Publicado: febrero 23, 2026, 3:30 am
Hace unos días escribí que Epstein iba a dar más guerra muerto que vivo. ¡Y tanto! Está copando los titulares de toda la prensa internacional. La pasada semana la estela del Epsteingate se ha centrado en el expríncipe Andrés de Inglaterra, el hijo amado (y consentido) de Isabel II que ha causado la mayor crisis reputacional de la monarquía británica desde el shock que constituyó la muerte de la princesa Diana.
Como los demonios, Epstein se servía de las debilidades humanas para atraer a las gentes a las que deseaba someter. La policía ha detenido a «su víctima» el ciudadano Mounbatten-Windsor por compartir información confidencial como Enviado Especial del Reino Unido para Comercio, siendo el destinatario de la información confidencial Jeffrey Epstein. Fue detenido el día que cumplía 66 años. No por abusos sexuales, sino porque compartió información económica del gobierno británico que era confidencial. Parece que el hoy expríncipe todavía no ha tocado fondo en su interminable caída a los infiernos.
Leyendo la catarata de informaciones que afectan al necio de Andrés he pensado lo bien que le hubiera venido tener en la mesita de noche El arte de la prudencia de Baltasar Gracián. Sus máximas son una valiosa guía de conducta para afrontar la vida. Un manual de sabiduría práctica compuesto por 300 aforismos que enfatizan la astucia, la moderación y la previsión para navegar en sociedades complejas.
De entre los 300 aforismos he seleccionado algunos que le hubieran venido de perlas al hoy apestado expríncipe Andrés. Aforismo 26: «No tengas nada que ver con ocupaciones de mala reputación». Aplicación: Andrés continuó su amistad con Epstein incluso después de su condena por prostitución de menores en 2008, participando en eventos y visitas que lo expusieron a un entorno de mala reputación. Esta imprudencia lo llevó a ser fotografiado en 2010 saliendo de la mansión de Epstein, lo que desencadenó un escándalo público y su eventual destitución real.
Aforismo 27: «Selecciona a la gente con suerte». Aplicación: Epstein representaba la «mala suerte» personificada. Andrés ignoró esto al mantenerlo como contacto compartiendo información sensible. Si hubiera elegido aliados más «afortunados» y éticos, podría haber evitado la cascada de demandas y pérdida de privilegios que culminaron con su arresto en 2026.
Aforismo 109: «Actúa solo con gente honorable». Aplicación: Epstein era conocido por su red de influencias manipuladoras y delitos sexuales. Andrés erosionó su propia integridad.
Aforismo 137: «No muestres tu dedo herido». Aplicación: Andrés expuso sus «heridas» al negar públicamente las acusaciones en una desastrosa entrevista de la BBC en 2019, donde sus explicaciones fueron ridiculizadas. Epstein, diabólico y astuto, explotó debilidades como la ambición o la soledad de Andrés que han terminado con la caída de este último por un precipicio sin fin.
Aforismo 143: «Piensa antes de hacer». Aplicación: Andrés no pensó en las repercusiones de enviar informes gubernamentales a Epstein en 2010, violando protocolos de confidencialidad. Gracián ya advirtió en 1647 que la imprudencia en el poder lleva a ruinas previsibles.
Aforismo 165: «Nunca luches con alguien que no tiene nada que perder». Aplicación: Epstein, enfrentando ya a condenas, no tenía «nada que perder» al involucrar a Andrés en su red. Andrés entró en este «combate» desigual al mantener la relación, resultando en demandas como la de Giuffre y filtraciones que lo llevaron al arresto.
También aplicarían otros aforismos como: «Cuídate de aquellos que actúan con segunda intención»; «No tengas días descuidados»; «Nunca actúes llevado por la pasión» o «Sé virtuoso» porque la virtud une perfecciones para la felicidad y el honor, midiendo al hombre por su prudencia, no por su fortuna. Baltasar Gracián, que publicó este oráculo en el siglo XVII, sigue muy vigente y su manual de sabiduría práctica hubiese sido de inestimable ayuda para Andrés Mounbatten-Windsor y para todos los que han perdido o están a punto de perder su buena reputación como consecuencia de la desclasificación de los archivos de Epstein.
