Publicado: abril 17, 2026, 2:08 am

Repsol retoma el control de su actividad en Venezuela. La compañía ha llegado a un acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos del país y con la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que le permitirá retomar las operaciones y elevar la producción de petróleo en Petroquiriquire (60% PDVSA y 40% Repsol), garantizar los mecanismos de pago, así como fortalecer el marco operativo de sus actividades en el país, bajo el pacto originalmente firmado en 2023.
«Este acuerdo subraya el compromiso de Repsol con Venezuela, donde hemos operado ininterrumpidamente desde 1993. Contamos con los activos y las capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno para aumentar nuestra producción en el país», ha asegurado el director general de Exploración y Producción en Repsol, Francisco Gea, tras la firma del contrato.
Según ha informado la energética española en un comunicado, dicho acuerdo marco estableció las condiciones necesarias para garantizar el cumplimiento de los objetivos de producción establecidos por los socios, además de la ampliación de la duración de las concesiones del yacimiento de Petroquiriquire. A estos se añadió la incorporación de los campos Tomoporo y La Ceiba. El proyecto se llevará a cabo bajo el liderazgo compartido de Repsol y PDVSA «conforme a los más altos estándares técnicos, operativos y de gobernanza».
En el momento actual, la producción de petróleo de Repsol en Venezuela asciende a unos 45.000 barriles brutos al día, principalmente en Petroquiriquire, cifra que prevé incrementar en un 50% en un plazo de doce meses. El consejero delegado, Josu Jon Imaz, ha anticipado incluso la expectativa de triplicar esta cifra si se dan las circunstancias necesarias, utilizando para ello los ingresos que se obtengan en el país.
El mes pasado, Repsol y la italiana ENI firmaron otro acuerdo estratégico con PDVSA y las autoridades venezolanas para garantizar la sostenibilidad de la producción de gas natural durante todo el ejercicio 2026 en el activo Cardón IV (participada al 50% por ambas compañías) y reforzar la estabilidad a largo plazo de las operaciones.
La firma se produce después de la emisión de una licencia general por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC, en sus siglas en inglés), que autoriza a Repsol y a sus subsidiarias a participar en transacciones vinculadas a las operaciones de crudo y gas en Venezuela con el gobierno venezolano, PDVSA y sus entidades afiliadas. Una licencia que, según la compañía, «representa un hito regulatorio que reconoce la trayectoria de Repsol como operador responsable y confiable en el país».
Imaz ya avanzó la expectativa de elevar la producción de crudo hasta los 135.000 barriles diarios durante la reunión mantenida con Donald Trump en la Casa Blanca el pasado mes de enero junto con otros altos cargos de empresas energéticas. El mandatario estadounidense convocó una reunión para abordar el futuro del país tras el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro, y el establecimiento de un gobierno tutelado con Delcy Rodríguez. En dicha cita solicitó inversiones por valor de 100.000 millones de dólares y poder recuperar así la industria petrolera.
El pacto ahora se concreta después del alcanzado esta semana entre Chevron y Caracas, que permitirá a las firmas estadounidenses aumentar su operativa en el país. Venezuela fue uno de los grandes productores de crudo en la década de 1990, sin embargo, la corrupción y las sanciones de Estados Unidos provocaron que pasara de los 3,5 millones de barriles diarios al millón.
La noticia, adelantada por el diario británico Financial Times, no incluiría el compromiso específico de reembolsar unos 4.550 millones de dólares que Repsol asegura que se le adeudan por gas natural y petróleo no pagados. No obstante, en el acuerdo sí que se ha dado como garantía el pago de cualquier producción que suministre al país en el futuro. Las acciones de Repsol se han apuntado un alza del 2% en la sesión, hasta los 20,9 euros por título.
