Publicado: abril 6, 2026, 3:00 am
La banca pasa a la práctica con el aviso de que las hipotecas serán más caras este año. Los datos publicados por el Banco de España (BdE) correspondientes a febrero arrojan que los nuevos préstamos destinados a vivienda se han concedido a un tipo medio del 2,75%, su nivel más alto desde abril de 2025. Mantienen la senda ascendente de enero, cuando repuntó del 2,61% al 2,68%. El sector materializa así el cambio de estrategia sobre el que llevan un tiempo advirtiendo: el coste de pedir una hipoteca ha subido.
Las entidades ponen fin a la guerra de precios de los últimos dos años tras elevar el interés con el objetivo de elevar márgenes y abandonar así la espiral de «competencia irracional». Parte de la autocrítica que emana desde las entidades deriva del hecho de que se han financiado viviendas por debajo del euríbor a doce meses y de la rentabilidad de la deuda española a diez años, algo que en opinión de algunos banqueros «no tiene sentido», por la baja rentabilidad que generan en este nivel.
Una tendencia que previsiblemente también se ha extendido a marzo, al calor de la escalada del euríbor. El índice de referencia del mercado hipotecario ha cerrado el tercer mes del año en máximos de 2024, hasta el 2,56%, cifra superior al 2,221% que marcó el pasado febrero. El indicador comenzó a remontar ante el suelo establecido por el Banco Central Europeo (BCE) del 2% para el precio del dinero, umbral que mantiene desde el pasado verano. Los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán dan alas al euríbor ante el temor a que el alza de la inflación por los mayores costes energéticos redunden en una subida de los tipos de interés por parte del organismo con sede en Fráncfort.
Hasta la fecha, el encarecimiento del crédito no ha repercutido en una menor demanda, pero sí que se detecta una moderación en el crecimiento. Los bancos españoles han aprobado crédito por valor de 12.534 millones entre enero y febrero, un 2,1% más con respecto al mismo periodo de 2025. Por poner en contexto, hace justo doce meses el repunte ascendió al 22%. Parte de este aumento también se explica por el incremento del precio de la vivienda, que aboca a que el importe solicitado sea más elevado.
En este contexto, el saldo vivo, es decir, el volumen de hipotecas en activo, roza los 520.000 millones, casi 20.000 millones más en comparativa interanual. El VII Barómetro elaborado por Asufin anticipa que el mercado hipotecario seguirá condicionado por dos tendencias negativas. Una es que el crecimiento de la población mantendrá la presión sobre el precio de la vivienda, que no se esperan bajadas. La segunda es que los bancos ya preparan un endurecimiento mayor ante la expectativa de que los tipos podrían subir. «Todo ello hace pensar en un 2026 con un mercado más tensionado y, lo que es aún más preocupante, más inaccesible», explican.
Desde Trioteca, el consejero delegado, Ricard Garriga, llama a prudencia, ya que la evolución del euríbor va a depender en las próximas semanas de cómo se desarrolle el conflicto en Irán. «Puede mantenerse en el nivel del 3% en las próximas semanas hasta que haya claridad acerca de un acuerdo entre Estados Unidos y la República Islámica», sostiene.
Límites a la concesión de hipotecas
Para este primer trimestre de 2026, el Banco de España (BdE) recoge en su último informe sobre perspectivas económicas un «leve endurecimiento de la oferta hipotecaria», anticipando esa subida de precio. Precisamente, desde el organismo encabezado por José Luis Escriva tantean la posibilidad de imponer límites a la concesión de hipotecas en aras de evitar otra burbuja inmobiliaria. España es junto a Italia uno de los pocos países europeos que no han adoptado medidas.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha instado a adoptar esta medida tras detectar las primeras señales de relajación en la concesión de crédito. En su último análisis sobre la economía española, expone que el BdE debería adoptar medidas para proteger al sector y pone el foco en las nuevas contrataciones que presentan un alto ratio entre el valor del préstamo y del inmueble.
