Médicos de Nuevo León impulsan una “lista blanca” ética como contrapeso a los abusos en la medicina privada - Venezuela
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Médicos de Nuevo León impulsan una “lista blanca” ética como contrapeso a los abusos en la medicina privada

Publicado: junio 29, 2026, 1:00 am

En el intrincado ecosistema de la medicina privada en México, la desconfianza entre pacientes, médicos, hospitales y aseguradoras se ha convertido en un factor que distorsiona costos, compromete la calidad de la atención y genera ineficiencias sistémicas. Esta fractura no es nueva, pero su impacto se ha agudizado en un contexto de inflación sostenida en los servicios de salud, precarización del sector público y reacomodo de especialistas hacia la práctica privada.

En este escenario, iniciativas recientes de hospitales y aseguradoras —como la lista negra de distribuidores y proveedores que operan con comisiones excesivas o prácticas deshonestas— buscan acotar abusos desde el lado de los insumos y la facturación.

A ellas se suma ahora un esfuerzo de un grupo de médicos en Nuevo León, específicamente de San Pedro Garza García, que propone un mecanismo complementario desde el lado de la oferta médica: una lista blanca de profesionales certificados en principios éticos. El proyecto es impulsado por el médico neurólogo Luis Espinosa Sierra -doctor en ciencias cínicas, CEO y fundador de MiRecetaDigital, una plataforma tecnológica que permite a los médicos emitir y enviar recetas médicas electrónicas de manera segura- y el Dr Martín Mauricio Hernández Torre, uno de los fundadores de la Escuela de Medicina del Tec de Monterrey y exvicerrector de TecSalud, junto con colegas que comparten trayectoria en instituciones como Tecsalud.

El proyecto parte de un diagnóstico compartido con otros actores del sistema: la relación entre los cuatro pilares de la atención privada está rota. Existe información opaca sobre honorarios, estudios y procedimientos; incentivos económicos que premian el volumen por encima de la necesidad clínica; y prácticas como la dicotomía —comisiones por referir pacientes a laboratorios o proveedores de dispositivos— que encarecen artificialmente los servicios sin agregar valor.

Casos documentados de sobreprecios en insumos hospitalarios o de productividad que incentivan intervenciones no siempre justificadas ilustran un modelo donde las ganancias secundarias erosionan la confianza. Frente a este nudo, el grupo de Nuevo León propone M2D2 (Mi Directorio Médico Digital), una plataforma selectiva y no masiva que funciona como lista blanca de médicos. No se trata de un directorio exhaustivo al estilo de páginas amarillas, sino de un registro aspiracional que, en su primera etapa, contempla entre 20 y 50 profesionales de Monterrey.

El objetivo central es restaurar la confianza como un activo económico tangible: un médico que opera con transparencia y apego a criterios éticos genera mejores desenlaces para el paciente y, al mismo tiempo, reduce gastos innecesarios en el sistema. El mecanismo de certificación se basa en el Código de Ética de Nuevo León, considerado uno de los más actualizados del país. Los médicos interesados deben completar un curso —que puede ser en línea, presencial o híbrido— y aprobar un cuestionario que evalúa los principios fundamentales de la relación médico-paciente: beneficencia, no maleficencia, autonomía y justicia. Quienes cumplen reciben un distintivo visible en la plataforma. La selección inicial opera por invitación entre colegas con reputación consolidada, otorgando un beneficio de la duda inicial. Posteriormente, un comité interinstitucional podrá aplicar amonestaciones progresivas —similar a tarjetas amarillas y rojas— y exigir renovación periódica del certificado.

La idea es que la autorregulación de la propia comunidad médica actúe como filtro complementario: los especialistas que derivan pacientes conocen de primera mano quiénes mantienen prácticas consistentes con los estándares éticos. La plataforma tecnológica, nos comenta el doctor Espinosa, está diseñada para ser ágil. En segundos muestra datos básicos del médico —fotografía, cédula profesional, especialidad y ubicación—; con un clic adicional se accede a información curricular más detallada.

Su modelo de sostenimiento es de bajo costo: opera por invitación, sin campañas publicitarias masivas, y se construye con herramientas digitales accesibles. Inicia en Nuevo León y aspira a expandirse gradualmente a otras entidades. Aunque contempla todas las especialidades, se prevé mayor cautela en áreas quirúrgicas, pediatría y gineco-obstetricia, donde los procedimientos tienen mayor impacto económico y de riesgo. Este esfuerzo médico no surge de forma aislada. Se enmarca en un proyecto más amplio que incluye la plataforma PayPX para el cobro transparente de honorarios y la organización de un foro que reunirá a hospitales, aseguradoras, colegios médicos y representantes de pacientes. La idea es sentar las bases para un diálogo multisectorial que aborde, de manera coordinada, los puntos de fricción actuales. En ese sentido, la lista blanca de médicos éticos complementa las listas negras de proveedores abusivos que hospitales y aseguradoras ya están impulsando: mientras unas sancionan prácticas deshonestas en la cadena de suministro, la otra reconoce y visibiliza conductas que priorizan la calidad y la contención de costos. El momento parece propicio.

La salida de especialistas del sector público hacia la práctica privada se combina con la exigencia creciente de transparencia por parte de pacientes y pagadores, y ello genera condiciones para este tipo de iniciativas.

El enfoque de los médicos neoleoneses no promete soluciones mágicas ni filtrados perfectos —los criterios éticos tienen un componente subjetivo inevitable—, pero introduce un sistema de incentivos positivos: reconocimiento visible, potencial atracción de pacientes y aseguradoras que valoren la predictibilidad, y la posibilidad de que los médicos que actúan correctamente obtengan mejores condiciones de cobro sin necesidad de recurrir a prácticas distorsionadas. El nudo de la atención privada mexicana no se desatará con una sola herramienta. Requiere coordinación entre todos los actores y un cambio cultural que coloque la confianza y la eficiencia por encima de las ganancias de corto plazo. La iniciativa de los médicos de Nuevo León representa un paso concreto desde el gremio profesional, que reconoce su responsabilidad en la construcción de un ecosistema más predecible, tra y justo. Si logra masa crítica y se articula con los esfuerzos paralelos de hospitales y aseguradoras, podría contribuir a reducir la fricción actual y a sentar precedentes para una regulación más efectiva de las relaciones entre los distintos eslabones del sistema. En un país con alta desigualdad y donde el gasto de bolsillo es muy significativo, cualquier avance en transparencia y alineación de incentivos tiene valor práctico inmediato.

Sobre tramadol que ya no será de venta libre

Será a partir del 14 de julio que el tramadol ya no será de venta libre; las farmacias están obligadas a pedir receta médica. Muy bien que las autoridades pongan controles para evitar el abuso del medicamento con indicios de adicción. Es positivo y necesario. Pero también hay que ser realistas: muchas personas sufren dolor crónico de verdad y necesitan alivio pero no hay suficiente disponibilidad de dichos medicamentos eficaces contra el dolor. La doctora Felicia Knaul, una experta reconocida en estos temas, ha evidenciado en estudios publicados que en México no se consume la cantidad suficiente de medicamentos opioides que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Eso hace que muchos pacientes terminen aguantando dolor innecesario porque no acceden fácil a lo que les podría ayudar a tener mejor calidad de vida. El reto está en encontrar el punto medio: controlar el riesgo de adicción sin dejar desamparados a quienes de verdad lo necesitan. Ojalá que estas nuevas reglas vengan acompañadas de más información para los médicos y de mejores opciones para los pacientes.

Related Articles