Publicado: junio 16, 2026, 4:07 pm

La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha comparecido ante la Comisión de Interior del Senado para negar haber participado «jamás, nunca, en ninguna trama contra la UCO, la UDEF o cualquier agente del cuerpo». «Jamás, nunca, he participado en ninguna campaña de desprestigio, ni influenciada por Leire Díez ni por ninguna otra persona», ha recalcado.
González también ha negado haber adoptado «nunca, ninguna medida contra ningún agente de la Guardia Civil» ni haberse reunido «jamás, nunca, con Leire Díez en sus instalaciones». «Jamás, nunca», ha reiterado una y otra vez con tono desafiante. En su turno de réplica ha asegurado que ya sabía a lo que se enfrentaba en la Comisión y no ha dudado en recordar a los populares los recortes de plantilla que hicieron durante su mandato y el caso Kitchen.
González ha insistido en que siempre ha respetado el trabajo del Instituto Armado y «jamás, nunca» se ha interesado por los trabajos y las tareas de los agentes. La directora ha hecho hincapié en que su «respeto» por el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «ha sido siempre absoluto».
«Cada uno de mis días al frente de esta institución», ha dicho, «ha sido para fortalecerla y de acuerdo siempre con la política marcada por el Ministerio del Interior». A partir de ahí, ha enhebrado el listado de las mejoras que ha introducido en el Cuerpo: más agentes, más catálogo de puestos de trabajo, más medios…, para concluir: «Siempre he tenido, tengo y tendré un comportamiento impecable con la Guardia Civil. Es mi casa, es mi familia».
De Leire Díez, Mercedes González ha dicho que supo de su existencia antes de ser directora de la Guardia Civil y cuando ella trabajaba en Correos. La relación, ha explicado, se debió a la «conflictividad» que existía en esa empresa pública. «Jamás me reuní con ella personalmente», ha recalcado.
No obstante, sí ha admitido que tras su nombramiento como directora de la Guardia Civil quedó con Díez «para tomar un café» y en esa cita, ha afirmado, «en ningún momento se habló de nada relacionado con el Cuerpo». Tres meses después, González se ha referido a otra supuesta reunión que ha asegurado no recordar.
Posteriormente, ha añadido, Díez le llamó para tomarse otro café; la cita fue anulada y se retomó un tiempo después. Fue ahí cuando, ha admitido, le planteó que el comandante Rubén Villalba pudiera reincorporarse al servicio. Ella le respondió que eso no era posible y dio por acabado el encuentro. «Jamás volví a verla», ha asegurado. En el turno de réplica ha recalcado que Villalba sigue sin destino, algo que ella misma firma cada seis meses.
Un mes después de este último encuentro, según el relato de González, se le informó, por parte del DAO, de la existencia de una estrategia sobre el fraude de hidrocarburos y semanas más tarde se conoció la participación de Díez en una videoconferencia atacando a la Guardia Civil. La directora ha asegurado que se reunió con los afectados para trasladarles su absoluto apoyo. Allí les reconoció que conocía a Leire. Al día siguiente se repitió la reunión con el ministro del Interior para el mismo objetivo.
Finalmente, la compareciente ha explicado que a finales del pasado mes de mayo «se requirieron las informaciones reservadas que supuestamente habían tenido como objetivo entorpecer el trabajo de la UCO». González ha asegurado que se trató de «acciones preliminares, no procedimientos sancionadores» y ha añadido que «no se dirigían contra nadie en concreto». «En realidad», ha dicho, «sólo fueron actuaciones administrativas». La primera duró sólo unas semanas, declaró una persona y se cerró sin ninguna responsabilidad y tuvo como objetivo determinar cómo se produjo una filtración sobre el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. En este caso «sólo se incluyó una recomendación para que no se repitieran situaciones así».
Respecto a la segunda información reservada, relativa a las comunicaciones filtradas entre Ábalos y el presidente del Gobierno, «se intentó esclarecer el asunto y se cerró sin haber iniciado ninguna diligencia; duró catorce días», ha dicho recalcando que ocupaba sólo un folio..
La tercera, se refería a «supuestas intromisiones del DAO en el trabajo de la UCO y a las tensiones que existían en la unidad». Se activó a raíz de la publicación en un medio en la que «se manchaba la reputación del DAO», ha relatado, «y se citaba a altos mandos del cuerpo». En esta información reservada, ha reconocido, «sí se tomaron declaraciones a cuatro o cinco personas en calidad de testigos no de investigados y se archivó un mes después sin ninguna responsabilidad». Fue en septiembre de 2025.
El Partido Popular la ha acusado de mentir y ha insistido en que sus declaraciones tajantes chocan de plano con los informes elaborados y entregados al juez precisamente por los miembros de la UCO. En la misma línea ha incidido Vox. Ambas formaciones han urgido a la directora general a presentar de inmediato su dimisión.
También ambos grupos, han hecho hincapié en el hecho de que en primera instancia, Mercedes González, mintió al asegurar que nunca se había reunido con Leire Díez, algo que posteriormente se ha comprobado que era cierto.
La representante de Más Madrid, empleada a fondo en atacar al PP, también ha pedido «explicaciones claras» acerca de esas reuniones, «por qué las ocultó» y «si era conocedora de que había quienes querían emprender una campaña de descrédito de la UCO». «Es necesario que despeje dudas, calle bocas y frene bulos», ha dicho Carla Delgado.
El senador de ERC, Joan Josep Queralt, ha hablado de «humo y ruido» y ha arrojado dudas sobre los informes de la Guardia Civil que, en su opinión, «no son pruebas de nada». Queralt le ha pedido aclarar si garantiza que los atestados «se limitan a hechos y no incluyen inferencias y suposiciones». En su opinión, los informes de la UCO «no se basan en hechos». «Son», ha dicho, «informes de inteligencia».
El representante del PSOE ha intervenido para elogiar a la compareciente. José Manuel Franco, que precisamente precedió a Mercedes González al frente de la delegación del Gobierno en Madrid, ha recalcado que el PSOE «se siente orgulloso» de su labor. Franco ha asegurado que ni González ni Marlaska mintieron en ningún momento y ha negado incluso que la UCO entrara a registrar la sede del Partido Socialista en la calle de Ferraz.
En su réplica, Mercedes González, ha lamentado que la oposición la haya condenado preventivamente y haya pedido su dimisión. La directora ha afirmado que ni ella ni el ministro han mentido: «Nunca negué haberme reunido con Leire Díez, lo que negué haber tratado con ella nada relacionado con la Guardia Civil». En ese punto ha arremetido contra las informaciones de «pseudomedios» que generan un «ruido ensordecedor».
En su segunda intervención la directora general ha respondido nuevamente con la expresión «jamás, nunca» a todas las preguntas que se le habían planteado. Y ha martilleado: «No he tenido nunca una reunión con la señora Leire Díez, lo que he hecho ha sido tomarme dos cafés con ella».
González ha acusado al PP de tratar de «encajar a martillazos» una versión de los hechos contra ella y tomar el cuaderno de Leire Díez «como si fuera el evangelio». No obstante, la realidad es que todos los datos que le afectan los ha puesto sobre la mesa ha sido la propia Unidad Central Operativa de la Guardia Civil.
El PP le ha recordado que las acusaciones proceden de la UCO y que Leire Díez es un producto del PSOE. «Este es su escenario de cloaca y corrupción y no se lo ha inventado el PP», ha afirmado el senador Luis Santamaría quien además ha advertido a González que tendrá que comparecer ante la comisión del Senado que investiga el caso Koldo. «La degradación moral en la que viven ustedes es incompatible con la lealtad y el honor de la Guardia Civil», ha zanjado.
Vox le ha preguntado directamente si «da credibilidad a los informes de la UCO» que son , ha dicho la senadora Paloma Gómez, los que la señalan como pieza de la trama.
