Publicado: julio 20, 2026, 4:08 am

¿Qué tienen en común el gigante de la panadería congelada Europastry, el grupo murciano Amfresh, dedicado a los cítricos, y Deoleo, la dueña de Carbonell? En el último mes han protagonizado tres movimientos empresariales que demuestran que el sector agroalimentario español se ha sofisticado y despierta interés fuera de nuestras fronteras. Europastry anunciaba el 23 de junio la compra de la estadounidense Highland Baking Company, Amfresh daba la bienvenida en su capital al fondo de inversiones estadounidense Paine Schwartz Partners (PSP) que adquiría una participación del 3%, y el proceso de venta de Deoleo genera el interés de grupos industriales italianos como Coricelli según la prensa económica.
El economista agroalimentario e investigador del Centro de Estudios e Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (CEIGRAM) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Tomás García Azcárate, apunta en conversación con ‘La Información Económica’ que el mayor interés de los inversores se centra en la rama industrial y comercial, no tanto en la estrictamente agrícola.
Este experto lo justifica en que «sobra el dinero en el mundo, los tipos de interés siguen aún bajos y ya se ha invertido en sectores más jugosos como la construcción». Además, añade, el sector agroalimentario ofrece «una cierta garantía de estabilidad a la inversión ante los tiempos revueltos que pueden venir».
«España es muy golosa por la gran experiencia acumulada por empresas familiares, que se encuentran al final de su recorrido», apunta Tomás García Azcárate (CEIGRAM – UPM)
Preguntado por sectores concretos, el economista agroalimentario cree que España es «muy golosa» por la gran experiencia acumulada por empresas familiares, que se encuentran al final de su recorrido, y apunta hacia actividades como la recolección y comercialización de cítricos principalmente en Valencia o Murcia. García Azcárate explica que los operadores se han ido concentrando y convertido esta actividad en «un sector atractivo y rentable». Este experto asegura que, incluso, algunos fondos «quieren controlar parte de la producción para asegurarse el suministro» a través de contratos a largo plazo o tierras propias.
El ‘amigo’ americano
El caso más paradigmático del atractivo de este tipo de compañías es el Grupo Amfresh, propiedad de la familia de Álvaro Muñoz y proveedor de Walmart en Estados Unidos o de Marks &Spencer en Reino Unido. El pasado 8 de julio la multinacional española, que facturó 2.200 millones de euros en 2024, informaba de que el fondo estadounidense Paine Schwartz Partners prolongaba la alianza con el grupo y entrará en su capital con una participación minoritaria del 3% y un compromiso de permanencia. Esto ha llevado a la compañía a ser valorada en casi 5.000 millones de euros.
La entrada en el capital del Grupo Amfresh del fondo estadounidense Paine Schwartz Partners supone valorar la empresa española en casi 5.000 millones
Schwatz también ampliaba su peso como inversor de referencia en Bloom Fresh, que es la filial de Amfresh especializada en mejora genética e hibridación natural en frutas. En un comunicado, el fondo estadounidense destacaba que la operación les fue ofrecida «en exclusiva» reflejando la voluntad de ambas partes de profundizar en una alianza que se remonta a hace ocho años.
Bloom Fresh comercializa y tiene patentadas más de 100 variedades de uvas de mesa, cerezas, arándanos y pasas con más de 3.000 productores a lo largo de 26 países. Sobre esta actividad, en el Fondo elogian su modelo de «bajos costes operativos que genera ingresos recurrentes y sostenibles durante décadas».
Salir ‘de compras’ a Estados Unidos
Muy pocas compañías españolas pueden afirmar este año que han cogido el carrito de la compra y viajado a Estados Unidos para otear oportunidades y tratar de hacerse con alguna empresa. En lo que llevamos de año, destacan dos movimientos: Banco Santander, que anunció en febrero la adquisición de Webster Financial Corporation por 10.300 millones de euros, y el gigante de la masas congeladas para panadería Europastry que informó a finales de junio sobre la compra de Highland Baking Company.
La multinacional española anunciaba también un nuevo plan de inversiones global en el que Estados Unidos pasa a ser uno de sus mercados estratégicos. Europastry se hacía así con una empresa familiar local especializada en la producción de pan de alta calidad para el segmento de hoteles, restaurantes y catering. La compañía adquirida cuenta con centros de producción en Northbrook (Illinois) y Spartanburg (Carolina del Sur). Con esta operación, la empresa espera superar los 2.000 millones de euros de facturación anuales.
Su presidente Jordi Gallés declaraba que este movimiento era «una oportunidad emocionante para crear un negocio de panadería más amplio y global» y se mostraban convencidos de que «Highland es el negocio ideal para acelerar nuestro crecimiento en Estados Unidos».
En lo que llevamos de año, destacan dos movimientos: Banco Santander anunció en febrero la adquisición de Webster Financial Corporation y el gigante de la panadería congelada, Europastry, informó en junio de la compra de Highland Baking Company
El protagonismo de los fondos de inversión
García Azcárate (UPM – CEIGRAM) constata que los fondos de inversión han encontrado un terreno fértil en el que implantarse en el olivar superintensivo, la almendra y los pistachos. El motivo, según el investigador de la UPM, estaría en «el salto tecnológico que se ha producido: el capital ve la oportunidad de invertir y recuperarse en un plazo razonable».
El fondo agrícola británico Cibus Capital a través de Prunus Nuts viene adquiriendo una cartera diversificada de fincas en Aragón. Emprendedores como Salvador García (Ebury), que ya cuenta con más de 1.200 hectáreas de cultivo de pistacho, ha apostado fuerte por el pistacho a través de Víridi Horizons (VH).
El caso Deoleo: pieza codiciada
Igual que adquieren activos también les ponen el cartel de ‘Se vende’ y esto es lo que está pasando con Deoleo, la propietaria de marcas de aceite de oliva tan conocidas como Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Carapelli y Bertolli. La multinacional cerró el año pasado con un beneficio neto de 20 millones de euros y unas ganancias antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones de 50 millones. Esto es un 50% más respecto a 2024 con una evolución positiva en mercados como España, Italia y Estados Unidos.
Los fondos propietarios de DEOLEO, CVC y Alchemi, están recibiendo muestras de interés de los grupos italianos Coricelli y NewPrinces así como de la francesa Lesieur o del grupo cooperativo español DCOOP
Según diversos medios económicos los fondos de inversión propietarios de la aceitera, CVC y Alchemi, están recibiendo el interés de los grupos italianos Coricelli y NewPrinces así como de la francesa Lesieur (Grupo Avril) y del gigante cooperativo español DCOOP. Sus ofertas deberían formalizarse finalmente el próximo 31 de julio.
Fuentes consultadas por este medio destacan que la ‘carta española’ en esta carrera, la cooperativa DCOOP, mantiene su interés en DEOLEO reconociendo la complementariedad que representaría hacerse con la aceitera. Para García Azcárate, en una actividad con importantes costes, DCOOP tiene «una gran ventaja operativa»: trabaja con la materia prima de sus socios, mientras que Deoleo tiene poco aceite propio. Además, ambos están muy bien situados en Estados Unidos que es un mercado estratégico.
