Publicado: agosto 10, 2026, 2:08 pm

El entusiasmo que despertó el anuncio el desembarco de la china SAIC Motor en Ferrol para levantar la que sería su primera planta de coches híbridos y eléctricos en Europa ha dado paso a la inquietud tras encender las alarmas del Ministerio de Defensa y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Según confirman fuentes conocedoras a este periódico, la cartera que dirige Margarita Robles ha trasladado a la Xunta su preocupación por el riesgo de que el fabricante –dueño de la marca MG, ya asentada en los garajes de los españoles– utilice su nueva instalación como plataforma para espiar las instalaciones de la Armada y Navantia.
Los informes de Defensa y los servicios de inteligencia ponen el foco en la cercanía – en torno a cinco kilómetros- entre el lugar donde se ubicará la planta de ensamblaje y el arsenal militar de Ferrol. A escasa distancia de la base naval se encuentra también el astillero de Navantia, empresa pública responsable de la construcción de buques para las Fuerzas Armadas españolas. En sus instalaciones se fabrican y someten a mantenimiento algunas de las fragatas más avanzadas de la Armada, como las de las clases F-100 y F-110, dotadas de sofisticados sistemas de combate y sensores de alta sensibilidad, incluidos equipos de radar de tecnología estadounidense.
La información, avanzada por El País y El Mundo, ya ha obligado al Gobierno a maniobrar para contener la preocupación generada por esta situación, que se produce en plena apuesta de los fabricantes chinos de automóviles por desplegar inversiones y capacidad productiva en España, una estrategia abanderada por Pedro Sánchez y que, en el caso de Ferrol, cuenta también con el firme respaldo del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. «Es una inversión importante en nuestro país. Y como en todas las inversiones de este calado, se analizan todos los elementos económicos, industriales, de creación de empleo y también de seguridad nacional» ha defendido el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, este lunes ante los medios.
A pesar del recelo de Defensa, López ha negado que vaya a rechazarse esta inversión, que requiere la aprobación del Consejo de Ministros, por motivos de seguridad. Sobre la mesa está un plan dotado de un presupuesto inicial de 200 millones de euros que abarca la creación de más de 2.300 empleos directos con la previsión de ensamblar 120.000 vehículos al año. Si las dudas suscitadas en torno al proyecto, el calendario previsto apunta a que las obras para la puesta en marcha de la fábrica se iniciarán en 2027, con el objetivo de que pueda estar operativa antes de que termine 2028.
Rueda, por su parte, ha expresado su incomprensión respecto a que Defensa cuestione la planta que el grupo automovilístico chino SAIC pretende instalar en Ferrol: «Es difícil de entender. Es un expediente que llevamos tramitando conjuntamente el Gobierno y la Xunta desde hace muchos meses, donde conocemos perfectamente su contenido y las diferentes circunstancias que inciden y ahora es sorprendente que un departamento del Gobierno central haga ahora estos pronunciamientos cuando en ningún momento se habló de falta de seguridad o riesgo militar» ha criticado el mandatario gallego.
Según el presidente del Ejecutivo autonómico, la Xunta ha sido la primera en alabar la gestión conjunta realizada para que SAIC decidiese instalarse en Ferrol. «En todo caso no le corresponde a la Xunta evaluar unos supuestos riesgos de seguridad nacional si es que los hay. A la Xunta le corresponde exigirle al Gobierno que sea capaz de compatibilizar la seguridad nacional con la oportunidad histórica que se le presenta a Galicia», ha subrayado, añadiendo que la Xunta «hizo su parte» junto con el Gobierno para traer esta inversión. «Es un poco sorprende que en estos momentos el mayor riesgo para la seguridad nacional venga de una fábrica de coches que se quiere instalar en Ferrol. Resulta un poco chocante en mi opinión«, ha reconocido.
