Publicado: octubre 19, 2026, 7:30 am
El Ejército ruso ha lanzado este lunes un bombardeo masivo contra Kiev y su región adyacente en respuesta al ataque con drones que Ucrania llevó a cabo el domingo contra San Petersburgo, la ciudad natal del presidente ruso, Vladímir Putin. Al menos una persona ha muerto y otras ocho han resultado heridas en la capital ucraniana, según ha indicado el Servicio de Emergencias de Ucrania.
El ataque, que se ha producido durante la madrugada, ha dejado daños en al menos tres distritos de Kiev, incluidos edificios residenciales, una institución educativa y una estación de metro. Un centro comercial de la capital también ha sufrido daños, mientras que entre los objetivos alcanzados figuran, según medios ucranianos, un parque industrial dedicado a la producción de equipos para la purificación de agua y una infraestructura energética.
El Ministerio de Defensa ruso ha asegurado que la ofensiva tenía como objetivo empresas de la industria militar, almacenes de misiles de crucero y drones, así como centros de datos en Kiev y sus alrededores. Para ello, las fuerzas rusas emplearon armamento de alta precisión lanzado desde tierra y aparatos no tripulados, según el parte militar.
La capital ucraniana lleva alrededor de un mes sufriendo ataques diarios de las fuerzas rusas. Según las autoridades ucranianas, en esta ocasión el sistema de alertas aéreas no habría avisado con antelación de la llegada de los misiles balísticos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ya había denunciado la semana pasada que Kiev no había recibido de sus socios información de inteligencia sobre lanzamientos de este tipo desde Rusia.
Un día después del ataque masivo contra San Petersburgo
La ofensiva rusa llega un día después del ataque masivo de Ucrania contra San Petersburgo y la región de Leningrado. Los drones alcanzaron dos terminales de petróleo, centros de datos, almacenes de comercio electrónico, una subestación eléctrica y otras infraestructuras, además de edificios residenciales. El balance fue de un muerto y una decena de heridos, según la información difundida sobre el ataque.
Mientras, las autoridades rusas aseguraron que sus defensas antiaéreas derribaron este lunes 149 drones ucranianos sobre doce regiones del país y la anexionada península de Crimea. Según el Ministerio de Defensa ruso, los aparatos ucranianos atacaron, entre otras zonas, las regiones fronterizas de Kursk, Briansk y Bélgorod, así como Rostov y la república de Tatarstán. Moscú sostiene que Ucrania lanzó el domingo más de mil drones contra territorio ruso.
El intercambio de ataques se produce en un contexto de bloqueo de las negociaciones de paz que trata de impulsar Estados Unidos. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó el domingo que la ofensiva ucraniana contra San Petersburgo demuestra que «Zelenski no quiere negociar». Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el ataque de «último síntoma de agonía» de Ucrania.
Por su parte, Zelenski ha defendido que Kiev no dejará de atacar objetivos energéticos rusos mientras Moscú mantenga sus bombardeos contra las infraestructuras energéticas ucranianas. El presidente ucraniano denunció el domingo que Rusia había atacado en 76 ocasiones los sectores energético, petrolero y gasístico de Ucrania desde que Donald Trump anunció una propuesta de tregua energética hace una semana. Ambos bandos se acusan mutuamente desde entonces de obstaculizar los esfuerzos para reanudar las negociaciones.
