Publicado: mayo 28, 2026, 7:36 pm
El empleo en España certificó en el mes de mayo un dato perseguido durante mucho tiempo: la Seguridad Social superó los 22 millones de afiliados impulsados por los servicios, al construcción y la inmigración. Los datos de empleo de nuestro país confirmaron de esta manera su buena marcha y dejando en 2,34 millones el dato del desempleo. Pero entre quienes tienen un trabajo en España subyace otra realidad de la que advierte en un informe Asempleo, la Asociación de Agencias de Empleo y de Empresas de Trabajo Temporal, y que destaca que más de 1,6 millones de trabajadores en España está empleado por menos horas de las que les gustaría. Es lo que denominan como ‘subempleo’. «Captura la realidad más silenciosa, la de quienes están ocupados, pero en condiciones insuficiencies respecto a sus preferencias o necesidades», subraya el informe. Esta situación provoca no solo insatisfacción laboral sino que también impacta en el bienestar económico de los trabajadores. Este subempleo por insuficiencia de horas, es decir, porque no hay más opciones que aceptar trabajos a jornadas inferiores a 40 horas afecta sobre todo a sectores como hostelería, comercio o industria , más afectados por la temporalidad. En concreto, el perfil de estos trabajadores es que trabajaron en promedio 21,7 horas semanales durante el primer trimestre de 2020. Pero desearían trabajar 40,1 horas y buscan empleo activamente. El subempleo en España también supone una brecha de género: de los 1.627.100 empleados, el 58,4% son mujeres frente al 41,6% fueron hombres. La asimetría se explica porque son las mujeres las que asumen más responsabilidades de cuidados no remunerados, su concentración en sectores con elevada rotación y jornadas reducidas y las dificultades para conciliar. Además, es una realidad que también afecta a los jóvenes. Quienes tienen entre 16 y 34 años presentan las tasas de subempleo más elevadas de España si bien estas se han reducido desde 2014. El sector servicios «concentra de forma abrumadora el subempleo en España». Del total de persnas que trabaja menos de 40 horas semanales, el 86,6% del total pertenecían a este sector. Dentro de él, el informe destaca especialmente las actividades de hostelería, comercio al por menor y actividades de servicios administrativos y auxiliares. La característica en común de todos ellos es que se trata de empleo con una elevada incidencia de contratos parciales y una gran demanda estacional. La industria, que ha sido durante años un sector crítico, confirma una tendencia descendentes por la mayor estabilización contractual del sector. Sobre el nivel de estudios de quienes concentran los trabajos parciales, el informe advierte: «El subempleo no es exclusivamente un problema de baja cualificación, sino de desajuste entre la oferta formativa y la estructura de oportunidades laborales». Ser subempleado en España es también tener ingresos laborales, lo que lleva a un menor salario base y menos cotización a la Seguridad Social. En un segundo nivel afecta a la acumulación de prestaciones o a la capacidad de poder elevar la pensión futura. «El subempleo por insuficiencia de horas es, antes que nada, un indicador de insatisfacción laboral: refleja la distancia entre lo que el trabajador puede y desearía ofrecer y lo que el mercado le demanda», afirma. Gran parte del subempleo está vinculado «a la incapacidad de las empresas de ajustar rápidamente la jornada de sus trabajadores a la demanda real de actividad». Al mismo tiempo, se advierte de que la normativa laboral que regula la jornada parcial, los turnos y la flexibilidad aún genera rigideces que impiden una gestión óptima de las horas.
