Publicado: junio 11, 2026, 5:00 pm
Google puede ser considerado responsable de la información falsa generada por su inteligencia artificial (IA) en los resúmenes que muestra junto a las búsquedas. Así lo ha dictaminado el Tribunal Regional de Múnich en una orden preliminar emitida el 28 de mayo, que ha fallado contra la compañía tecnológica en un caso relacionado con dos editoriales alemanas que fueron vinculadas erróneamente a supuestas estafas, trampas de suscripción y prácticas comerciales dudosas, según recogen el medio alemán The Decoder.
El origen del litigio se encuentra en varios resúmenes generados por IA que aparecían en determinadas búsquedas de Google. De acuerdo con la sentencia, la herramienta mezcló información procedente de distintas empresas y acabó asociando a las demandantes con actividades sospechosas. Además, los jueces constataron que las afirmaciones cuestionadas no aparecían en ninguna de las fuentes enlazadas por el buscador.
Aunque los textos polémicos ya no estaban visibles cuando se dictó la resolución, el tribunal rechazó dar por cerrado el conflicto. Los magistrados consideraron que sigue existiendo el riesgo de que se reproduzcan declaraciones similares en el futuro, especialmente porque Google no emitió una orden de cese y desistimiento jurídicamente vinculante.
Uno de los aspectos centrales de la sentencia es la diferencia que establece entre los resultados tradiciones de un motor de búsqueda y los resúmenes creados mediante inteligencia artificial. Mientras que los primeros se limitan a mostrar enlaces a páginas externas, el tribunal ha sostenido que la IA genera contenido propio al reorganizar, procesar y reformular la información obtenida de distintas fuentes para construir una respuesta independiente.
Según ha informado The Decoder, el tribunal considera que Google actúa como infractor directo porque el contenido generado por la IA constituye una elaboración propia de la compañía. En la resolución se subraya que la empresa creó la herramienta, la puso a disposición de los usuarios y es la única que tiene capacidad para influir sobre su funcionamiento y los algoritmos que utiliza.
Google rechazó las acusaciones durante el procedimiento. La compañía defendió que los usuarios pueden consultar las fuentes originales para verificar la información y argumentó que los errores en las respuestas de la IA son un fenómeno conocido. Sin embargo, los jueces concluyeron que una afirmación falsa no deja de ser problemática por el hecho de que posteriormente pueda ser contrastada o corregida.
Tras conocerse el fallo, un portavoz de Google declaró a The Decoder: «Invertimos mucho en la calidad de las reseñas de IA para garantizar que la gran mayoría de las respuestas proporcionen información precisa, y están diseñadas para reflejar la información que existe en la web. Estamos revisando cuidadosamente esta decisión, que aún no es definitiva«. La tecnológica ha sostenido que estos resúmenes pueden omitir contexto o interpretar incorrectamente algunos contenidos, del mismo modo que ocurre con los resultados de búsqueda tradicionales, una equiparación que el tribunal de Múnich ha rechazado expresamente en su resolución.
