Publicado: abril 16, 2026, 1:08 am

Las estadísticas de siniestralidad volvieron a mejorar de forma generalizada el año pasado. Tanto en cifras absolutas, como el número de fallecidos y la incidencia retrocedieron en comparación con 2024, tal y como se refleja en las estadísticas. En concreto, el año pasado se registraron 1,163 millones de siniestros, de los cuales 620.000 se saldaron con una baja. Además, el número de fallecidos fue de 735, 61 menos que el ejercicio previo.
Así se recoge en un informe elaborado por el gabinete económico de Comisiones Obreras (CCOO) presentado este miércoles, en el que el sindicato analiza las estadísticas de siniestralidad del año pasado. Sin embargo, la organización advierte de que este descenso no se debe a una mejora en la prevención. Todo lo contrario. Según el sindicato, la mejora en las cifras se explica porque el empleo que se ha creado en los últimos años se concentra en sectores de mayor valor añadido y menos expuestos a la siniestralidad.
De hecho, uno de cada tres siniestros se registró en una empresa que no contaba con evaluación de riesgos laborales, según destaca el informe del sindicato. Un dato que el secretario general de CCOO, Unai Sordo, es «demoledor» y refleja que la prevención de riesgos «no llega donde tiene que llegar».
En concreto, el número de trabajadores en sectores con incidencia de accidentes inferior a la media ha crecido un 50% más de los que están por encima, destaca el informe del sindicato. Lo que explicaría por qué se está reduciendo la incidencia general, añade. Además, el sindicato destaca que la caída en la temporalidad que se ha producido tras la entrada en vigor de la reforma laboral en 2022 también ha contribuido. «A medida que el contrato de trabajo es más estable, la experiencia ,la formación y los conocimientos de los riesgos asociados al puesto de trabajo aumentan y la incidencia de accidentes, disminuye», arguyen.
Respecto al perfil de la siniestralidad, el informe refleja que el 70% de los accidentes que acarrea baja laboral los sufren los hombres, que acumulan el 93% de los siniestros mortales. Algo que se explica porque las actividades con mayor siniestralidad están «altamente masculinizadas». En cambio, los accidentes de trabajo in itinere (de camino o de vuelta al trabajo) tienen un protagonismo algo más femenino, con las mujeres concentrando el 54% de los casos.
