Publicado: abril 29, 2026, 4:08 am

La guerra de Irán volverá a impactar de lleno en los presupuestos de muchos hogares. La incertidumbre que ha generado el conflicto a nivel económico, su efecto en la cesta de la compra –la inflación se disparó al 2,6% en la zona euro marzo– y la posibilidad de que el Banco Central Europeo tenga que subir los tipos a mitad de año para hacerle frente vuelve a meter presión al euríbor. El principal indicador para revisar las hipotecas a tipo variable en España subirá en abril por segundo mes consecutivo y, a falta de dos días, la media se sitúa en el 2,739%. En apenas un mes habría subido casi dos décimas.
El índice venía de registrar en marzo su mayor incremento mensual en tres años y medio por el conflicto en Oriente Próximo. El bloqueo del estrecho de Ormuz ha disparado los costes de la energía y estos han empezado a trasladarse a los precios de los combustibles, del transporte y de otros bienes. El problema es que es imposible prever cómo evolucionará esta crisis a medio plazo y eso genera todavía más inestabilidad. Se habla de un posible alza de tipos hacia junio y ese escenario es el que está impulsando al euríbor, que se mueve al alza o a la baja en función de las expectativas sobre los movimientos de tipos de interés que pueda anunciar el BCE.
La cuota hipotecaria sube tanto en las revisiones semestrales como en las anuales
Que el indicador despida mes en el entorno del 2,739% supone un quebradero de cabeza extra para las familias que revisen su préstamo variable con este dato. Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto la subida será de unos 44 euros al mes y de 264 euros al semestre en caso de revisión semestral; y de 48 euros al mes y 576 euros más al año si la revisión es anual.
Si el cálculo se hace para un crédito hipotecario de 300.000 euros con las mismas condiciones, el aumento de la cuota será de 89 euros al mes y 534 euros al semestre si la revisión es semestral; y de 96 euros al mes y 1.152 euros al año si la revisión es anual. En cualquiera de los casos supone un esfuerzo extra con el que los hogares tendrán que contar a la hora de planificar sus gastos.
La posible subida de los tipos no solo afecta al euríbor y al coste de las hipotecas variables, sino que condiciona también los nuevos créditos a tipo fijo que ofrecen las entidades. Así, el encarecimiento del crédito no solo reduce el poder adquisitivo de quienes buscan hipotecarse hoy, sino que «tensiona las economías domésticas que deben afrontar unas cuotas mensuales que, en muchos casos, han dejado de ser asumibles en relación con los salarios actuales«, explican desde iAhorro.
Un crédito más caro afecta a la capacidad de ahorro de las familias, que ven cómo cada vez tienen que destinar un porcentaje mayor de sus ingresos al pago de la cuota y cuentan con un margen de maniobra más estrecho para poder hacer frente a imprevistos.
En sus últimas intervenciones públicas, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha reiterado que la entidad necesita recopilar más datos antes de tomar una decisión. A la vez, los analistas sitúan junio como la primera fecha probable para una posible subida de tipos, en función de cómo evolucione la inflación. «Los mercados descuentan actualmente hasta dos subidas de tipos durante el segundo semestre del año», recuerdan desde la fintech Gibobs. Sea como fuere, el BCE no lo tiene nada fácil y su consejo de Gobierno tendrá que hilar muy fino.
La guerra en Irán ha llevado a las principales economías europeas, entre ellas Alemania e Italia, a recortar unas previsiones de crecimiento que ya eran débiles en un entorno de costes energéticos en aumento. Al BCE le toca mantener la inflación bajo control, sin que sus decisiones puedan dañar todavía más a la economía (lo que sucedería si se precipita o es demasiado agresivo subiendo los tipos). El BCE se encuentra en una situación «cada vez más delicada», advierten en la misma línea los economistas de la gestora de fondos Vanguard. El consejo de Gobierno del emisor se reúne este mismo jueves, sin que haya previsto ningún movimiento en sus tasas de referencia.
