Publicado: junio 7, 2026, 3:30 pm
Las autoridades japonesas andan a la caza de un oso salvaje que ya ha atacado a cuatro personas en Fukushima y que ha sido calificado como «extremadamente inteligente».
Tal y como recoge el Mirror, policía y cazadores están intentando localizar al oso, que se ha colado en un edificio de oficinas y en una fábrica. Este miércoles, unas cámaras de seguridad captaron al oso persiguiendo y atacando a un trabajador en el aparcamiento de una empresa, antes de que un automovilista ahuyentara al animal atropellándolo con su coche.
El animal, asustado, corrió hacia un edificio de oficinas cercano donde atacó a otro hombre antes de huir de nuevo. Posteriormente, el oso hirió a dos personas más antes de entrar en una fábrica de electrónica, donde los trabajadores vieron cómo el oso usaba sus patas para abrir un grifo y beber agua.
Personal entrenado y armado con pistolas tranquilizantes fue desplegado en la fábrica y se colocaron cuatro trampas en la entrada, pero el oso las eludió todas abriendo una ventana y escapando. Los medios de comunicación locales han publicado imágenes de arañazos alrededor de la cerradura.
En una rueda de prensa celebrada el jueves, los responsables de la ciudad de Fukushima informaron a los periodistas de que el oso había sido alcanzado por un dardo tranquilizante, pero que, por alguna razón, la anestesia no había surtido efecto.
«Se vio a este oso abriendo un grifo para beber agua y parecía capaz de abrir una ventana cerrada por sí solo», dice Yuki Baba, el alcalde de la ciudad. «Creo que es un oso extremadamente inteligente«, agrega.
«El oso estaba agitado, lo que creó una situación extremadamente difícil en la que tuvimos que proceder con precaución mientras vigilábamos su estado. La ciudad continuará trabajando en coordinación con los organismos pertinentes y hará todo lo posible para garantizar la seguridad», dijo el alcalde Baba.
En los colegios, los profesores están tomando precauciones adicionales, como cerrar con llave las ventanas y puertas de la planta baja.
En Japón, los osos han matado a 13 personas en lo que va del año hasta marzo, con 238 ataques graves, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Se cree que los cambios en la alimentación, el clima y la población rural influyen en el creciente número de encuentros con humanos.
