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El PP ve el órdago de Sánchez con el adelanto de las elecciones y no teme una campaña que pivote sobre vivienda

Publicado: octubre 4, 2026, 10:07 pm

La efervescencia emocional de la calle a cuenta de la grave crisis de vivienda que sufre España tiene una indudable potencia simbólica para los partidos de izquierdas. La revuelta de los inquilinos ha cargado de energía a un espacio desmovilizado, atomizado y en claro riesgo de esclerosis política. La izquierda ha encontrado un propósito en los alquileres y un catalizador en los desahucios, pero la fuerza de las movilizaciones sociales no siempre se traduce en un acicate electoral para los partidos que las abanderan. Como botón de muestra, ahí está el precedente del 15-M. Una semana después de la revuelta de los indignados, el PP arrasó en las elecciones municipales: le sacó 10 puntos al PSOE, fue el más votado en 37 provincias y en 38 capitales. Seis meses más tarde, Mariano Rajoy sacó la segunda y más holgada mayoría absoluta de los populares.

Con estos antecedentes frescos en la memoria y con un ramillete de encuestas sobre la mesa, en la sala de máquinas de Génova lo tienen claro: «¿Quieren hablar de vivienda? Pues hablemos de vivienda». Esto es: el PP no sólo no está incómodo con el viraje brusco que ha dado la actualidad hacia los problemas del mercado del arrendamiento, sino que quiere abrir el debate en canal y confrontar modelos. «Con toda la intensidad posible». ¿Que Pedro Sánchez piensa en unas elecciones en clave inmobiliaria? Alberto Núñez Feijóo ve el órdago. Y ya lo espera a portagayola.

El presidente del PP no teme que este tema reavive al PSOE. Las encuestas que maneja el PP certifican que «la gente rechaza claramente» el desempeño del Gobierno a la hora de enfrentarse al principal problema para los españoles. Por eso los populares quieren potenciar el choque de cuernas discursivo entre el blindaje de la demanda que ponen sobre la mesa el PSOE y sus socios y los incentivos a la oferta que plantean Feijóo y su escudero en materia de vivienda, el vicesecretario Juan Bravo.

«La vivienda es uno de los temas en los que tenemos más ganas de confrontar con el Gobierno. Queremos enseñar que tenemos vocación de combatir en este tema. Nos tomamos muy en serio la vivienda y es un marco que nos beneficia. Lo tenemos más que comprobado. Sánchez lleva ocho años y no ha hecho nada», explican a este diario fuentes de la dirección nacional del principal partido de la oposición.

«Pase lo que pase [haya elecciones o no], seguiremos hablando de vivienda. No va a haber marcha atrás en esto, después de que hayan perdido la votación [de convalidación de los decretos de vivienda], tenemos que exhibirlo», agregan. El equipo de Feijóo cree que la mayoría de los españoles ha entendido el «marco» del PP, que aboga por multiplicar la construcción de pisos para intentar que los precios se contengan.

Sánchez ha impulsado la mitad de vivienda social que Rajoy

Feijóo cree que lo que el PSOE quiere para España es la política inmobiliaria de Cataluña, que es donde más desahucios y okupas hay, y donde, además, ha habido una merma de la oferta de alquileres. Pero bajar al ámbito regional es un paso peligroso para el principal partido de la oposición. ¿Por qué? Porque las 11 comunidades que gobiernan los populares también están bajo la lupa de los ciudadanos, ya que concentran las competencias inmobiliarias y ninguna de ellas ha disparado la edificación como propugna Feijóo. Ni de lejos.

Además, son los ayuntamientos los que estrechan al máximo el cuello de botella burocrático del urbanismo. Pero el equipo de la séptima planta de Génova considera que «hasta en la acampada de Sol» ha calado la idea de que el principal culpable de que no haya suficiente vivienda pública es el Gobierno central, que prometió impulsar cientos de miles de casas asequibles, pero es, de largo, el Ejecutivo que ha edificado menos VPO al año.

La media anual de viviendas sociales de cada Gobierno es reveladora. En primer lugar está la legislatura de Leopoldo Calvo-Sotelo, con 106.855 pisos públicos al año, seguido de González (81.347), Zapatero (62.373), Aznar (59.676), Rajoy (17.571) y Sánchez en último lugar, con poco más de la mitad que el penúltimo (9.842). Esta cifra es 10 veces inferior a la del segundo presidente de UCD y una octava parte de la cantidad media de su ahora archienemigo González.

La apuesta del PP es difícil y arriesgada. Los populares prometen impulsar un millón de viviendas -tanto públicas como privadas- en sus primeros cuatro años de gobierno, y llegar a tres millones en 14 años, hasta 2040. Una parte «importante» serían viviendas sociales de precio tasado, pero Génova no quiere revelar un objetivo que luego no cumpla.

Feijóo promete menos burocracia: construir en 18 meses, no 8 años

Para el principal partido de la oposición, el endurecimiento de las condiciones de acceso al alquiler perjudica a jóvenes, familias monoparentales y trabajadores con contratos temporales, por eso los decretos iban en contra de su idea. «Dicen proteger al vulnerable cuando lo han convertido en el inquilino que nadie puede tener», ha alertado Bravo. ¿A quién se refiere? A «la madre con su hijo y con un contrato temporal», al «joven que sólo tiene un empleo», a «la pareja que accede a su primer empleo» y «a todos aquellos que ganan menos de 1.800 euros al mes». Para todos ellos, el decreto Maricarmen habría restringido el acceso al alquiler, a ojos del PP.

Por eso el principal partido del bloque de la derecha apuesta por que las administraciones cubran el aval del 20% de las hipotecas, por una bonificación del IRPF durante cuatro años para los jóvenes que ahorren para una vivienda, por bajar el IVA de la vivienda al 4% y por seguir reduciendo el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP). Además, quiere poner en marcha una «hucha joven» para el ahorro inmobiliario, porque actualmente la edad media de compra de vivienda es de 41,8 años.

En cuanto al urbanismo, el PP aboga por establecer el «silencio positivo» para los trámites del suelo, de manera que se pueda construir en 18 meses, y no en ocho años. Y que eso abarate los precios, para «pagar 30% de lo que ganas como máximo». En el alquiler, incide en la necesidad de deducciones para quienes arrienden a bajo precio.

Todas estas medidas las pondrán sobre la mesa Feijóo y Bravo en las próximas semanas. Haya elecciones en el horizonte o no.

Reacciones

JUNTS. El secretario general de Junts, Jordi Turull, ofreció ayer al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reabrir la negociación para buscar un acuerdo sobre vivienda, siempre y cuando no haga «electoralismo»: «Estamos a tiempo», aseguró. «Si optan por el electoralismo, como han hecho hasta ahora, que convoquen elecciones y ya nos encontraremos en las urnas», señaló después.

ERC. Por su parte, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, pidió a Sánchez que aproveche el tiempo que le queda a esta legislatura para impulsar «consensos» y que evite los «shows mediáticos».

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