Publicado: septiembre 15, 2026, 5:31 am
Lara, hermana de Claudia Tacoronte Aguilera —estudiante canaria de 21 años que realizaba un intercambio universitario en México—, rompió el silencio para relatar y condenar las circunstancias en las que se produjo el ataque contra su hermana. Según su testimonio directo, los hechos ocurrieron tras un intento de robo: «Alguien intentó robarle el móvil. Un hombre salió corriendo, él fue detrás de ella, le clavó un cuchillo en el vientre, no una vez, sino varias, por lo visto, sin ningún tipo de justificación».
Lara enfatizó la indefensión de Claudia ante la agresión, explicando que «ella no hizo nada, simplemente salió corriendo, buscó ayuda y el tío fue a rematarla», mientras que el agresor continúa impune «por ahí en algún sitio de México, viviendo la vida y con un móvil nuevo». En su declaración, la hermana desmintió rotundamente las informaciones oficiales que afirmaban brindar acompañamiento constante a los allegados tras el crimen. Con indignación, expresó: «Perdón, pero a mis padres no les ha llamado absolutamente nadie, y a mí tampoco me ha llamado absolutamente nadie».
Mientras el Gobierno de Morelos y diversos organismos informaron sobre un supuesto acompañamiento y coordinación con los familiares, la hermana desmintió rotundamente este contacto, sosteniendo que ni ella ni sus padres han recibido llamadas de las autoridades. «Sí que han llamado por asuntos legales y rollos de papeles, pero eso de ‘estamos apoyando a la familia’ es mentira«. Asimismo, Lara arremetió contra los organizadores del programa de movilidad académica por enviar a los estudiantes a zonas sin garantías mínimas de seguridad. Cuestionó la asignación del destino preguntando: «¿Cómo vas a mandar a alguien a ese sitio, a una persona, a una mujer… a un sitio donde hace nada, una semana han matado a dos chicas más?».
Denunció la pasividad institucional e inacción social ante la violencia reiterada contra las mujeres en el ámbito académico: «¿De verdad tenemos que normalizar que en menos de un mes se asesine a tres mujeres en la misma universidad y que nadie haga nada?». Asegura que espera que «de verdad investiguen bien el caso» y de igual manera, condenó los comentarios de revictimización y acoso en redes sociales centrados en el aspecto de su hermana: «La gente que está en plan en los comentarios: ‘bueno, es que con ese flequillo no me extraña’… ¿Qué mierda os pasa?… Ahorraros esos comentarios».
Finalmente, el relato expone el vacío e impotencia que atraviesa la familia tras la pérdida trágica de Claudia. Su hermana la recordó subrayando que era «una persona que vivía todo con mucha intensidad», lamentando que al arrebatarle la vida «le estás arrebatando los sueños, los recuerdos, el futuro». Concluyó con una amarga reflexión sobre el duelo y la violencia: «nadie te prepara para esto» reafirmando su dolor al diagnosticar que «vivimos en una sociedad enferma llena de gente que es inhumana» donde «morir asesinado es la forma más violenta, más cruel en la que puedes morir».
