Publicado: septiembre 24, 2026, 12:08 pm

España se encamina hacia un déficit de más de un millón de viviendas a corto plazo. Son las previsiones que el Banco de España ha vislumbrado a dos años vista, para 2028, cuando estima que la brecha actual -en torno a 755.000 viviendas desde 2021- podría profundizarse en unas 300.000 en los próximos dos años según los datos compartidos por la subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, durante su participación en el Forbes Economic Summit.
Desde las previsiones que manejan en la institución, los precios reales de la vivienda se han acelerado desde 2024 hasta situarse en niveles comparables a los de 2005, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria. Núñez ha explicado que el esfuerzo para comprar una vivienda crece por encima de la renta de los hogares. Un dato llamativo es que la renta real disponible de los hogares se ha multiplicado por 1,8 en España desde 1980 frente al 1,6 en la Unión Monetaria Europea, pero los precios reales de la vivienda se han multiplicado por 3,5 frente al 1,8 de la zona euro.
En el foro la subgobernadora ha pedido reflexionar sobre el destino del ahorro que captan los neobancos y nuevos intermediarios, con una captación «significativa» y que «crece con rapidez», porque considera que no siempre se traduce en crédito para la economía española. Además, ha reivindicado que la función esencial de la banca es canalizar el ahorro hacia la inversión productiva y financiar la economía real. «Una economía moderna necesita bancos y mercados capaces de acompañar a las familias, a los autónomos y a las empresas. Necesita financiación para crear empleo, innovar, internacionalizarse y aumentar su productividad», ha explicado.
Por esta misma razón, ha pedido reflexionar el destino del ahorro captado por los neobancos y nuevas formas de intermediación, pues «no siempre se traduce en crédito para la economía española». «La innovación y la competencia son positivas, pero debemos procurar que el sistema financiero continúe cumpliendo su función económica esencial: convertir el ahorro en inversión productiva», ha añadido la número dos del Banco de España.
En opinión de la subgobernadora, la situación financiera en España presenta hoy en día una imagen favorable, aunque tampoco exenta de riesgos, con niveles de endeudamiento de los hogares históricamente reducidos, 14 puntos porcentuales por debajo de la media del euro. Además, Núñez ha hecho alusión durante su intervención al crédito privado, que desempeña un papel complementario al bancario, financiando especialmente proyectos en tecnologías de la información, servicios profesionales y manufacturas.
No obstante, ha señalado, una parte muy elevada del crédito privado procede de fondos de fuera del área del euro y existe una concentración significativa entre los principales prestamistas. Esta diversificación en las fuentes de financiación es, a ojos de la subgobernadora, positiva porque amplía las opciones de financiación, pero también plantea nuevos riesgos. «Debemos conocer mejor estos canales, reforzar su transparencia y evitar que los riesgos se desplacen fuera del perímetro bancario sin una supervisión adecuada».
En paralelo, el sector financiero seguirá jugando un papel clave para cubrir las nuevas necesidades de financiación y debe ser capaz de distinguir entre «innovación y especulación», entre proyectos con verdadero potencial productivo y expectativas difíciles de sostener». Debe financiar la transformación tecnológica, pero hacerlo con rigor, conocimiento sectorial y una adecuada evaluación de los riesgos, ha subrayado la subgobernadora.
