Publicado: junio 6, 2026, 9:30 pm
Cuando Mark Galeotti decidió abrir ‘Homo criminalis. Cómo el crimen organiza el mundo’ con la figura de Monipodio, el célebre jefe de ladrones sevillanos que aparece en ‘Rinconete y Cortadillo’, de Cervantes, lo hizo porque veía en aquel personaje una de las mejores demostraciones de que el crimen organizado no es un fenómeno moderno. En el relato cervantino, los dos pícaros llegan a Sevilla creyendo que el delito consiste únicamente en pequeños robos, hasta que descubren una organización perfectamente estructurada que controla el submundo de la ciudad mediante códigos internos, reparto de territorios y castigos ejemplares. «Pensé que era un ejemplo particularmente bueno», explica el historiador británico en conversación con ABC. «Cualquier lector moderno que haya visto ‘El padrino’ o… Ver Más
