Publicado: junio 17, 2026, 4:07 am
Junts ha presentado una enmienda a una moción del PP sobre la valoración que hace el vicepresidente primero sobre la extrema debilidad del Gobierno, en la que propone a la Cámara exigir a Pedro Sánchez la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones. La petición contará con el apoyo de los populares que esta misma mañana han presentado otra enmienda en el mismo sentido.
En concreto, el PP propone que el Congreso inste al Gobierno a «reconocer que la legislatura actual ha llegado a su fin, debido a la situación de bloqueo político que atraviesa» y a actuar «con la máxima responsabilidadinstitucional, devolviendo la palabra a los ciudadanos a través de la convocatoria de elecciones generales conforme a las previsiones constitucionalmente establecidas», con el objetivo de «restablecer la normalidad democrática, recuperar la confianza en nuestra democracia y asegurar que el interés general prevalezca sobre cualquier interés político«. También Vox ha avanzado su apoyo, por lo que tiene prácticamente asegurada la mayoría necesaria para ser aprobada.
No obstante, las mociones no son de obligado cumplimiento para el Ejecutivo, de manera que su aprobación será un gesto simbólico pero políticamente muy relevante porque evidenciará sin género de dudas la falta de apoyo parlamentario a Sánchez. Es precisamente por esta fuerza simbólica por lo que desde el Partido Popular ya se interpreta incluso como una moción de confianza. «Si Sánchez pierde esta votación va a tener que convocar elecciones porque ya será una evidencia que la mayoría del Congreso se lo exige», ha afirmado la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz. «Si la moción sale adelante con esa modificación sería tanto como que la Cámara le dijera al presidente del Gobierno que ya no cuenta con la confianza por la que fue investido. Y seguir sería hacerlo en contra del criterio del Congreso«, ha insistido.
El texto presentado por Junts implica añadir un nuevo punto a la moción consecuencia de interpelación de los populares pidiendo al Congreso «instar al presidente del Gobierno español a proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones generales, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa».
La iniciativa del partido de Puigdemont ha suscitado de inmediato movimientos en la Cámara, con las principales fuerzas agrupándose a favor o en contra de la misma. Los grupos de la derecha, tanto PP como Vox, estarían dispuestos a votar a favor de esta reclamación. Estas dos formaciones junto con Junts, el partido proponente, suman 178 votos a los que se unirá sin duda UPN y probablemente también Coalición Canaria, lo que arrojará un total de 180 escaños a favor. El PNV, de momento, guarda silencio aunque los nacionalistas vascos llevan semanas insistiendo en que la legislatura está muerta y sería conveniente llamar a los ciudadanos a las urnas.
En La Moncloa no comparten la exigencia de Junts y mantienen su propósito de seguir hasta 2027. «Todos los días demostramos la necesidad de seguir completando una agenda política transformadora que hace avanzar a nuestro país, que trasciende esta legislatura y no solo mira a 2027″, ha señalado Elma Saiz, portavoz del Ejecutivo tras la reunión del Consejo de Ministros. «El Gobierno sigue buscando mejorar la vida de la gente y eso hace que merezca la pena seguir mirando hacia delante». En el núcleo duro de Sánchez descartan el adelanto electoral pese a que la iniciativa salga adelante.
Ante las exigencias de elecciones, en La Moncloa basan su estrategia en trasladar el mensaje de que «no da igual quién esté al frente de las instituciones», y se refugian en los pactos que se están dando entre el PP y Vox en distintas comunidades autónomas, para insuflar gasolina al miedo de que la formación de ultraderecha toque poder porque, señalan, hacen políticas que «afectan a los servicios públicos y la igualdad de oportunidades».
Pese a que la iniciativa no puede forzar al Ejecutivo, cabe la posibilidad de que el Gobierno trate de reclamar a través de la Mesa del Congreso un informe urgente de letrados para tratar de evitar su votación. De hecho, tras hacerse públicas las dos enmiendas, se ha convocado una ronda de Mesa, es decir, consultas no presenciales con los miembros del órgano rector de la Cámara, y la mayoría dominada por PSOE y Sumar se inclinaban por inadmitirlas.
Junts ya intentó en su día presentar una moción para que la Cámara se pronunciara acerca de la necesidad de que el presidente del Gobierno se sometiera a una moción de confianza. Su tentativa fue bloqueada. El argumento fue que la prerrogativa de convocar elecciones es exclusiva del presidente, así como la de someterse a la moción de confianza y si una mayoría de diputados quiere cuestionar el mandato del presidente la vía es la presentación de una moción de censura. No obstante, en este caso, la premura de tiempo dificulta esta maniobra.
Precisamente en la teoría de que las elecciones sólo las puede convocar el presidente, ha incidido el portavoz del PSOE, Patxi López, quien ha insistido en que «al Congreso no le corresponde votar si se convocan o no elecciones». López ha emplazado al PP a presentar una moción de censura y ha tachado la iniciativa coincidente de Junts y de los populares de ejemplo de «cobardía política».
La moción de los populares que, previsiblemente se votará mañana, abunda en la falta de mayoría que padece el Gobierno e insta al Ejecutivo a depurar responsabilidades por los casos de corrupción. La portavoz del PP en el Congreso, tras conocer que Moncloa ya ha afirmado que Sánchez en ningún caso convocará elecciones aun cuando la moción con las citadas enmiendas sea aprobada, ha recalcado que «Pedro Sánchez no tiene límites y todo lo que no sea él, no le importa».
