Publicado: octubre 9, 2026, 4:08 am

Las herencias familiares compartidas pueden originar problemas entre hermanos, tíos o sobrinos si no se gestionan de forma adecuada, ya que se mezcla la disputa económica con el impacto emocional derivado del duelo por la persona fallecida. Debido a que ningún heredero puede imponer su voluntad sobre el resto, una falta de acuerdo provoca una situación de bloqueo en la que al final pierden todas las partes.
En este sentido, los inmuebles suelen ser elementos permanentes de conflicto. En España, es sumamente habitual heredar una vivienda, que suele constituir el núcleo principal del patrimonio que se transmite entre generaciones. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2025 se transmitieron más de 208.000 viviendas por herencia.
De esta forma, la oposición de alguno de los herederos a vender o la necesidad urgente de obtener liquidez de otros, convierten la venta de un piso heredado en una operación de difícil gestión que si no se realiza bien acaba impactando negativamente en el valor del inmueble y deteriorando las relaciones familiares. De hecho, se calcula que el 20% de las viviendas recibidas en herencia se venden por un precio muy inferior al de mercado.
Gonzalo Robles, CEO de Uxban, firma inmobiliaria fundada en 2014 enfocada en el diseño y promoción de viviendas de alto standing, ha intervenido en muchas operaciones de este tipo y señala a continuación algunas claves básicas para llevar a buen puerto esta compleja venta.
De esta forma, Robles destaca que lo primero que hay que hacer es asegurarse de que la situación jurídica, fiscal y registral del inmueble esté resuelta para que no quede pendiente ningún trámite de cara a la venta, ya que encontrar un comprador y que tenga que esperar meses para poder culminar la operación puede provocar que eche atrás.
Otro es error a evitar es «no realizar ninguna actuación en el inmueble antes de venderlo, aunque sea evidente de que el comprador futuro lo va a reformar. Vaciarla de muebles y enseres, realizar una limpieza profunda e incluso pintarla. Es importante la primera percepción de un comprador, ya que si no es positiva se convierte en un argumento adicional para negociar el precio a la baja».
También es interesante contar con una valoración del inmueble por parte de un profesional, lo que permitirá conocer el precio real y evitará sacar el piso a la venta demasiado caro o muy barato. «Tener una opinión independiente ayuda a gestionar las expectativas y a no destruir valor inmobiliario por el camino. En una vivienda de lujo por ejemplo, tener una correcta estrategia de venta puede significar una diferencia de varios cientos de miles de euros», apunta el CEO de Uxban.
«El inmovilismo tiene consecuencias»
Robles además señala que otra de las claves es establecer una directrices familiares antes de poner el piso en el mercado, ya que el comprador necesita percibir seriedad en la operación. Así, es vital tener claro, por ejemplo, quién será el interlocutor familiar, qué precio mínimo se considera aceptable o qué margen de negociación existe respecto al precio inicial.
Por último, este experto recomienda que en caso de que haya desacuerdos hay que intentar explorar todas las soluciones posibles que compatibilicen los distintos intereses, como que alguno de los herederos adquiera la participación del resto, que se realicen compensaciones si la herencia tiene otros activos e incluso segregar parte del inmueble si es posible.
«El inmovilismo tiene consecuencias para el resto de los propietarios cuando uno de ellos quiere conservar la vivienda por motivos personales, emocionales o incluso económicos. Mientras no existe un acuerdo, continúan los gastos de comunidad, impuestos, mantenimiento y posibles derramas; el inmueble puede deteriorarse y, sobre todo, permanece inmovilizado un capital que los demás herederos podrían necesitar o destinar a otras inversiones con un elevadísimo coste de oportunidad», concluye el CEO de Uxban.
