Publicado: mayo 13, 2026, 12:08 pm

La japonesa Nissan cerró su ejercicio fiscal 2025 -desde abril de 2025 a marzo de 2026- con un beneficio operativo positivo de 356 millones de euros, aunque siguió registrando pérdidas netas de más de 3.200, un 20% menos que el ejercicio anterior. Unos datos en los que ha influido un contexto económico marcado por la inflación, los aranceles impuestos por Trump y la debilidad de algunos mercados internacionales, tal y como han apuntado los nipones en un comunicado este miércoles.
La compañía automovilística facturó 68.600 millones de euros, un 5% menos que los 72.000 obtenidos un año antes y, pese a las pérdidas, el fabricante destacó la mejora durante la segunda mitad del ejercicio gracias a su plan de reestructuración Re:Nissan, centrado en la reducción de costes y la optimización industrial. En concreto, el flujo de caja libre siguió siendo negativo en 2.700 millones de euros, pero volvió a ser positivo entre octubre y marzo, con 640 millones. Además, las ventas globales alcanzaron los 3,15 millones de vehículos.
La empresa cerró el ejercicio con una liquidez total de 2.500 millones de euros, gracias a 12.500 millones en efectivo y equivalentes de caja y otros 8.000 millones vinculados a financiación comercial. El efectivo neto del área automovilística se situó en 6.700 millones de yenes. Unos datos que mejoraron claramente en el último trimestre, cuando registraron unos ingresos de 21.000 millones, aunque ligeramente inferiores a los del mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el beneficio operativo se disparó hasta 390 millones, frente a los 33 del ejercicio anterior. Las pérdidas netas trimestrales se redujeron de forma significativa y no pudieron superar los 1.600 millones de yenes, frente a los 3.800 negativos .
Expectativas para 2026
De cara al ejercicio de 2026, el grupo nipón prevé elevar su facturación hasta los 82.000 millones de euros y alcanzar un beneficio operativo de 1.082 millones. También contempla volver a beneficios netos, con unas ganancias estimadas de 108 millones. Sin embargo, la marca ha puntualizado que el entorno seguirá siendo complicado por la volatilidad que atraviesa el sector, las tensiones geopolíticas o el impacto de la inflación. Para ello, apuntan a que continuarán con su estrategia basada en una disciplina financiera y control de costes que les permita recuperar rentabilidad.
La compañía confirmó que no repartirá dividendos correspondientes al próximo 2026 y también se pronunció sobre su plan de transformación Re:Nissan por el que se están llevando a cabo hasta 900 despidos en instalaciones europeas. Gracias a este, han defendido, han conseguido haber avanzado en su objetivo de reducir costes en 2.700 millones de euros, incluyendo un recorte de unos 1.082 en costes fijos y de 297 millones en costes variables.
La multinacional también anunció progresos en la reorganización de su red industrial, con planes para reducir de 17 a 10 sus centros de producción en todo el mundo. Asimismo, destacó una reducción del 18% en los costes de ingeniería por hora dentro de su división de investigación y desarrollo. El consejero delegado de la compañía, Ivan Espinosa, afirmó que 2025 fue «un año de ejecución constante» para reforzar la base financiera del grupo y aseguró que la empresa entra ahora «en una nueva fase de crecimiento» apoyada en una gestión más eficiente y en una aceleración de nuevos productos.
