Publicado: junio 15, 2026, 6:07 pm

La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y la fontanera Leire Díez contactaron la misma mañana en que se ordenó la apertura de una investigación interna a la Unidad Central Operativa (UCO). Así consta en el último informe de esta unidad remitido al juez de la Audiencia Nacional que investiga las maniobras para sabotear las investigaciones que afectaban al Gobierno.
El informe fechado el pasado jueves hace una revisión de las tres investigaciones de este tipo dirigidas contra la UCO con Mercedes González al frente de la Guardia Civil. La revisión es especialmente prolija en la abierta el 11 de mayo de 2025, tras la publicación en EL MUNDO de mensajes cruzados entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ex ministro de Transporte y ex secretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos.
La UCO ha detectado dos contactos por whatsapp entre ambas ese mismo domingo a las 9.16h. El primero» resulta compatible con que se haya eliminado una conversación previa e iniciado una nueva», indica el informe. El segundo rastro de la aplicación de mensajería «resulta indicativo de que en esa fecha y a esa hora, por parte de la Directora General de la Guardia Civil se activó en la conversación entre ambas el borrado automático de mensajes, con un periodo de cadencia de 24 horas».
Las cosas se precipitaron tras esos mensajes. Antes de las 11.30h el director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, ya había llamado a un general para citarle en la cafetería de las dirección general y encomendarle la investigación interna. Pese a que, formalmente Llamas, figura como quien tomó la decisión de ponerla en marcha, fuentes conocedoras de lo sucedido afirman que se actuó por indicación de Mercedes González.
La UCO resalta en su informe «la excepcionalidad» de que se abrieran tres investigaciones a la UCO entre diciembre de 2024 y septiembre de 2025. Prueba de ello es que la primera de ellas, pese a acordarse a final de año, lleva como numeración 1/2024. La tercera, en septiembre del año siguiente, también figura como 1/2025.
La primera de las investigaciones se activó cinco días después de publicarse una noticia que incluía el correo electrónico oficial de Begoña Gómez. La última, más de un mes después de que EL MUNDO publicara otra noticia que incomodaba al Ministerio del Interior. La de mayo también la impulsó una noticia de este diario, pero en este caso se puso en marcha la misma mañana en la que la fontanera y la directora de la Guardia Civil se cruzaron mensajes.
La de mayo, en la que más se centra el informe, no llegó a tener número de registro porque fue cercenada por el juez del caso Koldo en el Tribunal Supremo. Advirtió al general de la Guardia Civil de que, si la ponía en marcha, él abriría una causa penal a su interlocutor y a quienes le hubieran dado la orden. El DAO ordenó el archivo inmediato y no se llegaron a practicar diligencias.
Antes de hacer un recorrido cronológico de las diligencias abiertas a raíz de la noticia de EL MUNDO, la UCO recuerda que algunos de sus miembros «pasaron a convertirse en ‘objetivos de interés'» de la organización investigada, puesto que eran los encargados de las causas judiciales «con afectación al PSOE, y directa o indirectamente, a ciertos miembros del Gobierno o a su Presidente».
«Se aprecia la existencia de un interés sostenido en el tiempo por parte de la presunta organización criminal dirigido a cuestionar y desacreditar la actuación de la Unidad Central Operativa», se añade. «Para ello, se habrían impulsado distintas actuaciones, orientadas, por un lado, a comprometer determinadas causas en las que esta Unidad participaba como Policía Judicial, y por otro, en obtener información comprometedora sobre algunos de sus agentes, todo ello con el propósito de erosionar su credibilidad».
