Suwalki, Gotland y Narva: por qué la OTAN teme que sean los tres objetivos de Putin si se aventurarse a atacar territorios de la Alianza - Estados Unidos (ES)
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Suwalki, Gotland y Narva: por qué la OTAN teme que sean los tres objetivos de Putin si se aventurarse a atacar territorios de la Alianza

Publicado: septiembre 24, 2026, 3:23 am

Rusia lleva tiempo poniendo a prueba a la OTAN. La lista de incidentes ya es larga. Lo último, el dron militar de origen ruso localizado en la costa norte de Polonia (que contenía una ojiva explosiva) o el derribo por cazas de la Alianza Atlántica de otro dron con explosivos que entró en el espacio aéreo de Lituania. A sucesos como estos se suma una prolija lista de episodios de guerra híbrida (ciberataques, desinformación, sabotaje de infraestructuras, etc).

De momento, no han sido exactamente ataques o incursiones, solo provocaciones. «La OTAN está vigilando y estamos listos para disuadir y defendernos según sea necesario, algo que seguimos demostrando», declaró recientemente Martin O’Donnell, portavoz militar de alto rango de la Alianza Atlántica.

Aún así, Europa ha tomado nota. En realidad, lo hizo hace ya al menos dos años (la guerra de Rusia contra Ucrania va camino de cumplir los cinco). Por ello el aumento de los presupuestos de defensa en casi todos los países, de la Alianza Atlántica o no.

El más reciente ejemplo, el de Francia. Este viernes, Emmanuel Macron dio a conocer un plan para proteger al país de ataques contra infraestructuras críticas en suelo francés, en medio de la creciente «agresividad» de Rusia que ha «multiplicado los ataques contra los intereses europeos».

¿Se atrevería Putin?

¿Será capaz Vladimir Putin de ir más allá de las provocaciones que suponen esas incursiones sin bandera? La inteligencia estadounidense cree que sí. Sus más recientes informes, de los que daba cuenta CNN News en agosto, apuntan que el Kremlin podría intentar poner a prueba la determinación de la Alianza Atlántica lanzando un ataque limitado contra un país aliado en los próximos años. Los servicios europeos de inteligencia hablan de una ofensiva rusa en algún punto del espacio OTAN antes de 2030.

«Existe un riesgo real de que el territorio de uno o varios países de la OTAN en el flanco oriental sea alcanzado por drones u otros tipos de misiles, que incluso podrían causar destrucción», advirtió el pasado viernes el primer ministro de Polonia, Donald Tusk. «El relato oficial será que se trata de un accidente y que no hay ninguna razón para que nadie se plantee una respuesta por parte de la OTAN», explicó en un discurso ante el Parlamento.

Europa «se enfrenta al entorno de seguridad más peligroso de las últimas décadas», advertía en febrero pasado el estudio del Belfer Center for Science and International Affairs de la Harvard Kennedy School, Amenazas rusas al flanco oriental de la OTAN: escenarios, estrategia y política para la seguridad europea. Y ese entorno tiene puntos críticos concretos; lugares más expuestos. Son al menos tres: Suwalki, Narva y Gotland. Expertos militares señalan estas tres regiones como objetivos de un primer ataque de Putin contra la OTAN.

Corredor de Suwalki, en Polonia

En el noreste de Polonia está Suwalki, en el voivodato de Podlaquia. La ciudad, donde viven unos 70.000 personas, está a unos 30 km de la frontera con Lituania. La franja de territorio de 96 kilómetros en la frontera actual se conoce como el corredor de Suwalki.

Su situación es estratégica por ser la única vía de comunicación terrestre entre los países bálticos y el resto de la Unión Europea y de la OTAN. Hacia el oeste se encuentra el exclave ruso de Kaliningrado y hacia el este Bielorrusia. En los cuarteles de la Alianza temen que, en caso de guerra con Rusia, el corredor de Suwalki podría ser cortado desde Kaliningrado.

«En un escenario de ofensiva rusa, el corredor Suwalki constituiría el principal punto de vulnerabilidad terrestre para Europa», escribía en enero, en un artículo de la revista Política Exterior, Alfonso Goizueta, historiador y doctor en Relaciones Internacionales por el King’s College de Londres. «Desde Kaliningrado y a través de Bielorrusia, Rusia podría desplegar fuerzas para cortar la conexión terrestre entre los Estados bálticos y el resto de los aliados de la OTAN y la Unión Europea», explicaba.

Narva, en Estonia

Se trata de una ciudad del noreste de Estonia, ubicada en el condado de Ida-Viru. Es la tercera localidad más habitada del país y queda conectada con Tallin, la capital, a través de la ruta europea E20. Narva fue repoblada por la Unión Soviética tras la II Guerra Mundial y desde entonces la población rusohablante ha sido mayoritaria.

La ciudad es también conocida por producir la mayor parte de la energía consumida en Estonia, el 85%, según datos de la empresa estatal de energía del país. Desde 1945 el río Narva es una frontera natural entre Estonia y Rusia (se cruza a través de un puente). A raíz de la invasión rusa de Ucrania, la frontera fue uno de los principales puntos de llegada de refugiados ucranianos.

Hace unos días, Rusia impuso un toque de queda nocturno a lo largo de la frontera estonia cerca de Narva. El Servicio Federal de Seguridad de la Federación de Rusia (FSB) prohibió a personas y vehículos estar fuera de las ciudades y pueblos dentro de 5 km de la frontera en los distritos de Slantsy y Kingisepp del 16 al 26 de septiembre, según detalla Faytuks Network, una red de noticias de inteligencia.

La razón es, según el FSB, «prevenir las violaciones de fronteras y migratorias, así como a proteger los recursos biológicos acuáticos». Los mencionados Kingisepp y Slantsy son los distritos fronterizos de Rusia situados junto a Narva. En la primera está la localidad de Ivangorod, donde se levanta el cruce fronterizo con la parte estonia. Actualmente, las autoridades de Estonia sólo permiten cruzar a pie.

En marzo, Tallin denunció una campaña de desinformación que proponía defender la constitución de la «República de Narva». La iniciativa, de tinte prorruso, buscaba promover el sentimiento independentista a través de la creación de una «República Popular de Narva».

Isla de Gotland, Suecia

Es una isla de Suecia situada en el mar Báltico, al este de la península Escandinava y al norte de Polonia. Con 2.994 km², es la mayor isla del país y la mayor del Báltico. Viven allí unas 61.000 personas. Hablamos de su importancia estratégica, pero Gotland es para los suecos un popular destino de vacaciones de verano.

El estudio del Belfer Center for Science and International Affairs menciona literalmente la posibilidad de que Rusia intentara desembarcar en esta isla sueca. «En lo que respecta a la guerra en el mar, Rusia podría emplear sistemas de misiles antiaéreos y antibuque para impedir el acceso a la región del Báltico, además de sembrar minas navales, utilizar embarcaciones de superficie no tripuladas y vehículos submarinos no tripulados contra el tráfico marítimo, e intentar desembarcos limitados en la isla sueca de Gotland», se lee en ese documento.

Si usted es capaz de controlar Gotland, usted es capaz de controlar también el Mar Báltico»

Suecia (que acaba de celebrar elecciones) es consciente de ello. En los planes de defensa del país nórdico para 2025-30, un ataque sorpresa contra Gotland, ya sea por aire o por mar, fue nombrado como una de las siete situaciones potenciales que requieren una planificación priorizada, detalla The Guardian. Según los jefes de defensa suecos, desde Gotland es posible controlar las operaciones marítimas y aéreas en la región del mar Báltico y controlar la entrada de refuerzos a los estados bálticos.

Ocupando Gotland, Putin tendría un punto de apoyo en el Báltico desde el que atacar la alianza. «Si usted es capaz de controlar Gotland, usted es capaz de controlar también el Mar Báltico», asegura el coronel Andreas Gustafsson, el oficial al mando del ejército sueco en Gotland.

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