Publicado: julio 13, 2026, 12:00 am
Nada mejor que pasar tiempo con tus seres queridos, compartiendo tiempo de calidad, anécdotas y sonrisas, uno de los planes más habituales en España para disfrutar de nuestro tiempo de ocio.
La risa es una respuesta ante situaciones que nos causan alegría y diversión, puede estar provocada por un chiste, una historia divertida o por la liberación de endorfinas. Sabemos cómo es, cómo suena, pero no siempre sabemos cómo funciona y, sobre todo, cómo nuestro cerebro es capaz de distinguir una sonrisa sincera de una falsa.
Así diferencia tu cerebro una carcajada de una sonrisa falsa
La risa parece algo sencillo: escuchamos o vemos algo que nos hace gracia y nos reímos. Sin embargo, algo tan simple de hacer es en realidad un fenómeno bastante complejo. De hecho, tenemos diferentes tipos de risa, desde la risa genuina a la social, la provocada por cosquillas o la risa nerviosa, también están las risas simuladas o las sociales.
La ciencia señala que pueden existir dos circuitos para la risa, dos redes neuronales que están parcialmente separadas, la red espontánea y la red voluntaria. La risa voluntaria es la más común, la emitimos de manera consciente para integrarnos en una conversación o mostrar empatía. La risa espontánea es una risa involuntaria, emocional y, a veces, incontrolable, es la que se produce ante una situación especialmente divertida.
Además de otros informes y archivos, la investigación, publicada en Trends in Neurosciences, empleó estimulaciones eléctricas realizadas a pacientes despiertos, de este modo no solo se podía observar qué áreas del cerebro provocan la risa involuntaria, los pacientes podían dar sus impresiones en el momento.
Se concluyó que la red voluntaria provoca una risa que no genera emociones positivas; en la red espontánea se genera una risa que mejora el estado de ánimo, provoca alegría y euforia. Esta risa también se ha relacionado con algunos trastornos neurológicos y psiquiátricos, como trastornos del estado de ánimo, el Alzheimer o la esquizofrenia.
Se cree que es la más antigua, una vía evolutiva desarrollada durante las interacciones de juego entre animales, empleada para reducir la agresividad y fortalecer los vínculos sociales a través de vocalizaciones similares a la risa. La risa voluntaria podría haber sido desarrollada a través de una nueva red concreta con la intención de socializar a través de una risa controlable.
Los autores esperan que sus hallazgos sean útiles para entender mejor los trastornos neurológicos y psiquiátricos que tienen como característica una risa alterada, pero también esperan que ayude a entender mejor el papel de la risa y su función, como el hecho de que pueda actuar como un analgésico natural.
Los beneficios de la risa para la salud
Más allá de cómo funciona, la risa proporciona ciertos beneficios para la salud, por ejemplo, aumenta los niveles de dopamina y oxitocina, lo que disminuye el estrés y el dolor, mejora el sistema inmune y también la capacidad de oxigenación, estimulando la frecuencia cardíaca y disminuyendo la tensión arterial. Además, facilita la interacción social y la conexión con los demás. Reírnos ayuda a despejar la mente y recargar nuestra energía, permite exteriorizar las emociones, lo que reduce el nivel de tensión interna.
Referencias
Fausto Caruana, Sophie K. Scott, The neural basis of laughter, Trends in Neurosciences, 2026. ISSN 0166-2236, https://doi.org/10.1016/j.tins.2026.05.002.
