Publicado: abril 21, 2026, 10:08 pm

La mayor subida de impuestos de la historia no ha sido aprobada a través de una ley, no ha pasado por el Boletín Oficial del Estado (BOE), pero sí la sufren los trabajadores. El tipo medio que se paga por el Impuesto sobre las Personas Físicas (IRPF) no ha parado de crecer en los últimos años. Esto tiene una explicación lógica, y es que a medida que una persona recibe más salario paga más por el carácter progresivo de este tipo de tributo.
Los salarios han subido, el problema es que las condiciones de vida apenas han mejorado. Descontado el efecto de la inflación, el sueldo real es el mismo que hace diez años. Sin embargo, todas las rentas soportan una carga mayor a excepción de los tramos más bajos. Todo ello a pesar de que los grandes elementos del impuesto no se han tocado a lo largo de la última década. Los tramos, el umbral establecido para los mínimos exentos y las deducciones casi no han variado prácticamente desde 2015, pero están diseñadas para un nivel de vida que no existe.
La solución a esta problemática pasa por deflactar dicho impuesto. De hecho, algunas comunidades autónomas ya han aprobado esta medida, aunque se han quedado lejos de lo que sería necesario para repercutir el mayor encarecimiento de la vida. La pregunta es ¿por qué no se está deflactando? El quid de la cuestión radica en que genera unos ingresos muy valiosos para las administraciones públicas, especialmente, en un momento en el que hay que ajustar el presupuesto.
La Información Económica lanza ‘Economía Indiscreta’, una serie de contenidos audiovisuales de carácter divulgativo con la que busca contribuir al debate público-económico. En el anterior, publicado hace justo una semana, lanzamos la pregunta de qué hacen los bancos españoles con los beneficios milmillonarios.
