Publicado: septiembre 14, 2026, 11:31 am
La ola de hielo, roca y agua provocada por el colapso de un glaciar el pasado 26 de agosto alcanzó la frontera entre Nepal y el TÃbet en solo siete minutos, a una velocidad de 188 kilómetros por hora, según una nueva evaluación del Gobierno publicada este lunes. El informe del Centro de Investigación en HidrologÃa y Recursos HÃdricos detalla que el desastre se originó a las 08.37 hora local (04.52 hora peninsular española) tras el desprendimiento de una masa glaciar y rocosa de dos kilómetros cuadrados en la montaña Langtang Lirung, en el Himalaya nepalÃ, a 5.200 metros de altitud.
La masa cayó en vertical entre 1.200 y 2.000 metros hasta golpear el fondo del valle del rÃo Lhende Khola, provocando una colisión de tal fuerza que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró una energÃa sÃsmica equivalente a un terremoto de magnitud 5,2. El impacto de la avalancha sobre el cauce del rÃo causó un taponamiento instantáneo con los propios escombros de la montaña, lo que generó una presión extrema que rompió el dique en cuestión de minutos.
De acuerdo con la cronologÃa del informe técnico, la violencia del agua destruyó a su paso las estaciones hidrológicas de medición de Rasuwagadhi (08.40), Syabrubesi (08.50), Betrawati (09.20) y Phurke Khola (11.43), donde arrasó además un puente. La División de Pronóstico de Inundaciones estableció que no fue hasta las 9.00 cuando las autoridades supieron que una gran riada habÃa entrado en el Bhote Koshi desde el TÃbet, después de que las estaciones situadas aguas arriba dejaran de transmitir sin haber alcanzado previamente sus niveles de peligro.
Aunque las autoridades lograron emitir 678.295 mensajes SMS de alerta masiva para ordenar la evacuación a lo largo del corredor del rÃo Trishuli, el informe de este lunes estableció que el primer aviso se emitió a las 09.05 de la mañana hora local (05.20 hora peninsular española). Para entonces, la riada ya llevaba más de veinte minutos arrasando la zona cero. La avalancha continuó su recorrido durante horas hasta alcanzar su pico máximo en la estación de Devighat a las 16.00, tras desplazar un volumen excedente estimado en 20 millones de metros cúbicos de agua.
El documento advierte que el colapso y la crecida del agua en lo alto de la montaña ha creado dos grandes lagos temporales represados por barreras de escombros. «Estos lagos recién formados representan posibles peligros secundarios que podrÃan generar crecidas repentinas adicionales si fallan las barreras naturales», agregó el reporte. Tras la destrucción de la red de medición tradicional y ante los riesgos, las autoridades nepalÃes han instalado por primera vez en el paÃs un sistema de videovigilancia en tiempo real en la zona fronteriza de Timure para monitorizar el comportamiento del rÃo.
