Publicado: junio 16, 2026, 5:45 pm
Contundente y sufrida victoria de Francia para llevarse los primeros tres puntos de su grupo, en un complicado debut en el Mundial 2026 en el que se encomendó a un Kylian Mbappé de récord –con su doblete se convirtió en el máximo goleador histórico de su país– para someter a una combativa Senegal.
Con dos finales consecutivas y un equipo de ensueño, había mucha expectación con la puesta en escena de una Francia que vuelve ser favorita. Su debut, además, era toda una prueba de fuego: esperaba Senegal, campeona de África sobre el césped pese a ser despojada del título en los despacho.
No decepcionaron los Leones de Teranga, que plantearon un partido complicadísimo para los galos, con muchísima intensidad en la presión para robar y atacar y una defensa infranqueable. Tan férreo fue el equipo senegalés atrás que el primer remate claro de Les Bleus llegó en el 18’ y se quedó en la defensa. Tuvo réplica instantánea, con un balón a la espalda de Theo Hernández que Sarr colgó fuera. El choque empezaba a calentarse… para Senegal, que estrelló en el palo un zarpazo de Nico Jackson tras una pérdida de un Mbappé, que unos días antes había prometido más compromiso defensivo.
A los pocos minutos, Sarr amenazó con un disparo lejano que se fue desviado. Y, en la última de la primera parte, los Leones de Teranga tuvieron una ocasión que habría cambiado el devenir del partido: Sané se desmarcó para recibir en el área y poner el balón atrás, pero Sarr la mandó a la grada y el partido se fue al descanso sin goles.
Todo cambió al volver del descanso. Francia encontró la principal debilidad en Senegal, los desmarques en diagonal. Y la explotó. Avisó primero Olise, pero Mendy se hizo gigante. Luego fue el turno de Mbappé, que no acertó en el mano a mano. Y, a la tercera, fue la vencida. Olise volvió a encontrar a Mbappé, con un envío descomunal –y un desmarque a la altura– que rompió el esquema senegalés, y el balón fue directo a la red, con un toque sutil del capitán francés.
Otra vez, la respuesta de Senegal fue inmediata: Jackson empató con un derechazo, aunque no no subió al marcador por fuera de juego. Con el partido roto, Barcola entró por Dembélé y, prácticamente en el primer balón que tocaba –otro pase de ‘rompelíneas’ de Rabiot– hizo el segundo. No fue, ni mucho menos, la sentencia. Mbaye quiso darle emoción al último minuto con una jugada individual que culminó con un zapatazo a la red, pero Mbappé devolvió la tranquilidad con otro chicharro para ser leyenda de Les Bleus.
