Javier Milei, tras su frío saludo con Sánchez, eleva la tensión en la Cumbre Iberoamericana: "La equivalencia entre socialistas y fascistas no es casual" - España
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Javier Milei, tras su frío saludo con Sánchez, eleva la tensión en la Cumbre Iberoamericana: «La equivalencia entre socialistas y fascistas no es casual»

Publicado: noviembre 5, 2026, 9:07 am

Felipe VI tenía claro cuál era el objetivo a conseguir en la XXX Cumbre Iberoamericana, cuya sesión plenaria se celebra en Madrid este jueves. El Monarca, en su papel de moderador, abrió la reunión pidiendo «diálogo» y, en una alegoría musical, rogó que el debate sonara «armónico«, que los ponentes se «ciñeran a la partitura». Su ruego fue acatado, a pesar de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su gran enemigo en Iberoamérica, Javier Milei, encontraron la manera de apelar el uno al otro sin nombrarse, pero protagonizando un nuevo capítulo de confrontación dialéctica.

El líder de extrema derecha llegó a la Galería de las Colecciones Reales sonriente, unas horas después de aterrizar en España y tras ausentarse de la ceremonia de bienvenida y la cena con la que los Reyes Don Felipe y Doña Letizia recibieron a los líderes iberoamericanos. Milei, que sin embargo sí se reunió anoche con el líder de Vox, Santiago Abascal, llegó a Madrid decepcionado con Moncloa y el Ministerio de Asuntos Exteriores, pues a ellos ha pedido de manera formal una bilateral con Don Felipe, y no ha obtenido respuesta.

Tal vez por ello, el líder argentino comenzó su intervención haciendo una especie de ensayo histórico, que comenzó con un argumento que repite siempre que viene a España: la influencia de la Península Ibérica sobre la región Iberoamericana. el presidente argentino reivindicó las raíces occidentales de Iberoamérica, defendió el liberalismo económico como vía para alcanzar la prosperidad y presentó las reformas de su Gobierno como ejemplo de que es posible revertir la decadencia.

«Estas equivalencias entre socialistas y fascistas no es casual. Comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento», afirmó Milei, que volvió a cargar contra las agendas que se denominan progresistas y que, a su juicio, «ganan terreno en Europa».

El mandatario argentino defendió que la libertad individual, la propiedad privada y el derecho a la vida deben constituir los principios irrenunciables de cualquier sociedad. Para ello, apeló a las raíces occidentales compartidas por España, Portugal y América Latina y reivindicó el legado de la Escuela de Salamanca, cuyos pensadores, sostuvo, situaron la justicia en el centro de las decisiones económicas. «El liberalismo económico tiene una enorme deuda intelectual con España», señaló.

En su recorrido histórico también evocó a Salvador de Madariaga y su defensa de la libertad frente a los totalitarismos. Milei sostuvo que tanto el socialismo como el fascismo concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y convierten la dependencia económica en una herramienta de dominación política. «La máxima fascista, todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado, describe a los Estados socialistas», proclamó.

«Hay regímenes que invocan los derechos humanos mientras encarcelan disidentes y silencian a la prensa, acusó el mandatario. Pese a estas palabras, Milei quiso fijarse en otros países de la región para dar un mensaje de optimismo según su opinión. «El espíritu liberal sigue vivo y hoy la Argentina demuestra que ese avance es posible», defendió. Y añadió que «las últimas elecciones en Chile, Colombia y Perú impulsan una rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso del poder».

El presidente argentino trasladó después ese discurso a la gestión de su propio Gobierno. Recordó una vez más que recibió una economía marcada, según sus palabras, por «un déficit consolidado de 15 puntos del PBI» y por un exceso de regulaciones. Frente a ese escenario, defendió el ajuste aplicado desde su llegada al poder y aseguró que en un mes eliminó cinco puntos de déficit en el Tesoro y que en seis meses acabó con el déficit del Banco Central.

Milei aprovechó además la tribuna iberoamericana para reclamar a los organismos multilaterales una mayor responsabilidad en el uso de los recursos y respaldar a los gobiernos que, en su opinión, estén decididos a emprender reformas liberales. Su mensaje fue también una llamada a los dirigentes de la región para que limiten el poder del Estado y pongan las instituciones al servicio de la libertad individual.

La segunda parte de su intervención estuvo dedicada a la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. Milei calificó esta cuestión de «causa sagrada» para los argentinos y recordó que, según la posición de Buenos Aires, el país heredó de España los títulos de soberanía sobre el archipiélago.

En un ambiente en el que los cuchillos cortan el aire, Pedro Sánchez, que ha intervenido minutos antes que el mandatario argentino, lanzó también mensajes velados, sin nombrarle. Hizo una decidida apuesta por el multilateralismo y «el diálogo, la cooperación y la paz», frente a la dialéctica del enfrentamiento que marca las relaciones actuales entre los gobiernos argentino y español. El presidente del Gobierno ha admitido las «realidades diferentes» que se dan en el seno de la comunidad iberoamericana -de hecho, Sánchez está en minoría frente a una hegemonía de líderes de derecha-, pero consideran que eso no debe cortocircuitar la necesidad de «cooperación» entre todos.

«Por tanto, diálogo frente a imposición; cooperación frente a división; paz frente a violencia. Principios que nos trajeron hasta aquí y que son también los que deben guiarnos en los próximos años», ha reflexionado Sánchez. Su apuesta por el multilateralismo, una Inteligencia Artificial humanista o la lucha contra el cambio climático son planteamientos que chocan con los que defienden líderes como Milei o también Donald Trump.

La advertencia de Sánchez ha sido clara, sin poner nombre a los destinatarios, pero flotando en el ambiente a quién iba dirigido: «Nos estamos reuniendo en un momento especialmente complejo y difícil para el mundo. Un momento en el que se multiplican las tensiones, se cuestionan las reglas compartidas y la desconfianza amenaza con imponerse a la colaboración».

Sánchez ha hecho un llamamiento a que Iberoamérica ocupa el lugar que, considera, le corresponde en el mundo, que, según ha expuesto, debe ser un lugar preferente, de peso, que sea escuchada. Y ha alertado contra el peligro del conformismo. Su llamamiento a los líderes presentes en Madrid es a trabajar para ocupar ese lugar en el contexto internacional. «Nuestra comunidad tiene razones de sobra para aspirar a mucho más. Representamos alrededor del 9 % de la población mundial. Compartimos dos grandes lenguas globales, junto a una extraordinaria riqueza de lenguas originarias y cooficiales», ha sido la reflexión del líder del ejecutivo español.

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