Publicado: julio 7, 2026, 6:08 am

Llueve sobre mojado. Tras dos reales decreto de ayudas por el conflicto bélico en Oriente Próximo, que suponen hasta 107 millones de euros para financiar la ayuda hasta 0,20 euros por litro la adquisición de gasóleo agrÃcola. una actividad ha quedado al margen: la apicultura. Organizaciones como Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones han vuelto a poner sobre la mesa la inclusión de esta actividad. De momento, sin resultados. Fuentes del sector aseguran que el Ministerio de Hacienda ha abierto la puerta a estudiar fórmulas alternativas, aunque sin más novedades.
España produjo en 2024, último dato disponible, 33.181 toneladas de miel provenientes de 36.833 explotaciones, de las que alrededor del 17% se consideran profesionales, que cuentan con más de 150 colmenas. Esto es el mayor grado de profesionalidad en la Unión Europea. Hay registradas 2,78 millones de colmenas (datos de marzo del año pasado), de las el 80% son trashumantes. España exportó el año pasado 110,49 millones de euros en miel frente a unas importaciones de 68,12 millones. Lo que supone una balanza comercial positiva de 42,47 millones de euros.
España produjo en 2024, último dato disponible, 33.181 toneladas de miel provenientes de 36.833 explotaciones, de las que alrededor del 17% son profesionales (150 colmenas o más)
«No tiene sentido»
El responsable de Apicultura de Unión de Uniones y Unió de Pagesos, Josep MarÃa Clariá, apunta en conversación con ‘La Información Económica’ que la no inclusión de la apicultura en los dos decretos anticrisis «no tiene sentido» y añade que, en la Administración, reconocen que legÃtimamente podrÃan formar parte de estas ayudas. El representante de ambas organizaciones agrarias cree que no serÃa difÃcil haberlo hecho introduciendo «un tanto por ciento por colmena», lo que reconoce que hubiera sido de mucha utilidad.
Sin embargo, atribuye esta continua exclusión del sector a que el transporte que usan en el sector son camiones que se mueven por gasoil A (el B es el profesional) y «no saben cómo articularlo, porque temen que se use para el fin de semana». Clariá añade que la mayor complejidad se encuentra en los coches que se emplean para desplazarse a las colmenas y señala que, en Cataluña, la Generalitat esta estudiando aprobar una ayuda por gasto extraordinarios para los apicultores.
Gasóleo profesional para la apicultura
Para Clariá (Unión de Uniones) la clave esta en otra parte: «Somos el único sector agrÃcola que no tiene gasóleo profesional», confirma sobre una actividad en el que los desplazamientos son numerosos. Las causas son la ‘trashumancia’, la migración de las colmenas a zonas más templadas por el calor, y «el cambio climático que hace necesario que se les alimente y tratar muchas más veces por la varroa». Un ácaro que parasita a las abejas jóvenes y adultas.
«Somos el único sector agrÃcola que no tiene gasóleo profesional», lamenta Josep MarÃa Clariá (Unión de Uniones)
La ‘trashumancia’ dispara el gasto de combustible
Desde Asaja, Vanesa Iglesias, critica que «la apicultura es la gran olvidada del campo». La responsable nacional de Asaja comenta que «las altas temperaturas asfixian a la colmena». Muchas explotaciones profesionales optan por trasladar las colmenas a zonas más frescas «donde todavÃa hay floración y se puedan alimentar: buscamos más rentabilidad y producción, pero también el bienestar de la colmena». Es lo que se llama ‘trashumancia’, que se realiza los meses de mayo y junio con motivo del fin de la primavera. Casi el 80% de las colmenas son trashumantes, según Agricultura.
Iglesias explica que, «con las olas de calor, te mueves más y multiplicas los viajes». Unos desplazamientos, que la mayorÃa de los apicultores profesionales, realizan en camiones adaptados especÃficamente para este tipo de transporte y que gastan gasóleo o gasolina. «Son vehÃculos exclusivos de cada explotación, que cuentan con un código asociado», abunda sobre un medio de transporte que no se puede utilizar para otro fin.
«Ni siquiera puedes llevar las colmenas del vecino», especifica Iglesias. quien constata que los gastos se les han triplicado «pero las ayudas siguen igual que hace 15 años» en referencia a la ‘Intervención Sectorial ApÃcola’ de la PolÃtica Agraria Común (PAC). Estas ayudas cuentan con 15 millones de euros anuales de presupuesto y deben renegociarse de cara a la nueva PAC 2028-2034, sobre la que sobrevuela un fuerte tijeretazo desde Bruselas.
Esta apicultora estima que el coste por el transporte de las colmenas a Sanabria (Zamora), y los desplazamientos posteriores, le han engordado la factura en las últimas semanas hasta los 4.000 euros: «Ahora el viaje con el camión te cuesta de 200 a 400 euros», especifica. Iglesias habla de un promedio de 10 desplazamientos a zonas como León, Segovia o Zamora. «Incluso hay compañeros que van a Galicia o Asturias», añade
La ‘tormenta perfecta’ de la apicultura
La representante de Asaja y su marido poseen unas 2.000 colmenas en Extremadura y admiten que, ahora tras la trashumancia, «suben cada dos por tres» a las zonas más al norte donde se han mudado gran parte de sus abejas. Tampoco ayuda que el precio de la miel no sea suficiente para cubrir los gastos, a decir de la representante de Asaja, por la competencia de terceros paÃses. Clariá, de Unión de Uniones, apunta que «la miel proveniente de China está entre 1 y 1,5 euros el kilo, mientras que la nuestra cuesta producirla entre 4 y 4,5 euros/kg».
«Con las olas de calor, te mueves más y multiplicas los viajes», destaca Vanesa Iglesias (Asaja)
Las colmenas en España también sufren la falta de relevo generacional, aunque el representante de Unió de Pagesos cree que » la continuidad depende de que los que estamos lleguemos a la jubilación». Pero, sobre todo, las colmenas sufren a dos invitados incómodos: la avispa asiática que ataca a las abejas asà como a polinizadores silvestres, y la varroa. «Estamos teniendo muchas bajas por la varroa y no recolectamos tanto», añade Iglesias.
