Publicado: julio 14, 2026, 4:07 am

Pedro Sánchez ha encontrado en la ola de incendios el combustible que con más eficacia le permite agitar el debate político en torno al cambio climático, aprovechando las contradicciones del PP de Alberto Núñez Feijóo tras sus alianzas con Vox. El presidente del Gobierno propuso ayer un «pacto nacional sobre la emergencia climática» y lo hizo desde el Puesto de Mando Avanzado de Turre (Almería), desde donde se coordina la extinción del catastrófico incendio de Los Gallardos, que ha dejado un rastro de 13 muerto y 7.000 hectáreas de monte quemado. Con esta iniciativa, el PSOE busca colocar a los barones populares y a la dirección del PP ante una tesitura incómoda después de haber sellado unos acuerdos con Vox que, si no niegan expresamente el calentamiento global, sí son una enmienda general a las políticas ambientales de la UE, articuladas a través de la Agenda 2030 o el Pacto Verde Europeo.
«La emergencia climática mata», afirmó Pedro Sánchez, quien pidió el consenso de todas las instituciones para «concienciar» a la sociedad civil sobre las consecuencias, cada vez más graves, del cambio climático, con el que vinculó los efectos letales del incendio que ha arrasado 7.000 hectáreas de la Sierra de Bédar y se ha llevado por delante trece vidas humanas.
Previamente, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, también había hecho esa misma reflexión. Las lluvias torrenciales de comienzos de año y las olas de calor sufridas este verano son «el combustible indispensable para que pueda haber una propagación inmediata de las llamas». «Aquí el cambio climático está afectando de manera muy muy importante y lo estamos viendo en un desorden climático con situaciones que son muy desconocidas, muy excepcionales y cada vez más explosivas», afirmó Moreno.
El discurso de ambos presidentes coincidió en el diagnóstico de la situación. Pero, el PP y el PSOE están cada día más alejados en las soluciones propuestas, sobre todo tras los pactos firmados por los barones populares con Vox, en los que los gobiernos autonómicos se comprometen a luchar contra muchas de las políticas impulsadas desde la UE precisamente para frenar el calentamiento global.
De hecho, el acuerdo entre Juanma Moreno y su vicepresidente Manuel Gavira (Vox) no introduce ninguna negación expresa de la emergencia climática pero declara Andalucía territorio «libre de cargas autonómicas derivadas del Pacto Verde» para comprometerse a eliminar todas las tasas de competencia regional que tienen que ver con el uso de plásticos, la emisión de gases de efecto invernadero o los vertidos.
El Gobierno de Juanma Moreno justifica este retroceso en materia medioambiental como un apoyo al sector primario y, en líneas generales, al desarrollo económico de la comunidad, pero deja en evidencia un giro copernicano en el discurso de quien se presentó a las elecciones andaluzas de 2022 con la bandera de la «revolución verde» para Andalucía y ahora se planta para frenar, por ejemplo, la implantación de zonas de bajas emisiones.
Sánchez evitó este lunes entrar al choque directo en su intervención junto al presidente de la Junta en Turre, más allá de lanzar la idea del pacto. Pero sí arremetió severamente María Jesús Montero, secretaria general del PSOE andaluz, poco tiempo después desde el mismo Puesto de Intervención Avanzado, donde la jefa de la oposición subrayó la contradicción que supone hablar de la lucha contra el cambio climático y a la vez suscribir un pacto que, a su juicio, puede significar «la reversión de algunas de las medidas que permiten combatir los fenómenos climatológicos» derivados de ese cambio climático. «Es una gran paradoja escuchar al presidente de la Junta hablar de esto cuando, por otra parte, ha firmado con su socio de Vox, que sostiene que ese cambio climático no existe, a pesar de la evidencia de la ciencia y de que las medidas que se ponen en marcha están recomendadas por todos los expertos».El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha comprometido este lunes a que, si gobierna tras las próximas elecciones generales, presentará un gran acuerdo con las administraciones de Prevención de Riesgos, de Respuestas y de Coordinación ante los peligros naturales que se produzcan en España.
Por el Puesto de Mando Avanzado pasó también horas más tarde Alberto Núñez Feijóo, que pasó de puntillas por la cuestión del cambio climático y propuso, por su parte, un «gran acuerdo de prevención de riesgos de incendios«, donde se concrete la responsabilidad y la coordinación de cada administración pública. En ese documento se concretarán también los medios a disposición de todo el territorio y el presupuesto plurianual que se necesita «para blindar a España, en la medida de lo posible, de este riesgo que cada vez va más en aumento».
Feijóo quiere que se utilice la experiencia al respecto de ayuntamientos y gobiernos autonómicos, y también el conocimiento de técnicos y científicos que estudian los incendios forestales y las catástrofes naturales, pero también a la gente que vive en el medio rural «que conoce muy bien el aprovechamiento forestal, la ganadería extensiva y los problemas que le afectan como consecuencia de determinadas leyes restrictivas«.
«España no puede seguir sin un gran acuerdo donde la administración general del Estado protagonice ese impulso, presente una propuesta, y ahí trabajemos todos con el interés de cerrar y acertar. No hay más interés que el de coordinarse y colaborar», ha reiterado el presidente del PP.
Al igual que ya lo hicieran Pedro Sánchez y Juanma Moreno, Feijóo se mostró muy preocupado por las condiciones ambientales y cómo afectarán a los incendios, ya que tras las inundaciones se han generado «toneladas y toneladas de combustible que están en los montes y en los bosques, y eso hace prever un verano de máximo riesgo». El presidente del PP pidió «colaboración y coordinación» a las administraciones y que «nadie lo estropee» porque es «lo que quieren los ciudadanos».
