Publicado: septiembre 18, 2026, 6:25 am
El cáncer de pulmón es el tumor que más muertes causa en España, lo que hace que sea de vital importancia reforzar la prevención del tabaquismo, una de sus causas más importantes, pero también la investigación de la enfermedad.
Aprender más sobre esta enfermedad es imprescindible para poder mejorar los tratamientos, lograr que sean más precisos y personalizados puede ser clave para aumentar las probabilidades de éxito. Esta es una de las prioridades de la investigación oncológica.
Cáncer de pulmón: mejor diagnóstico y tratamiento
Un diagnóstico precoz puede ser clave en el tratamiento de muchas enfermedades y el cáncer de pulmón es una de ellas. Por eso muchas investigaciones se centran en encontrar la manera de poder lograrlo, en lugar de que los pacientes sean diagnosticados cuando la enfermedad ya esté en fases avanzadas. Esta es la finalidad de algunas de las investigaciones oncológicas actuales, centradas en identificar biomarcadores capaces de detectar el tumor de forma más precisa. También son clave para seleccionar el tratamiento más adecuado.
Investigadores del Centro GENyO, la Universidad de Granada y el Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada (ibs.GRANADA) han identificado un prometedor biomarcador: el ARN largo no codificante TUSC7. Los ARN largos no codificantes son moléculas que desempeñan funciones esenciales regulando la actividad de numerosos genes.
Tal y como han hecho público desde la UGR, las investigaciones determinaron que los niveles de TUSC7 permiten distinguir con gran precisión el tejido tumoral del tejido sano. Además, en el futuro, podría usarse para ayudar la respuesta de algunos pacientes ante ciertos tratamientos, además de mejorar el diagnóstico del cáncer.
«Nuestro trabajo demuestra que TUSC7 reúne muchas de las características que buscamos en un buen biomarcador: diferencia con gran precisión el tejido tumoral del sano y, además, desempeña una función biológica que podría ayudar a predecir la respuesta a determinados tratamientos», explica Pedro Pablo Medina Vico, jefe de grupo del centro GENyO, catedrático de la Universidad de Granada y director del estudio. «Aunque todavía será necesario validar estos resultados en estudios clínicos, este descubrimiento abre una nueva vía para desarrollar herramientas de diagnóstico más precisas y avanzar hacia una medicina personalizada en cáncer de pulmón».
Cáncer de pulmón: síntomas y factores de riesgo
El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en todo el mundo. No es sencillo obtener un diagnóstico temprano porque no suele producir síntomas en sus primeras etapas, suelen aparecer cuando la enfermedad ya está más avanzada. En esos casos, los síntomas suelen ser una tos que no se va, dolor en el pecho, ronquera, falta de aire, sibilancias y, en ocasiones, tos con sangre.
Si se ha extendido a otras partes del cuerpo, también puede aparecer dolor de huesos y de cabeza, pérdida involuntaria de peso y de apetito, así como hinchazón en la cara o el cuello.
Entre los factores de riesgo más importantes destaca el tabaquismo, además, el riesgo es mayor cuanto más se fume y cuanto más tiempo se haya fumado; dejarlo, en cualquier momento, puede reducir notablemente el riesgo. Los antecedentes familiares aumentan el riesgo, así como la exposición al humo del tabaco y carcinógenos como el amianto, el arsénico, el cromo y el níquel. También aumenta el riesgo si se ha recibido radioterapia en el pecho por otro tipo de cáncer.
Referencias
Cáncer de pulmón—Versión para pacientes. (s. f.). Cancer.gov. https://www.cancer.gov/espanol/tipos/pulmon
