Publicado: agosto 14, 2026, 10:09 am

La prórroga para el funcionamiento de la central nuclear de Almaraz ha abierto una brecha en el Gobierno de coalición, en un frente donde los socios habían mostrado unidad, incluso en los momentos más cruciales, como el apagón. Pero este viernes, ante el anuncio del Ministerio de Transición Ecológica, desde Sumar se ha reaccionado con una notable carga de acusaciones contra el PSOE por su oposición absoluta a la extensión de su actividad hasta el año 2030.
La formación aún encabezada por Yolanda Díaz visibiliza su fractura con el PSOE y señala que es «una decisión al servicio del oligopolio que frena la transición energética e hipoteca a la ciudadanía». Sumar acusa a su socio de haberse plegado a las presiones de las empresas del sector y las posiciones de la derecha.
«El mantenimiento del parque nuclear obedece a presiones corporativas y no a necesidades técnicas, medioambientales ni de competitividad económica», sintetiza el socio minoritario del Gobierno en un comunicado crítico.
Desde las filas de la coalición que integra a IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes, se recalca su «más absoluta disconformidad» y se acusa al PSOE de que su decisión, publicada este viernes en el BOE, supone «una profunda ruptura del compromiso expresado desde hace años con la ciudadanía». O sea, de ir en contra de las propias posiciones del Gobierno.
En opinión de Sumar, «seguir sobrepasando la vida útil de estas infraestructuras posterga la descarbonización real apoyada en renovables e impone a la sociedad costes y riesgos inaceptables, además de encarecer el precio de la energía».
En su comunicado, repleto a acusaciones, apunta también a los «incumplimientos en materia de seguridad por parte de Iberdrola, Endesa y Naturgy» y augura que «los costes de prolongar la vida útil de la central [de Almaraz] irán a parar a las arcas públicas e hipotecarán los presupuestos y, con ello, los recursos destinados a la ciudadanía».
«Dilapidar tiempo y dinero en infraestructuras que ya han cumplido su ciclo de vida útil es un desperdicio y una estafa a la ciudadanía», sentencia con rotundidad.
«Cada euro que nos gastamos en mantener con vida infraestructuras que debe cerrarse es un euro que no nos estamos gastando en impulsar nuestra seguridad, soberanía e independencia energética con energías renovables. Las renovables son la llave de nuestro futuro económico y energético», dice.
El modelo energético de Sumar se enfoca en que «la seguridad, soberanía e independencia energética» se limita a las «energías renovables», y obvia que el apagón registrado el pasado año, cuando se produjo un desequilibrio precisamente entre fuentes renovables y clásicas, como la nuclear.
En ese sentido, denuncia «las constantes concesiones al oligopolio energético», que, dice el socio minoritario, «sigue teniendo privilegios en vez de obligaciones». Así, censura al PSOE por «seguir el camino de la derecha y la extrema derecha» y por estar «del lado de quien niega el cambio climático y quién quiere retrasar la transición energética lo más posible».
«Es difícil entender que sigamos manteniendo infraestructuras obsoletas en vez de impulsar un presente solar con mayor soberanía, más democracia económica y política», resume en su nota.
Ante el choque dentro del Gobierno, Sumar plantea su propia hoja de ruta y apremia al PSOE a seguir esa línea. Exige, dice, «mantener el calendario de cierre acordado» con Pedro Sánchez, mantener los impuestos aplicables al parque nuclear y exigir que las tasas cubran el coste real de la gestión de residuos y el desmantelamiento sin repercutirlo a la ciudadanía, canalizar las inversiones hacia el almacenamiento y la integración de energías renovables, auditar las cuentas de ENRESA y reclamar transparencia en los precios de transferencia de las empresas verticalmente integradas, pedir responsabilidad subsidiaria directa a las empresas propietarias de las centrales y aprobar un plan de transición económica y productiva para el entorno de Almaraz que garantice la diversificación industrial.
