Publicado: junio 16, 2026, 10:13 pm
Sentarse a ver una película y quedarse dormido en el sillón es una escena que se repite en muchos hogares argentinos. Pero, ¿qué hay detrás de este hábito tan cotidiano? Según la psicología, dormirse en el sofá no es solo una cuestión de cansancio, sino que puede revelar mucho sobre el estado emocional y mental de una persona.
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Qué significa dormirse en el sillón, según los expertos
Aunque a simple vista parece una costumbre inofensiva, la psicología advierte que quienes se quedan dormidos en el sofá suelen arrastrar altos niveles de estrés y buscan refugio emocional. No se trata solo de un mal hábito de descanso, sino de una forma de lidiar con la rutina, la soledad y la autoexigencia.
De acuerdo a la Sociedad Española de Sueño, muchos adultos duermen mal por causas fisiológicas, pero también por hábitos inadecuados y una mala higiene del sueño. Dormir en espacios poco preparados, como el sillón, es uno de esos hábitos que pueden afectar la calidad del descanso.

Multitarea, autoexigencia y dificultad para desconectar
Los especialistas coinciden en que las personas que se duermen en el sofá suelen ser multitarea, con muchas responsabilidades y actividades al mismo tiempo. Al llegar la noche, el agotamiento mental es tan grande que no logran desconectar, pero tampoco pueden relajarse del todo.
Desde el Departamento de Psicología de la Universidad de Cambridge explican que este comportamiento puede ser una forma inconsciente de evitar la soledad del dormitorio. Quedarse en el sillón es, muchas veces, una manera de buscar compañía o de no enfrentarse a pensamientos que aparecen en la soledad de la cama.
Además, este hábito puede estar vinculado a síntomas de ansiedad, insatisfacción personal y, en casos más graves, a trastornos del sueño.
Los tres rasgos clave de quienes eligen el sofá
Según los expertos, las personas que se duermen en el sillón comparten tres características principales:
- Les cuesta relajarse y desconectar de las preocupaciones.
- Buscan refugio emocional en el ambiente del living.
- Tienen tendencia a procrastinar y a postergar el momento de irse a dormir.
Es común que este perfil se asocie a individuos con altos niveles de autoexigencia, que sienten que nunca terminan con sus tareas y responsabilidades.
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¿Dormir en el sillón puede afectar la salud?
Si bien quedarse dormido en el sofá de vez en cuando no es motivo de alarma, convertirlo en un hábito puede alterar la rutina de sueño y provocar molestias físicas. Levantarse a mitad de la noche para ir a la cama puede dificultar volver a dormir profundamente, y la postura incómoda del sillón puede generar dolores de espalda y contracturas.
Los especialistas recomiendan prestar atención a estos comportamientos y buscar formas más saludables de relajarse y descansar, priorizando siempre la calidad del sueño.
