Publicado: octubre 4, 2026, 4:01 pm
El 4 de octubre de 2011, Siri vio la luz en la presentación del iPhone 4s. Fue un hito tecnológico para Apple, pero también para el sector, pues por primera vez se integraba un asistente virtual inteligente en un producto de masas. Pero lo que una vez tuvo un comienzo prometedor, atravesó un periodo de desilusión con promesas incumplidas que duró demasiado tiempo.
Porque sí, lo de que Siri «es peor» que su competencia no es reciente con el auge de IA generantiva, sino que viene de más lejos. Sin embargo, han sido estos últimos años los que peor le han sentado a aquella revolucionaria idea que, en realidad, no nació en Apple.
Siri desembarca en el iPhone 4s en 2011

Siri no es una creación de Apple. El asistente nace como un spin-off del SRI International Artificial Intelligence Center, que nació en un proyecto de tecnología avanzada del DARPA, perteneciente al Departamento de Defensa de EEUU. Utilizaba el sistema de reconocimiento de Nuance, un viejo conocido del sector.
La empresa Siri lanzó una app independiente para iOS en febrero de 2010, con planes para lanzar una similar en Android y BlackBerry. El 29 de abril de 2010 se da a conocer que Apple compra Siri, retirando la app de la App Store y abortando cualquier plan de convertirlo en multiplataforma. Los planes de Apple se desconocen hasta que el 4 de octubre de 2011, hoy justo hace diez años, la compañía desvelaba el iPhone 4s.
Desde entonces, el asistente de voz se incluiría como una funcionalidad cada vez más integrada en el sistema operativo y no como una app independiente. Con sucesivas versiones de iPhone y mejoras de software, fue ganando funciones e independencia. «Oye Siri» en el iPhone 6s fue un gran paso adelante. Con iOS 10 se añadió soporte para apps de terceros en diversas categorías. El reconocimiento de voces personales fue también un importante logro años después.
Desde el principio, Apple tuvo claro que Siri debía estar en todos sus dispositivos. Así, en junio de 2012 llegó al iPad y tres meses después al iPod touch. En septiembre de 2015 aterrizó en el Apple TV, llegando a los AirPods y Mac a finales de 2016. El HomePod se estrenó con el asistente ya en febrero de 2018.
El ciclo de la desilusión de Siri

Gartner presentó hace unos años una investigación denominada Hype Cycle o ciclo del hype. Según la firma analista, toda nueva tecnología pasa por un ciclo de cinco fases que arranca con el lanzamiento, alcanza su pico de expectativas exageradas y le sigue un abismo de desilusión para a continuación consolidarse y alcanzar la meseta de productividad.

Siri tuvo un arranque prometedor. En su estado embrionario antes de la adquisición de Apple, era capaz de hacer y combinar multitud de órdenes. Sin embargo, la integración en el iPhone cercenó estas posibilidades en beneficio de otras prioridades: más idiomas y más dispositivos. Tuvieron que pasar muchos años hasta que Siri alcanzó el mismo nivel del que partía.
Esto no impidió que el ciclo del hype siguiera creciendo. Hasta el punto en que la entrada de Google primero y Amazon después lo catapultasen a niveles febriles con Google Assistant y Alexa. Un entusiasmo que llevaba a muchos a pensar que la voz se convertiría en una de nuestras interacciones habituales en el día a día, rivalizando con las pantallas.
Google y Amazon parecían haber encontrado por fin un paradigma que les permitiría superar la cada vez mayor preponderancia del iPhone en la gama alta de usuarios. Unos clientes que, por definición, eran los más valiosos a ojos de la publicidad y el ecommerce. Solo así se entiende la enfermiza obsesión por lanzar altavoces diminutos con un asistente integrado, cuyo precio rondaba los 30 dólares con sus promociones frecuentes.
Y llegó la IA generativa…
Siri es IA. Siempre lo fue. Sin embargo, a finales de 2022 empezamos a popularizar el término gracias especialmente a ChatGPT. OpenAI presentó un chatbot capaz de mantener conversaciones naturales, entender preguntas complejas y generar textos a partir de instrucciones. De repente, millones de personas podían experimentar de primera mano lo que hasta entonces parecía una tecnología reservada a laboratorios y especialistas.
Y la competencia no tardó en reaccionar. Google presentó Bard, que acabaría transformándose en lo que hoy conocemos como Gemini. Microsoft integró los modelos de OpenAI en Bing y Meta comenzó a desarrollar sus propios modelos de lenguaje. La inteligencia artificial generativa dejó de ser una promesa de futuro para convertirse en una carrera entre las grandes tecnológicas. Y Apple, entre tanto, parecía no tener nada.
Siri seguía siendo útil para determinadas acciones cotidianas, pero estaba muy lejos de ofrecer una experiencia comparable a la de ChatGPT y compañía. Podíamos pedirle que pusiera una alarma o enviase un mensaje, pero no mantener con ella una conversación fluida, pedirle que desarrollase una idea o que nos ayudase a resolver un problema complejo.
El fiasco y resurrección de Siri AI

La WWDC24 parecía el mejor escenario para que Apple diese un golpe en la mesa y demostrase hasta qué punto eso de la IA generativa podía ser un punto fuerte de Siri. Y junto a otras muchas funciones englobadas dentro de Apple Intelligence, se presentó una mejor versión de Siri.
Esa Siri se convertía en un asistente real, capaz de realizar tareas mucho más complejas que las de la Siri original. Podía entender el contexto personal, mantener conversaciones más naturales, responder preguntas sobre lo que aparece en pantalla y actuar entre aplicaciones sin que tuviésemos que repetirle cada instrucción.
Sin embargo, todo se truncó cuando se incumplió el plazo. Debía llegar en la primavera de 2025 y se retrasó por, decían, no haber podido cumplir con los estándares de calidad. El desarrollo continuó y Apple entró en una crisis de reputación en cuanto a IA. Hasta que apareció Google.
De la mano de la compañía de la gran G, Apple logró un acuerdo para traer los modelos que impulsan a Gemini y adaptarlos a sus funciones de IA. Y eso incluye a Siri AI, que es como se ha rebautizado a aquella Siri presentada hace dos años y que finalmente ha llegado ahora.

Esta nueva Siri está disponible desde iOS 27, iPadOS 27, macOS 27, watchOS 27 y visionOS 27, aunque sigue estando limitada. Si vives en la UE, Siri AI solo funcionará en los Mac a partir de macOS 27.2. Se espera que en el futuro esté disponible también en el resto de dispositivos, pero por ahora, las limitaciones legales impuestas por la Comisión Europea lo impiden.
El caso es que, parece, por fin tenemos una Siri digna de los tiempos que corren. Al menos esas son las impresiones que tenemos tras los primeros contactos con ella. Ahora queda por ver si Apple consigue mantener esa promesa y convertirla, por fin, en una parte imprescindible de sus dispositivos.
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La noticia
15 años de Siri: los años en los que los usuarios pusieron a los asistentes de voz en su sitio
fue publicada originalmente en
Applesfera
por
Álvaro García M.
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