Publicado: octubre 19, 2026, 10:30 pm
Un ataque ruso con drones contra un parque de la localidad de Nova Vodolag, en la región nororiental ucraniana de Járkov, ha dejado este lunes al menos seis muertos, entre ellos dos niñas de 1 y 11 años, y otras 14 personas heridas, seis de ellas menores de edad, según ha informado el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
«Un dron shahed impactó en la gente de forma directa, en un parque junto a una cafetería normal y corriente. Una verdadera atrocidad. Seis personas han muerto, incluidos niños. Una niña pequeña que estaba en su carrito, su nombre era Angelina, tenía poco más de un año, nacida en 2025″, ha denunciado el mandatario en sus redes sociales.
Zelenski también ha explicado que la madre de la pequeña, identificada como Inna, falleció poco después del ataque en el hospital. Entre las víctimas mortales se encuentra otra niña de 11 años. «Es otro ataque ruso contra civiles. Un ataque contra niños que no tenía ningún sentido desde el punto de vista militar», ha denunciado, por su parte, el ministro del Interior de Ucrania, Iván Viguivski.
El presidente ucraniano ha compartido varias imágenes del ataque en las que aparecen tres personas aparentemente sin vida, entre ellas un bebé sentado en un cochecito infantil. «Son fotos terribles, pero detrás de ellas hay vidas rotas y la verdad sobre esta guerra. Deben salvarse vidas. Ucrania necesita defensa aérea. No puede pensarse en hacer dinero con Rusia mientras continúa su guerra criminal», ha señalado Zelenski.
Zelenski exige a Trump más sanciones contra Rusia
El mandatario ha aprovechado su mensaje para reclamar a Estados Unidos la aplicación de la denominada ‘ley Graham’, que contempla sanciones en forma de aranceles tanto contra Rusia como contra los principales compradores de petróleo ruso.
Su petición llega después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidiera aplazar la aplicación de esta legislación y relajar algunas de las sanciones económicas impuestas previamente a Moscú.
Zelenski ha insistido en la necesidad de reforzar las defensas antiaéreas de Ucrania para proteger a la población civil de los ataques rusos, en medio de las crecientes tensiones entre Kiev y Washington por la estrategia estadounidense para poner fin a la guerra.
