Publicado: julio 23, 2026, 1:00 am
El salmón ocupa desde hace años un lugar destacado entre los alimentos recomendados dentro de una dieta equilibrada. Su combinación de proteínas de alta calidad, grasas saludables y vitaminas y minerales esenciales lo convierten en uno de los pescados azules con mejor perfil nutricional. Además, su versatilidad en la cocina facilita incorporarlo al menú semanal de múltiples formas.
Así lo explica la nutricionista Sara Vives, quien destaca que su principal fortaleza es la elevada densidad nutricional que aporta en una sola ración. «El salmón es uno de los pescados azules con mejor perfil nutricional que podemos incorporar a la dieta. Buena parte de sus beneficios se deben a la combinación de ácidos grasos omega-3, especialmente EPA y DHA, junto con proteínas de alto valor biológico y micronutrientes como la vitamina D, el yodo y el selenio», explica.
Para Vives, esta composición nutricional, unida a la facilidad para cocinarlo, hace que sea un alimento muy completo para consumir con frecuencia. «Salmón Mowi, por ejemplo, es un salmón de producción sostenible y trazable«, lo que, según indica, ofrece garantías de calidad y seguridad alimentaria.
Un aliado para el corazón y la recuperación muscular
Uno de los aspectos que más destaca la nutricionista es el papel de los ácidos grasos omega-3 en la salud cardiovascular. «Los omega-3 del salmón tienen un papel muy relevante en la salud del corazón«, señala. Entre sus efectos, explica que ayudan a mantener unos niveles saludables de triglicéridos, favorecen una mejor circulación sanguínea y contribuyen a un transporte de oxígeno más eficiente. Además, añade que «estos ácidos grasos actúan como antiinflamatorios naturales, un efecto que beneficia al sistema cardiovascular en su conjunto».
Por ello, considera que incluir pescado azul como el salmón de forma habitual constituye «una estrategia sencilla y eficaz para cuidar el corazón dentro de una dieta equilibrada». Otro de los puntos fuertes de este alimento es su contenido en proteínas de alto valor biológico. Según Vives, se trata de proteínas que contienen todos los aminoácidos esenciales que el organismo necesita y que, además, se absorben con facilidad. «Esto es clave para el mantenimiento y la reparación de la masa muscular«, afirma.
La especialista explica que una ración de entre 150 y 200 gramos cubre una parte importante de las necesidades proteicas diarias. Además, destaca que el hecho de que estas proteínas estén acompañadas de grasas saludables hace que el perfil nutricional del salmón resulte especialmente interesante.
Un alimento para quienes practican ‘running’
Sara Vives también pone el foco en las personas que practican deporte de forma habitual, especialmente el running. Según explica, al tratarse de una disciplina de alto impacto, genera microlesiones musculares e inflamación en las articulaciones. «Los omega-3 del salmón juegan un papel doble: ayudan a reducir el dolor muscular tras el esfuerzo y contribuyen a proteger las articulaciones«, señala. A ello se suma el aporte proteico del pescado, que favorece la recuperación de la musculatura después del ejercicio. «Mi recomendación práctica para quienes entrenan de forma regular es consumir pescado azul entre dos y tres veces por semana«, explica. Incluso aconseja incorporarlo en la cena posterior al entrenamiento. Según concluye, «su efecto antiinflamatorio y reparador actúa durante el descanso y ayuda a reducir la rigidez del día siguiente».
