Publicado: septiembre 25, 2026, 11:30 am
El acceso a internet se ha convertido en el nuevo blanco de los crecientes ataques aéreos rusos en Ucrania, que últimamente tratan de destruir instalaciones clave con el objetivo de perturbar las comunicaciones a través de la red y debilitar la economía.
Al menos 100.000 usuarios y nueve proveedores de internet en Kiev y en ciudades cercanas, entre ellos UTELS, Etherlink y MiroHost, informaron de perturbaciones después de que drones rusos dañaran varios centros de datos en la capital ucraniana entre el 23 y el 24 de septiembre, según el Ministerio de Transformación Digital y las propias empresas afectadas.
Las autoridades recomiendan a los ciudadanos guardar más dinero en efectivo y copias en papel de documentos esenciales, ante advertencias de que Rusia podría intentar cortar el acceso a internet por todo el país, más allá de sus ataques contra el sistema energético y otras infraestructuras.
Amenazas y riesgos
Los ataques rusos contra centros de datos buscan «interrumpir el flujo de información» en el país, dijo tras los ataques el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga.
Señaló que los daños podrían impedir que los ucranianos, muchos de los cuales recurren a canales especializados en línea para obtener información detallada sobre drones y misiles rusos, reciban a tiempo avisos de ataques aéreos. «Se trata de una infraestructura civil esencial que proporciona a la gente acceso a información que salva vidas», subrayó.
Estos nuevos ataques son vistos, además, como parte de la guerra rusa de desgaste, que busca ralentizar la economía ucraniana, la cual ha continuado con su transformación digital a pesar de la guerra.
Hasta ahora, las grandes empresas y servicios que dependen de un acceso ininterrumpido a la red, tales como bancos y plataformas del Estado, no se han visto seriamente afectados. Sin embargo, algunas páginas web no están disponibles y algunos servicios como YouTube, que dependen de una red amplia de centros de almacenamiento, funcionan a veces más despacio.
«Estamos acostumbrados a las tarjetas bancarias y los pagos sin efectivo. Sin embargo, durante la guerra es importante tener en casa efectivo y copias en papel de documentos esenciales«, dijo a NV Radio Oleksandr Olshanski, jefe de la empresa de almacenamiento de datos MiroHost, uno de los objetivos atacados.
Estrategias de adaptación
No se espera que los ataques contra la infraestructura digital afecten de forma significativa al Ejército, que recurre a sistemas estadounidenses Starlink de internet por satélite y a canales alternativos para mantener su visión del campo de batalla y compartir información. La economía en general y los consumidores particulares, de los que muchos necesitan un acceso a internet fiable para trabajar, son más vulnerables, aunque los expertos y los usuarios individuales creen que la situación todavía no es crítica.
«Ucrania tiene canales de internet muy descentralizados, así que no se quedarán sin internet ni el país entero ni regiones o ciudades enteras«, aseguró en su canal de Telegram Serguí Bezkrestnov, asesor del presidente Volodímir Zelenski en materia de tecnología. «Puede haber apagones locales que esperamos que los proveedores puedan eliminar rápidamente», añadió.
Según los expertos, sólo una pequeña parte de los más de un millar de proveedores y de docenas de centros de datos se han visto afectados hasta ahora por los ataques. En la ciudad occidental de Leópolis, cuya infraestructura de internet está estrechamente conectada con la vecina Polonia, miles de programadores y otros profesionales siguen trabajando ‘online’ desde sus casas o desde cafeterías.
«Ucrania no es una isla que dependa de varios cables que Rusia pudiera cortar fácilmente. Nos adaptaremos a esta amenaza igual que nos hemos adaptado a los ataques contra la energía», dijo a EFE Nazar Sujnatski, un programador de 38 años. Sujnatski, que ya tiene en casa un gran acumulador para tener electricidad durante los cortes de luz, también se plantea comprar un terminal de Starlink para asegurarse un acceso ininterrumpido a internet si la situación empeora.
Para evitar la destrucción de sus plataformas y datos en la red, muchas empresas, servicios estatales e instituciones educativas ya los transfirieron a centros de datos en el extranjero en 2022, tras el inicio de la invasión rusa, y algunos están recurriendo ahora a esta medida.
La situación se podría complicar para los usuarios menos adinerados y más cercanos al frente, donde cientos de miles de niños dependen de las clases virtuales como única opción para recibir educación, ante los incesantes ataques rusos.
