Publicado: octubre 9, 2026, 8:07 am
El PNV pretendió convertir el pasado miércoles el acto de homenajea el primer Gobierno vasco en su trampolín electoral pero tan solo 24 horas después exhibió una enorme fractura que pone en entredicho el liderazgo de su presidente Aitor Esteban. El ex portavoz en el Congreso defendió a mediodía de ayer en la televisión pública vasca el «excelente» trabajo realizado por la diputada de Vizcaya Elixabete Etxanobe y de la de Guipúzcoa Eider Mendoza. Un aldabonazo público que Esteban completó con la «proyección de querer seguir» de ambas porque «lo están haciendo muy bien con una valoración muy alta». Apenas cuatro horas más tarde, el PNV de Vizcaya que controla Iñigo Ansola anunció que Etxanobe no será candidata a diputada general en 2027 y su apuesta es la vicelehendakari primera Ibone Bengoetxea.
El modelo federal del PNVatribuye a los presidentes del partido en Vizcaya, Álava, Guipúzcoa y Navarra la atribución de proponer a sus militantes las candidaturas a las instituciones más importantes de cada Territorio Histórico y de la Comunidad Foral. Pero, al menos hasta ayer, todas las iniciativas de los líderes contaban con el visto bueno del presidente del Euzkadi Buru Batzar (EBB). Esteban, sin embargo, fue expresamente desautorizado por la dirección de su partido en Vizcaya cuando a primera hora de la tarde de ayer hizo oficial que su candidata a diputada general en 2027 es la vicelehendakari primera Ibone Bengoetxea.
La decisión del PNV vizcaíno abre un escenario incógnito para un partido con 131 años de historia. En las próximas semanas, los afiliados del PNV en Vizcaya acudirán a sus batzokis para respaldar la propuesta de Bengoetxea auspiciada por el equipo de Ansola pero tendrán también la oportunidad de proponer un candidato o candidata alternativo afín a un cuestionado Aitor Esteban. El presidente del PNV tendrá que contrarrestar el pulso interno de sus compañeros de Vizcaya, varios de ellos muy cercanos a su predecesor Andoni Ortuzar. Fuentes nacionalistas descartaban ayer que Esteban pueda promocionar una candidatura alternativa a la de Ibone Bengoetxea y, ni mucho menos, abogar por Elixabete Etxanobe que culmina su primer mandato al frente de la Diputación de Vizcaya en la que comienzan a visualizarse las tensiones internas que no se resolvieron con la elección de Aitor Esteban como presidente del PNV en marzo de 2025.
La sustitución de Etxanobe por Bengoetxea se sitúa en las diferencias internas entre el sector del PNV que apoyó a Aitor Esteban en las elecciones internas de 2024 y el que aceptó la decisión de Andoni Ortuzar de evitar la confrontación con una retirada a sus cuarteles de invierno. Ansola -un dirigente apadrinado por Ortuzar- ya había mostrado su autoridad interna cuando, como adelantó EL MUNDO, decidió en diciembre de 2025 que el es diputado general de Bizkaia Unai Rementeria asumiera la presidencia de la fundación BBK; uno de los actores económicos y sociales más importantes del Territorio Histórico.
La designación de Bengotxea como candidata se produce cuando aún restan más de siete meses para las elecciones forales y municipales de 2027. La aún diputada general Elixabete Etxanobe planteó en su discurso tradicional del día de San Ignacio el 29 de julio «cuatro pactos para el futuro» de Vizcaya en los que incluía los cuidados, la sostenibilidad, la convivencia en igualdad y las oportunidades». Entre los asistentes a aquel acto social se encontraba el propio Aitor Esteban que ayer se apoyó en ese discurso de Etxanobe para dar por sentada su continuidad en el cargo en 2027 así como la de la guipuzcoana Eider Mendoza.
La continuidad de Elixabete Etxanobe se comenzó a complicar cuando en una singular presentación en Madrid anunció un paquete de ventajas fiscales que no había pactado con el PSE-EE y que tampoco contaban con la aquiescencia de la cúpula de su partido en Bizkaia presidida por Iñigo Ansola.
Además, el PNV temería que el amplísimo margen de 15 puntos de diferencia obtenidos en 2023 frente a EH Bildu se acortará si mantiene a Etxanobe. En la encuesta encargada en junio de este año por la Diputación de Bizkaia a Gizaker, la lista encabezada por Iker Casanova (EH Bildu) ya había recortado cuatro puntos con una previsión de que el PNV obtendría 24 junteros y la coalición abertzale 16-17.
La designación de la vicelehendakari Bengoetxea como candidata a diputada general obligará al lehendakari Imanol Pradales a abordar su relevo en medio de una batalla interna que debilita al PNV ante el 29N.

