Publicado: julio 14, 2026, 6:07 pm
El Congreso, con los votos en contra de PP, Vox, UPN y Junts y, la abstención de Podemos, dará esta tarde un portazo a la senda de estabilidad propuesta por el Gobierno como principio rector del que debería ser el primer proyecto de Presupuestos del Estado de la legislatura. Con esta votación, que se repetirá dentro de una semana, salvo sorpresa con el mismo resultado, la Cámara anticipa el fracaso de las cuentas del Estado que ha prometido presentar el Ejecutivo.
De esta forma, si el Gobierno cumple por fin con su compromiso y remite al Parlamento el proyecto de Presupuestos y estos, como todo indica, no superan el primer corte, es decir, el debate de totalidad, Pedro Sánchez se vería abocado a disolver las Cámaras y convocar elecciones. Así ha sucedido en el periodo democrático en las dos ocasiones en las que un Gobierno no ha obtenido el apoyo del Congreso a su proyecto de cuentas del Estado dado que este no es sino el traslado a cifras de la propuesta política del Ejecutivo: la primera fue en 1995, cuando el Gobierno de Felipe González adelantó los comicios a marzo de 1996 tras perder el apoyo de CiU y no poder aprobar Presupuestos; la segunda fue en 2019, cuando el propio Pedro Sánchez convocó elecciones para el mes de abril tras el rechazo de la Cámara a sus cuentas.
El ministro de Hacienda, Arcadi España, defendió la propuesta gubernamental recordando que con ella se «sostiene el Estado de bienestar», «se fortalece la soberanía nacional» y se «responde a las crisis con más eficacia». Insistió en que la política económica del Gobierno «está funcionando» y permite «afrontar los retos que el país tiene por delante» y ahí citó la vivienda, la desigualdad y el aumento de los salarios. También aseguró que la propuesta evidencia el «compromiso del Gobierno de España con las Comunidades Autónomas» que, dijo, dispondrán de 5.850 millones de euros más en los tres próximos años. El ministro anticipándose al resultado negativo de la votación afirmó que el mismo no debería interpretarse como un éxito o un fracaso del Gobierno.
El PP recalcó que el único acuerdo que esperan los españoles y la mayoría de la Cámara es la dimisión de Pedro Sánchez y la convocatoria de elecciones. «La mayoría de la soberanía nacional votará en contra de lo que hoy proponen, pero a ustedes les da igual. ¿Qué teatrillo vienen hoy a representar aquí?», lanzó José Vicente Marí Bosó, para quien lo que se vota es la continuidad o no del Gobierno.
Vox calificó de «sarta de mentiras» todo lo planteado por el ministro. Según la formación que lidera Santiago Abascal, representada por José María Figaredo, los datos aportados por el ministro son «falsos». «Está hundiéndose el barco», dijo el diputado que, por cierto, no dudó en señalar que si el PIB ha crecido ha sido porque el Gobierno «ha metido a cinco millones de inmigrantes» en el país. «¿Por qué castigan ustedes a los españoles así?», preguntó Figaredo antes de recalcar: «No cuenten con nosotros».
Podemos, otra formación que ha optado por no dar apoyo a la propuesta del Ejecutivo, justificó su decisión por el continuo aumento de gasto militar decidido por Sánchez. «Nosotros no compartimos esa orientación, nosotros queremos destinar el dinero público para los servicios públicos», ha dicho Javier Sánchez Serna para quien el Ejecutivo «disfraza de debate presupuestario lo que no es sino el pistoletazo de salida de la campaña electoral».
Carlos Martín Urriza, de Sumar, anunció el voto a favor de su grupo. No podía ser de otra manera puesto que forma parte del Gobierno. No obstante, el diputado insistió en que le gustaría que se establecieran unos objetivos de déficit diferenciados para las distintas autonomías.
Teresa Jordá, de ERC, ha incidido en la vertiente política del debate y ha insistido en que el modelo «sigue construido sobre una lógica aplastante de austeridad que afecta sobre todo a quienes están más cerca de los ciudadanos». Los siete diputados de ERC han votado a favor pese a asegurar que lo hacen «enfadados».
Para Junts, el Estado es un «depredador». «Como está asediado por la corrupción no le queda más que tratar de hacer ver que gasta mucho para tapar el latrocinio de los suyos», afirmó Josep María Cruset. «Lo que ustedes proponen hoy es una estafa para Cataluña y no pueden pretender que se lo votemos», dijo adelantando que la misma actitud adoptarán contra los Presupuestos. «Ustedes ya no engañan a nadie, estamos ante una operación de marketing para esconder sus flaquezas: que no tienen mayoría parlamentaria y que están envueltos en corrupción», sentenció.
Óscar Matute, de EH Bildu, una formación que una vez más se ha mostrado como uno de los pilares más firmes del Gobierno, dedicó más su intervención a arremeter contra el PP que a defender las propuestas del Ejecutivo. El PNV, por su parte, advirtió que si no se aprueba la senda fiscal propuesta se aplicará otra más restrictiva. Por eso, su voto es a favor. No obstante, los nacionalistas vascos avisan de que este apoyo no condiciona el voto que den a los Presupuestos. «Si no hay mayoría para ellos, habrá llegado el momento de devolver la voz a la ciudadanía», afirmó Idoia Sagastizábal. Coalición Canaria ha expresado una posición muy similar a la de los nacionalistas vascos: apoyar la senda de estabilidad no implica garantizar apoyo a los Presupuestos. El BNG también se ha posicionado al lado del Ejecutivo.

