Publicado: octubre 20, 2026, 6:07 am

Iván Redondo, director de Gabinete del presidente Pedro Sánchez entre 2018 y 2021, ha vivido durante 14 años, entre 2011 y 2025, en un piso de 128 metros cuadrados y de titularidad pública, pagando un alquiler «asequible», a un 50% de precio de mercado de media, en una de las zonas más caras de Madrid, el barrio de Salamanca, según ha podido documentar EL MUNDO.
Mientras dirigía Moncloa como mano derecha del presidente, Redondo disfrutaba el alquiler social de la vivienda, propiedad de la Tesorería General de la Seguridad Social, y pagaba por ella en torno a un 50% del precio habitual en la zona, el corazón del Madrid ‘premium’, en la calle Diego de León, según ha certificado este diario con documentos de la propia TGSS.
En 2025, después de 14 años residiendo allí, y abonando en ese momento un 60% menos del alquiler que correspondería por el valor por metro cuadrado en esa área de Madrid, la Tesorería le vendió el piso a precio público: Redondo pagó 1,12 millones, como publicó ‘Ok Diario’, hasta 350.000 euros menos de lo que valdría la vivienda en el mercado, según la nota simple del piso.
Que, para más datos, está sólo dos pisos por debajo, en el mismo edificio, que el que ocupó hasta hace escasos meses Julito Martínez, el socio del ex presidente Zapatero, ambos ahora imputados por el rescate de Plus Ultra. El piso que ocupó Martínez durante varios años también perteneció a la TGSS, pero fue vendido en 2022 a una particular (tras una extraña primera subasta que quedó desierta), que a su vez se lo alquiló a ‘Julito’.
El inmueble, además de vivienda habitual, es sede de varias firmas del ramillete de sociedades controladas por Redondo, alguna de ellas a nombre de su novia universitaria y esposa desde 2017, la consultora Sandra Rudy.
Una proyección conservadora del margen entre lo que él iba pagando por la vivienda (975 euros/mes en 2011 y 1.147 en 2025) y los precios reales de mercado (1.400 euros/mes al principio y 3.250 al final) arrojaría un beneficio total, sólo en lo referente al alquiler, de cerca de 200.000 euros para Redondo, gracias a pagar precios públicos, diseñados para el acceso a la vivienda de rentas modestas, según se anunció en la época de Zapatero.
Durante su etapa en Moncloa, de junio de 2018 a julio de 2021, Redondo cobraba 110.000 euros anuales procedentes del erario público. Anteriormente, de 2012 a 2015, ocupó igual responsabilidad en la Junta de Extremadura con el PP, recibiendo cerca de 70.000 euros al año.
Redondo (Hondarribia, 1981) se está mostrando muy activo en esta precampaña electoral en torno al tema de la vivienda, apoyando las posiciones del Gobierno de Sánchez. El lunes pasado señalaba en la cadena Cope, de la que es tertuliano habitual, que él «nunca» ha «entendido la vivienda como un bien».
El ex jefe de Gabinete de Sánchez, hoy consejero del grupo Godó, editor de ‘La Vanguardia’, arrendó el piso a un precio un 25% por debajo del de mercado en septiembre de 2011, según ha documentado la TGSS a este diario. El alquiler del inmueble lo gestionaba en esos años la Sociedad Pública del Alquiler (SPA) creada en 2005 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para «dinamizar» el mercado y facilitar «alquileres asequibles a la ciudadanía».
Redondo, según la documentación de la época, debía ganar menos de 40.000 euros, aproximadamente, para poder acceder al arrendamiento, que no consta en qué circunstancias se produjo. Además, pese a lo manifestado por la Seguridad Social, consta en el Registro Mercantil que Redondo ocupaba ya el piso -de tres habitaciones y amplios balcones en una quinta planta, en el Madrid ‘patricio’- dos años antes, en 2009: en esa fecha radicó ahí su primera sociedad, Erre Consultores.
La Sociedad Pública del Alquiler de Zapatero se había hecho con el piso en 2005, en un paquete con otros 200 inmuebles de la TGSS. Se trataba de inmuebles en ese momento «vacíos», se anunció, que provenían o bien de instituciones de la dictadura tales como el Instituto Social de la Marina, o bien de embargos, y cuyos réditos debían revertir en la caja de pensiones de la Seguridad Social.
Fue el primer aporte para una SPA que fracasó por su nulo impacto en el mercado, y que fue desmantelada en 2012 por el PP a la llegada de Rajoy a Moncloa.
Fuentes de la TGSS de ese primer Gobierno del PP que desmanteló la SPA aseguran ahora a este diario: «En cuanto llegamos en 2012 terminamos con los alquileres directos de propiedades de la Seguridad Social, que eran absolutamente oscurantistas. Ya incluso las ventas de estos pisos lo eran: a veces se hacían directamente, sin subasta. Lo de los alquileres era mucho peor. O te enterabas de que tal piso o tal otro iba a salir, o tenías que hacer un ejercicio de espeleología para sólo enterarte. No se les daba apenas publicidad. Se habían cometido muchos desmanes, dando pisos a dedo«.
¿Cómo pudo Redondo ocupar el piso antes del alquiler legal según la SS? «La verdad es que cuando llegamos», señala esta fuente, «encontramos casuísticas de todo tipo, incluso personas que estaban ocupando una vivienda, y pagando, sin un contrato que lo respaldara«.
Redondo, que siempre se ha definido como un asesor «sin ideología», y que ha cultivado a lo largo de los años vínculos tanto a derecha como a izquierda, fue uno de los muñidores en 2009 del pacto entre el Partido Socialista de Euskadi y el Popular para la investidura de Patxi López como lehendakari, lograda en mayo de ese año.
Él asesoraba entonces a Antonio Basagoiti, líder regional del PP. Fuentes de ese partido aseguran que Redondo hizo en esos meses buenas amistades en el bando del PSE. Luego pasó a asesorar al PP en Extremadura entre 2011 y 2015, llegando a ser gurú electoral y jefe de Gabinete de José Antonio Monago, y en 2017 se fechan sus primeros contactos con Sánchez, que luchaba en ese momento contra Susana Díaz en las primarias del PSOE.
A su llegada a Moncloa con la moción de censura a Rajoy, Sánchez convierte a Redondo en su mano derecha: el hombre más poderoso del país, después de él mismo, ocupaba en esos años un alquiler público en pleno Barrio de Salamanca de Madrid.
Tras la disolución de la Sociedad Pública del Alquiler impulsada por Zapatero, el piso en el que ya estaba Redondo y los otros dos centenares volvieron así al patrimonio de la TGSS, que en 2025 impulsó la venta de varias decenas de estas viviendas. El Sindicato de Inquilinas -entonces una asociación residual, hoy central en el debate político acerca de la vivienda- se opuso, dado que implicaba desahucios.
El Ministerio de Inclusión de Elma Sáiz anunció pocos meses después que las ventas de inmuebles se detenían y que las viviendas pasaban a formar parte, en un círculo eterno, del patrimonio de Casa 47, la nueva ‘Sociedad Pública del Alquiler’ montada por el Gobierno de Sánchez, con elementos similares la de Zapatero.
Sin embargo, en ese ínterin, con una economía probablemente muy diferente a la de otros alquilados por la Seguridad Social, defendidos de sus desahucios por el Sindicato de Inquilinas, Redondo formalizó la compraventa del piso que había ocupado, de forma reglada, 14 años a precio público.
