Publicado: junio 17, 2026, 8:07 am
La presión crece sobre Pedro Sánchez. Los casos judiciales cercan a su partido y a su propio círculo personal y a ello se añade la cada vez más clara petición de una mayoría parlamentaria para que disuelva las Cortes y convoque ya elecciones generales.
En este ambiente tenso, con los diputados pendientes de los primeros compases de la declaración ante el juez de José Luis Rodríguez Zapatero, se han enfrentado en un agrio cara a cara el líder de la oposición y el presidente del Gobierno.
Feijóo se ha lanzado contra su rival instándole a aclarar cuánto tiempo más va a mantener al país en situación de grave degradación política. «La historia le recordará por ser el presidente con más sospechas de corrupción de la democracia española», ha arrancado, y a continuación ha citado el caso de Begoña Gómez y el del «faro moral» del PSOE, o sea, el ex presidente Zapatero.
«El guion siempre es el mismo, el bulo, la negación y después alguien que actuaba por su cuenta», ha repasado Feijóo. «El objetivo (de la trama corrupta)», ha añadido, «era defenderlo a usted, pero usted no se enteraba de nada. Sus argumentarios son ridículos», ha añadido el popular.
«Lleva más de un año sin querellarse contra Antoñita la Fantástica, pero cómo van a hacerlo, sería tan incoherente como retirar de militancia a quien se beneficia de los negocios de la corrupción», ha proseguido Feijóo, en referencia a Leire Díez, antes de acusar a Sánchez de ser «un cobarde». «Le tiene miedo a la democracia. No quiere que votemos en urna y no quiere que votemos en el Parlamento. Usted no es un demócrata». Y ha finalizado su intervención con un «ánimo, Pedro».
El presidente ha replicado tachando a Feijóo de ser «un Torquemada de la vida» que «protege a Ayuso y se sienta en un edificio pagado en B«. «Su oposición», ha añadido, «es destructiva contra una política que beneficia a la gente».
A partir de ahí, Sánchez ha enhebrado la retahíla de reproches por todas las veces que el PP ha votado en contra de las iniciativas del Gobierno. «Este Gobierno gobierna para la gente», ha remarcado. Y a continuación ha anunciado un «nuevo decreto para proteger a los ciudadanos» ante los derroteros que pueda tomar el alto el fuego entre EEUU e Irán.
Y respecto a las elecciones, ha asegurado, como no podía ser de otra manera que «se van a celebrar», pero ha insistido que «la pregunta» es si el país que se enfrentará a las urnas en 2027 «es mejor o peor que el de 2018».
El azote a Sánchez hoy en la Cámara no ha finalizado con la intervención del líder del PP. Tras él, la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, ha metido el dedo en la llaga de la falta de Presupuestos. Los nacionalistas vascos están muy incómodos en una situación a medio camino entre el sostén al Ejecutivo y el convencimiento de que el momento político es insostenible.
El PNV ya ha asegurado que en ningún caso apoyará una moción de censura de la que forme parte Vox, pero sí insiste en que es necesario convocar elecciones de forma inmediata. Hoy mismo se lo ha repetido Vaquero a Sánchez reclamándole que llame ya a las urnas. «Si no consigue el acuerdo de la Cámara para los Presupuestos», ha dicho Vaquero, «disuelva y convoque elecciones». La portavoz nacionalista vasca le ha recordado al presidente que «el contexto político y judicial le ha llevado a perder la mayoría de investidura» y que sólo le queda la opción de «probar su intención real de negociar unos Presupuestos». «Ver para creer», ha zanjado Vaquero.
En el Congreso se palpa el malestar por la decisión de PSOE y Sumar, que controlan la Mesa de la Cámara, de vetar ayer mismo las enmiendas del PP y Junts que instaban al presidente a disolver las Cámaras y convocar elecciones. Para buena parte de los grupos, este movimiento sólo implica el miedo de Sánchez a enfrentarse al hecho de que ya no cuenta con la confianza mayoritaria del Parlamento que le invistió

