Publicado: abril 14, 2026, 2:00 am
En muchos casos, la rutina del día a día implica largas jornadas de trabajo y, en ocasiones, altos niveles de estrés. Por eso, es habitual que aparezcan dolores, molestias o que, simplemente, el cuerpo empiece a resentirse. Entre las posibles causas destaca la fibromialgia, un trastorno crónico que provoca dolor generalizado y fatiga (incluso después de dormir), además de otros síntomas que pueden variar según cada persona.
Se trata de una afección compleja, con dolor difuso y cambiante que, en muchos casos, se asocia a fatiga crónica, junto con alodinia e hiperalgesia. También, puede provocar alteraciones en el sueño, los ritmos circadianos y el funcionamiento digestivo, lo que afecta de forma significativa en la calidad de vida de las personas.
La fibromialgia puede provocar alteraciones en el sueño, los ritmos circadianos y el funcionamiento digestivo
Según los datos del Ministerio de Sanidad, la fibromialgia afecta a entre el 2% y el 4% de la población, con una incidencia mucho mayor en mujeres. A pesar de su prevalencia, la detección puede tardar años. Esto se debe a la variedad de síntomas y a la falta de alteraciones claras en las pruebas médicas habituales, lo que puede generar frustración e incomprensión en los pacientes.
Además, la falta de signos físicos evidentes ha hecho que se trate de una patología a menudo incomprendida y, en ocasiones, cuestionada por algunos profesionales, que al no encontrar un origen orgánico claro tienden a asociarla a factores psicológicos.
Un origen incierto
Gracias a las nuevas técnicas de resonancia nuclear magnética funcional se ha podido comprobar que los pacientes con fibromialgia mantienen activos de forma constante los circuitos neuronales del dolor. Esto significa que su cerebro presenta patrones similares a los de quienes padecen dolor por lesiones objetivables.
En este contexto, los Dres. José María Gómez Argüelles y Alan Juárez Belaúnde, Coordinadores de la Unidad de Fibromialgia y Dolor Neuropático, integrada en el Servicio de Neurología del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo (Grupo Quirónsalud) que dirige el Dr. Rafael Arroyo, cuentan con una amplia experiencia en el diagnóstico y seguimiento de síndromes de sensibilización central como la fibromialgia.
Los doctores explican que este tipo de síndromes se caracterizan por una respuesta exagerada y prolongada, ya sea de forma continua o en brotes, a distintos estímulos, normalmente siguiendo un patrón sistémico. En el caso de la fibromialgia, los especialistas indican que el principal síntoma es el dolor generalizado de carácter crónico y, en sus palabras, «se sospecha que su origen es una disfunción del sistema nervioso central».
La técnica para tratar la fibromialgia
La Unidad de Fibromialgia y Dolor Neuropático ha desarrollado las técnicas más avanzadas para tratar este tipo de patologías, destacando especialmente la estimulación magnética transcraneal repetitiva de baja intensidad y frecuencia. Se trata de un procedimiento no invasivo y completamente indoloro, que normalmente requiere entre 4 y 8 sesiones de 20 a 30 minutos cada una. Además, el paciente no necesita ningún tipo de preparación especial, como ayuno o suspensión de su medicación habitual.
La técnica de estimulación magnética transcraneal consiste en aplicar campos magnéticos de baja intensidad mediante varias bobinas colocadas sobre la corteza cerebral, con el objetivo de modular la actividad y las frecuencias cerebrales. Esto permite mejorar los síntomas de los pacientes, especialmente el dolor crónico y la fatiga asociados a los síndromes de sensibilización central.
Diversos estudios científicos han demostrado que esta técnica ofrece elevados porcentajes de mejoría, mostrando beneficios significativos en la reducción del dolor, la mejora del sueño y la calidad de vida de los pacientes, lo que la convierte en una práctica eficaz a la hora de tratar la fibromialgia y otros síndromes de sensibilización central.
