Publicado: julio 24, 2026, 9:27 am
A la hora de decorar una casa , las opciones presentes en el mercado y las inspiraciones que se ven en las redes son infinitas. Los grandes expertos en interiorismo creen que la clave, actualmente, pasa por ambientar espacios con los que su usuario se identifique, que conecten con la necesidad de autenticidad y naturalidad . Lo cierto es que este es uno de los temas que más devaneos causa: qué muebles, objetos, colores, estampados y materiales utilizar. Otro asunto importante es el presupuesto, que también puede dispararse. Pero para acertar en la decoración de la vivienda, hay algunos consejos importantes que tienen que ver con saber en qué merece la pena invertir y gastar más, y en qué otras cosas, por el contrario, se pueden ahorrar unos cuantos euros. 1. El sofá Pieza indispensable en una casa, punto de relax y encuentro, el sofá puede resultar todo un acierto, o un verdadero desastre. No es una cuestión solo estética de diseño, tamaño y color, aquí la comodidad, el mantenimiento y la durabilidad son clave. Como explica la interiorista Alejandra Pombo , «es una de las piezas más utilizadas de la casa y condiciona tanto la comodidad, la estética e incluso la utilidad del salón . Un buen sofá puede acompañarte muchos años si tiene una estructura sólida, buenas proporciones y un tapizado adecuado». Su colega Francesca Heathcote Sapey añade que «la pandemia nos hizo tomar conciencia de cuánto tiempo pasamos en casa y de que una pieza cómoda y ergonómica no es un lujo , sino una inversión en salud y bienestar». Este mueble «concentra gran parte de la vida cotidiana. Compartimos conversaciones, descansamos, leemos, vemos una película o simplemente desconectamos después de un día intenso», reflexiona a su vez Raquel Chamorro. Y por eso advierte: «merece la pena invertir en una buena estructura, un relleno adecuado y tejidos resistentes y agradables al tacto. Un sofá de calidad puede acompañarnos durante muchos años ». 2. La cama Otro mueble sin el cual no hay hogar es la cama . Cada vez está más clara la importancia que tiene el descanso para la salud, así que el objeto dónde dormimos cada noche debería ser el último en el que ahorremos. Así lo cree Heathcote, que comparte estudio en Madrid con su madre, la reconocida interiorista y arquitecta Teresa Sapey, y dice que «es la principal inversión en una casa. Un buen colchón tiene un impacto directo en nuestro descanso, bienestar y calidad de vida ». Chamorro explica que este objeto se debe incluir «dentro de esas inversiones importantes. A veces destinamos grandes presupuestos a elementos puramente estéticos y olvidamos aquello que realmente influye en nuestra salud». Aitor Viperi, director académico de Idequo, apunta por su parte que los mayores gastos al decorar una casa deben producirse en «hay piezas fundamentales por confort y uso diario : un buen sofá, una buena cama o una mesa de comedor donde suceda la vida familiar. Son inversiones que disfrutamos todos los días y que condicionan nuestra calidad de vida». 3. Una antigüedad, obra de arte o pieza singular Fuera de lo que resulta necesario para ese confort cotidiano, los interioristas aconsejan invertir en algo que destaque , y que pueda dotar de personalidad y de estilo al resto de objetos más neutros o estándar, dar el toque especial al conjunto. En este sentido, el interiorista Lorenzo Castillo recomienda apostar «siempre por pocas cosas pero de buena calidad , y no multitud de cosas mediocres. Un buen cuadro, unas lámparas, un mueble que puede ser mesa de café o un ‘secretaire’ alto con libros y una alfombra y ya, no se necesita más, y el resto puede ser más liso o neutro». Raúl Martins tampoco tiene dudas. «Si tuviera que recomendar una categoría en la que merece especialmente la pena invertir, sería en una pieza de diseño, una antigüedad o una obra de arte. Son elementos que aportan identidad, carácter y singularidad a un proyecto, y muchas veces se convierten en el punto de partida a partir del cual se construye el resto de la vivienda. A diferencia de otras compras más funcionales, tienen la capacidad de generar una narrativa propia y de establecer una conexión emocional con quienes habitan el espacio. Además, suelen trascender las tendencias y acompañar al propietario durante muchos años». Y añade que, «a menudo, una única pieza especial puede aportar más valor al conjunto que una acumulación de objetos sin un discurso coherente». Por el contrario, hay cosas en las que no es imprescindible invertir tanto dinero y en las que, si el presupuesto es limitado, se puede incluso ahorrar sin afectar al resultado de la decoración del hogar. Para Pombo, son aquellos «elementos decorativos que son más fáciles de actualizar con el tiempo, como cojines, pequeños accesorios o determinadas piezas auxiliares. También es posible combinar muebles de inversión con otros más asequibles sin renunciar a un resultado elegante. Lo importante es saber dónde poner el foco y priorizar calidad en aquello que realmente tiene uso diario». Castillo coincide. «Podemos ahorrar en las piezas de tapicería, cortinas , en paredes que se pueden pintar -aunque ahora en los papeles hay gran variedad de precios y calidades. Y muy importante, lo más económico, además de sostenible, es comprar piezas vintage, recicladas o antigüedades en los sitios adecuados, como rastros, subastas y pequeñas tiendas especializadas». Martins aporta un criterio interesante. Dice que, «más que hablar de dónde ahorrar», prefiere hacerlo de «cómo invertir de manera inteligente. Uno de los errores más frecuentes es pensar que una vivienda debe estar completamente terminada desde el primer día. En realidad, los mejores interiores suelen construirse con tiempo, criterio y paciencia. No es necesario adquirir todo el mobiliario de una sola vez. Las viviendas más interesantes suelen evolucionar gradualmente». Heathcore señala, por su parte, que «la clave del ahorro en una vivienda bien decorada suele estar en la elección inteligente de los materiales. Hemos visto una gran evolución en los revestimientos cerámicos que reproducen con gran fidelidad tanto la piedra natural como la madera. Son opciones más accesibles, sencillas de instalar y ofrecen una excelente durabilidad con el paso del tiempo». «Otra vía para optimizar -continúa- el presupuesto es seleccionar cuidadosamente los elementos decorativos, la vajilla o las alfombras . La amplia oferta actual permite encontrar piezas elegantes y duraderas a precios muy competitivos, logrando espacios equilibrados, sofisticados y perfectamente funcionales».
