Publicado: noviembre 4, 2026, 6:06 am

La victoria histórica de los demócratas James Talarico al Senado y Gina Hinojosa a la gobernación en Texas este martes terminó con 32 años de dominio republicano en el estado. Desde 1994 ningún demócrata había sido elegido a un puesto estatal en Texas, un estado considerado por los republicanos como un bastión simbólico del conservadurismo en Estados Unidos.
En el cuartel de campaña de Talarico, en Austin, la capital del estado, las lágrimas, los aplausos y los gritos se multiplicaron entre los asistentes, a medida que se asentaba la ventaja de él y de Hinojosa, de origen mexicano, que se convertirá en la primera gobernadora latina de Texas y la tercera mujer en ocupara este cargo, después de Ann Richards (1991-1995).
«Nunca planeé ser política. Soy una madre que ama a sus hijos, cree en sus maestros, y cree en las escuelas públicas de Texas«, dijo la política en su discurso, en el que recordó que, desde la junta escolar hasta la Cámara de Representantes, buscaba dar la «oportunidad de tener éxito» a cada niño.
Casada y madre de dos hijos, la primera gobernadora demócrata de Texas desde 1995 tampoco llegó a la política por accidente, puesto que su padre, Gilberto Hinojosa, un exjuez del condado de Cameron, fue presidente del Partido Demócrata en el estado durante 13 años.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, culpabilizó al gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, por su derrota en las elecciones de medio mandato y le acusó de haberse convertido en un «republicano solo de nombre» en los últimos seis meses. Abbott volvió a su «fórmula original» y «eso no fue muy bueno«, dijo Trump en un mensaje en su plataforma Truth Social tras conocerse la victoria de la demócrata Gina Hinojosa con una amplia ventaja con respecto a su rival republicano.
James Talarico, el próximo senador demócrata por Texas, según las principales proyecciones, comparó esta este miércoles su campaña con la historia bíblica de David y Goliat y aseguró que los tejanos «recuperaron» el estado tras una victoria histórica que terminó con tres décadas de dominio republicano.
«David no era tan grande ni tan fuerte como Goliat. No tenía tantas armas, pero tenía esperanza. Tenía fe y tenía una honda. Ustedes fueron mi honda. Gracias, gracias. El pueblo de Texas fue mi honda. Y esta noche, sí, esta noche, hemos derrotado a Goliat», dijo Talarico en un acto en Austin (Texas).
En los meses previos a estas elecciones de medio mandato, líderes republicanos han advertido del riesgo que las candidaturas demócratas representaban. Esos miedos se materializaron. La frase «como va Texas, va la nación», invocada por figuras como el actual senador Ted Cruz o el gobernador Greg Abbott, ahora en sus últimos meses en el poder, toma una relevancia especial, en medio de la ola de victorias demócratas en todo el país.
El cantante tejano Bobby Pulido fue declarado ganador en la contienda por representar al distrito 15 de Texas tras derrotar a la republicana Mónica De La Cruz, en una elección que contribuyó a una importante ola de triunfos demócratas en el estado. El artista, con dos nominaciones al Grammy y casi tres décadas de trayectoria musical, se impuso en un distrito que abarca parte del Valle del Río Grande y zonas rurales del sur de Texas, cuya población es un 81 % hispana.
Xavier Becerra: de raíces humildes a ser el primer gobernador latino de California
Por su parte, el demócrata Xavier Becerra se convertirá en el primer gobernador de origen latino al frente del gobierno de California en más de 150 años, según las proyecciones de AP y NBC News.
El veterano político de 68 años lidera la contienda para suceder al demócrata Gavin Newsom al cargo de la gobernatura del estado más poblado de Estados Unidos, contra el republicano Steve Hilton.
Becerra se convertiría así en el primer mandatario de raíces mexicanas al frente del Estado Dorado desde que pertenece a Estados Unidos, y su victoria consolidaría a California como un bastión demócrata, que ha puesto cara a la Administración del presidente Donald Trump.
Xavier Becerra pasó de ser un aspirante demócrata al que pocos veían en la carrera por la gubernatura de California a hacer historia a ser elegido directamente para ocupar ese cargo en más de 150 años, un hito para una comunidad a la que ha representado durante más de tres décadas.
Becerra, nacido en Sacramento, California, hace 68 años, se impuso al republicano Steve Hilton, respaldado por el presidente Donald Trump, con una campaña centrada en combatir las políticas del mandatario que afectan a los californianos, incluidos los inmigrantes sin estatus legal, proponer medidas frente al alto costo de vida y ampliar el acceso a la salud y la educación.
Las principales proyecciones electorales, entre ellas las de Associated Press y NBC, lo dieron como ganador minutos después del cierre de las urnas en California. Conocido por su sencillez y trato afable, el demócrata de raíces mexicanas centró buena parte de su campaña en la necesidad de recuperar el «sueño californiano», el mismo que le permitió ser el primero de su familia en ir a la Universidad y abrirse camino en la política estadounidense.
