Publicado: agosto 17, 2026, 1:09 am
«La primera demostración con fuego real de AMTEC (Centro de Entrenamiento y Experimentación Multidominio de África) en Marruecos probó un sistema de misiles de crucero de largo alcance y bajo coste, demostrando cómo AFRICOM y Marruecos conectan rápidamente las necesidades operativas de los combatientes con la innovación de la industria tecnológica». Este anuncio del mando del ejército estadounidense para África eleva aún más la alianza entre los dos países no tanto por la revelación del misil examinado (Anthem) sino por el nuevo centro de pruebas y ejercicios en el país africano.
Situado en Tan-Tan (suroeste de Marruecos), el complejo está destinado entre otras misiones a probar nuevos sistemas y tecnologías lo certifica también la importancia estratégica que Washington concede a Rabat. En palabras de su ejército, la demostración «reforzó el papel de Marruecos como referente regional en materia de seguridad».
Para Marruecos, es igual de relevante dado que EE.UU no solo es un socio prominente en el movedizo tablero internacional sino su principal proveedor de armas (alrededor del 60%). «La visión es consolidar a AMTEC como un centro regional de innovación, cooperación estratégica y desarrollo industrial, así como un centro de excelencia dedicado a la experimentación, validación, evaluación y desarrollo de tecnologías avanzadas», resume el coronel marroquí Zouhair El Hamdani las jornadas entre el 3 y 7 de agosto. Según este oficial encargado de la coordinación, «la primera demostración con fuego real marca un hito importante para convertir esa visión en realidad».
Pruebas realizadas por un misil Anthem en las instalaciones de MarruecosMUNDO
En lo que está previsto sea un campo de pruebas militar para Estados Unidos y sus aliados (empezando por los anfitriones) así como para empresas y startups de defensa (acortando plazos de fabricación, ensayo y uso operativo), la estructura de AMTEC debería estar completada antes del 2030. Tres grandes componentes dominarán el recinto: un Área de Entrenamiento Multidominio (MDTA, en inglés), un Centro de Innovación y Experimentación y una Academia de Drones.
Es resultado de la rúbrica en julio en Stuttgart (sede de AFRICOM) entre el general estadounidense, Dagvin Anderson, y inspector general de las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos, el teniente general Mohamed Berrid, tres meses después de un acuerdo bilateral en materia de Defensa para los próximos diez años. Este documento, firmado en el Pentágono, constituye la Hoja de Ruta de su cooperación militar tomando el relevo del acuerdo del 2020.
Anderson, comandante de AFRICOM desde hace un año, apunta que el centro en Tan-Tan refuerza su cooperación en materia de seguridad, impulsa la innovación y «demuestra que las asociaciones basadas en la confianza son la manera en que podemos afrontar juntos los desafíos de seguridad que compartimos».
«La asociación con Marruecos proporciona un escenario crucial que acelera la preparación de las fuerzas conjuntas de Estados Unidos y de nuestros socios africanos», añade. Como el que lideraron en la vigésimo segunda maniobra «African Lion» que reunió a 5600 militares y civiles de varias decenas de países.
El misil de crucero, ya ensayado en julio en el Project Convergence-Capstone 6 en California, ha sido desarrollado por Covenant Industries en EE.UU. Creada en 2024 por el estadounidense-israelí Michael Kaufman que ejerció de inversor en Thiel Capital, se trata de una compañía de tecnología estadounidense de perfil bajo y con una filial registrada en Israel y centrada en el desarrollo de misiles y sistemas de armas de bajo coste. Según diversas informaciones, parte del equipamiento y personal de Covenant Industries en la prueba de su misil en el sur de Marruecos llegó directamente de Israel.
Anthem aspira ser un recurso atractivo en un contexto global marcado por la guerra entre Rusia y Ucrania desde el 24 de febrero del 2022 y la que sacude Oriente Próximo desde el 7 de octubre del 2023 con todos sus efectos en la producción, suministro y reservas de armas. Podría ser una alternativa a los misiles Tomahawk, de coste superior. Según el medio estadounidense «Politico», se encuentra entre las opciones estudiadas por Alemania en la búsqueda urgente de capacidades de ataque de largo alcance y bajo precio.
La alianza estadounidense-marroquí, que se remonta al 1777 cuando Marruecos se convirtió en el primer país en reconocer a EE.UU, recibió un impulso con la llegada de Trump a la Casa Blanca. La relación que va más allá de la sintonía de éste con el rey Mohamed VI incluye colaboración militar, contratos de empresas privadas, entrenamientos conjuntos y por supuesto la declaración política de gran calado estratégico como el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental en el marco de los Acuerdos de Abraham en 2020.
La estrecha relación contrasta con las tensiones de Trump con un país que sí es miembro de la OTAN como España. Uno de los últimos episodios este año fue el rechazo del Gobierno de Pedro Sánchez a que usara las bases de Rota y Morón para operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán.
Trump ha sido decisivo para el fortalecimiento militar de Marruecos también de forma indirecta como padrino de los Acuerdos de Abraham. Normalizar relaciones con Israel le abrió a Rabat de forma oficial la tienda con la oferta de sistemas y tecnologías de la industria de defensa y empresas tanto estatales como privadas israelíes.
A raíz del estallido de la Segunda Intifada, Marruecos rompió las relaciones diplomáticas con Israel. En 2021, once meses después de los Acuerdos de Abraham, el entonces ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, visitó por primera vez Rabat para relanzar la cooperación en materia de seguridad. Marruecos apoya la causa palestina y la creación de un Estado palestino al tiempo que se ha convertido en el principal socio militar de Israel en África.

