Publicado: mayo 25, 2026, 10:08 am
A la espera de que Luis de la Fuente desvele a los 26 elegidos que defenderán la camiseta de la selección española durante el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, las grandes empresas ya han movido ficha para asegurarse un lugar, de una forma u otra, en el mayor escaparate deportivo del planeta. Y no es para menos: el torneo promete generar un gross output -es decir, una producción bruta- de 80.100 millones de dólares (algo menos de 70.000 millones de euros) a escala mundial, según el informe FIFA World Cup 2026 Socioeconomic Impact Analysis elaborado, entre otras instituciones, por la Organización Mundial del Comercio y la propia FIFA.
Fútbol y negocio siempre han ido de la mano y las empresas del Ibex 35 no se han querido perder esta cita, en la que tendrán su cuota de protagonismo, sin alcanzar, no obstante, el grado de exposición que les reserva la edición de 2030, cuando España albergará la Copa del Mundo junto a Portugal y Marruecos. En el análisis, el punto de partida más visible es el de los patrocinadores que acompañarán a la expedición de ‘La Roja’ en su aventura mundialista. En el caso del selectivo español, serán Mapfre, Telefónica e Iberia (IAG) las compañías que patrocinen el camino hacia la segunda estrella.
Las dos primeras han dejado atados sus acuerdos hasta el final de la década con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en los últimos meses. En el caso de Mapfre, la compañía contará con exclusividad sectorial aseguradora y financiera, así como con derechos de imagen y publicidad, marketing y relaciones públicas. En el caso de Telefónica, su acuerdo sitúa a Movistar como el operador de telecomunicaciones oficial de la selección nacional. Además, Movistar Plus+ ofrecerá los 104 partidos de esta edición tras alcanzar un acuerdo con Dazn.
Distinto es el caso de Iberia, cuyo acuerdo tiene vigencia hasta que finalice 2026 después de cinco años ejerciendo como la aerolínea oficial de la selección. Desde otro ángulo, la compañía aérea -al igual que su compañera en el holding, British Airways- se beneficiará del ‘efecto Mundial’ en las reservas en el corredor aéreo entre Europa y Norteamérica, donde viene reforzando su programación con más capacidad y nuevas conexiones. Ninguna de ellas, sin embargo, tendrá hueco en la camiseta, ya que la FIFA prohíbe terminantemente la publicidad comercial de patrocinadores en la indumentaria durante los partidos.
La presencia de las grandes corporaciones españolas en el campeonato que arrancará el 11 de junio no se circunscribe al sponsorship, sino que los servicios de algunas como ACS han sido indispensables para que la candidatura norteamericana estuviera en condiciones de acoger el evento. De las 16 sedes oficiales que albergarán los partidos, cinco llevan el sello del grupo de infraestructuras que preside Florentino Pérez. A través de su filial estadounidense Turner, la constructora es autora de los estadios Lumen Field (Seattle), Levi’s Stadium (San Francisco), Lincoln Financial Field (Filadelfia), Sofi Stadium (Los Ángeles) y Arrowhead Stadium (Kansas City). Algunos de estos estadios podrían cruzarse en el camino de la selección si avanza a la fase eliminatoria.
En grupos le espera el Mercedes-Benz Stadium (Atlanta) para sus partidos contra Cabo Verde y Arabia Saudí, un recinto que, como el NRG Stadium (Houston) y el AT&T (Dallas), incorpora soluciones de acero del catálogo de ArcelorMittal. Si bien, el papel de la infraestructura española en la Copa del Mundo va más allá de los estadios. Se da la circunstancia de que la edición norteamericana será la más extensa territorialmente hasta la fecha y los largos desplazamientos entre sedes pondrán a prueba su red de infraestructuras. Aquí entran juego empresas como Ferrovial, ACS y, en menor medida, Acciona o Sacyr, que atesoran en su bagaje la construcción y la posterior gestión de autopistas a lo largo de todo el continente.
Una cita que acapara tanta atención es, naturalmente, objeto de campañas y promociones que generan un valor añadido al antes mencionado. Entre las firmas del Ibex, Inditex -cuyas enseñas reciben con los brazos abiertos un tirón del consumo estadounidense- ha aprovechado la ocasión para lanzar una colección retro de camisetas inspiradas en distintas ediciones del torneo en Zara. La banca, por su parte, ha apostado por poner en marcha campañas promocionales al hilo del Mundial, como es el caso de Banco Santander, o elevar su exposición a través de patrocinios como el de BBVA con el naming de una de las principales sedes mexicanas, el Estadio Monterrey.



