Publicado: noviembre 4, 2026, 11:30 pm
La magnitud de la derrota no llevó al presidente a reconocer ni un solo error. Donald Trump dedicó la mañana siguiente a la pérdida del control del Capitolio a una de sus ocupaciones favoritas: visitar las obras del mastodóntico salón de baile que está levantando junto a su residencia en Washington. Como si el desastre electoral no fuera con él, repasó los que considera grandes éxitos de su gestión –la drástica reducción de la inmigración irregular, el despliegue de fuerzas militares en ciudades gobernadas por demócratas y la reconstrucción de la propia Casa Blanca–, mientras rechazaba asumir responsabilidad alguna por lo ocurrido apenas unas horas antes. Cuando se le preguntó si se arrepentía de algo, respondió sin vacilar: «De nada…. Ver Más
