Publicado: mayo 6, 2026, 5:30 am
Lo que resta de este 2026 se avecina como un año en el que el nombre de Javier Bardem no va a dejar de sonar. Tiene pendiente de estreno la tercera parte de la saga Dune, de nuevo a las órdenes de Denis Villeneuve; irá al Festival de Cannes a presentar la nueva cinta de Rodrigo Sorogoyen, El ser querido, que protagoniza junto a Victoria Luengo —y a intentar que no se hable de la amarga coincidencia de su sinopsis con una de las grandes cintas del año pasado, Valor sentimental, de Joachim Trier—; y también llegará El cabo del miedo, la nueva versión de la novela de John D. MacDonald, en formato de miniserie para Apple TV, y en la que comparte pantalla junto a Amy Adams retomando él el rol que anteriormente encarnaron Robert de Niro y Robert Mitchum.
Pero, entre premiere y premiere, están los rodajes. Y el hijo de Pilar Bardem también en eso tiene la agenda ocupada con la filmación de la primera cinta como director de Residente y con una comedia romántica junto a Kate Hudson. La que nos ocupa, sin embargo, ya la ha finalizado. Se trata de Bunker, la última cinta de Florian Zeller, director de El padre, que le ha unido a estrellas como Stephen Graham, Paul Dano o Patrick Schwarzenegger.
O a la mujer con la que coincidió en 1992, Bigas Luna mediante, siendo los protagonistas de su Jamón, jamón, y reencontrándose muchos años más tarde, en 2007, bajo la mirada de Woody Allen, para Vicky Cristina Barcelona, cuando ambos ya eran estrellas internacionales: Penélope Cruz. De ella no se ha separado el intérprete de 57 años desde entonces, formando uno de los matrimonios más consolidados tanto del panorama cinematográfico español como de Hollywood, aunque su vida íntima la hayan mantenido siempre fuera del foco mediático. Como, por ejemplo, la crianza de sus dos hijos.
La buena relación de ambos con los medios proviene, de hecho, de mantener la privacidad de los menores: apenas hay fotografías de ellos pero, a cambio, de vez en vez ambos conceden entrevistas y reportajes en los que muestran cómo es su día a día. De hecho, Javier Bardem acaba de conversar recientemente con la revista Variety para comentar cómo es el papel de padre junto a la mujer de su vida, abriendo una pequeña ventana a su hogar, lo que es muy parecido a la película que acaban de filmar juntos.
«Una historia sobre el matrimonio», ha definido el actor la cinta de Zeller, que narra cómo un arquitecto acepta un controvertido proyecto para construir un búnker de supervivencia para un multimillonario tecnológico, algo que llevará a su esposa a cuestionar a su pareja. Pero, para ellos, Bardem reconoce que es fácil trabajar codo con codo. «Nosotros intentamos separar la vida de la ficción», ha explicado.
Es más, en su casa el único rastro de que se dedican al cine son sus premios, desde los dos Oscar o los Bafta de mejor interpretación de reparto —en 2008 él, por No es país para viejos; y en 2009 Penélope por Vicky Cristina Barcelona— hasta los numerosos premios Goya que acumulan entre ambos, sendos galardones en Cannes, tres Copa Volpi de Venecia, las Conchas de San Sebastián… «No tenemos pósteres, fotos ni nada que nos recuerde a qué nos dedicamos», ha afirmado el actor, que ha admitido que a la hora de escoger sus trabajos hablan entre ellos para que siempre haya alguien en casa con los hijos mientras su pareja esté viajando para rodar.
Lo curioso, eso sí, es que para Bunker han tenido bastante suerte, dado que se ha rodado en Madrid, algo parecido a lo que les ocurrió cuando en 2018 Asghar Farhadi vino a España para rodar con ellos la película Todos lo saben, la última vez que compartieron pantalla. «Por una vez, sientes que tienes un trabajo normal. Te levantas, vas a trabajar y vuelves por la noche», ha confesado Bardem, quien ha admitido no tener exigencias de estrella a la hora de aceptar un papel. Pero sí una muy importante: «No tengo cláusulas en mi contrato que tengan que ver con que me pongan una caravana más grande o llevarme a suites de lujo. Lo único que de veras me importa es no estar más de dos semanas lejos de mi familia».
De hecho, esta nueva película les ha venido pintiparada porque era algo que llevaban tiempo buscando, poder pasar más tiempo juntos, como hacía tiempo que no les ocurría. «A veces estás tan inmerso en tu rutina diaria, en cuidar a los niños y la casa, que te preguntas: ¿Cuándo nos sentamos a mirarnos a los ojos? ¿Cuándo voy a volver a respirar y a conectar con la otra persona? Ahora estamos obligados a sentarnos, mirarnos a nosotros mismos, escucharnos y mantener un contacto emocional durante muchas horas», ha revelado sobre lo que ha supuesto para ellos este trabajo.
Y esa forma de reconectar con Penélope le ha servido para no tener apuros a la hora de demostrarle al mundo que sigue enamoradísimo de ella, afirmando que es una mujer de la que se siente «muy afortunado de haber tenido la oportunidad de estar al mismo tiempo, en el mismo lugar, en la vida». «Es importante respetar y apoyar a tu pareja, pero también admirarla por lo que es y por lo que hace», ha incidido, definiendo a la actriz como un «ser humano increíble, por belleza y por bondad».
Bardem admira de ella, ha explicado, «la forma en que se relaciona con su familia, con sus amigos, con nuestros hijos, conmigo, consigo misma», dado que «han ido pasando muchos años» y no ha visto «el menor rastro de malicia en ella». Finalmente, ha destacado la hermosura de la actriz de Alcobendas. «¡Y además eso, que es increíblemente hermosa! Cuando la veo fotografiada en algunas revistas, pienso: ‘¿Esa es mi esposa? ¡Dios mío, ¿es ella?! ¡Tiene que serlo!», ha finalizado el actor, que en la entrevista también ha tratado temas como su apoyo a Palestina y las posibles represalias en Hollywood por hablar abiertamente sobre ello.
