Publicado: mayo 5, 2026, 3:30 am
La alfombra roja de la Met Gala es posiblemente uno de esos momentos en el que las estrellas internacionales se permiten más licencias y en la que sacan su creatividad y todas sus armas estilísticas a relucir y Bad Bunny ha sido en esta edición una de ellas. El cantante puertorriqueño hizo una impactante entrada en el Museo Metropolitano de Nueva York, apostando por rendir su particular homenaje al cuerpo envejecido. El tema de la noche, era ‘Costume Art’ , una temática que celebra el cuerpo en todas sus etapas, así como su relación con la moda a lo largo de los años y la de Bad Bunny ha sido sin duda la interpretación más comentada. Vestido completamente de negro de pies a cabeza, con bastón y un maquillaje que le sumaba varias décadas a su rostro, Bad Bunny generó un auténtico impacto visual. Su pelo rizado teñido de blanco, una poblada barba canosa y un maquillaje que recreaba las manchas y arrugas propias del envejecimiento hicieron aparecer en escena a un hombre completamente diferente. Lejos de aparentar los 32 años que tiene, la ilusión creada a base de prótesis y maquillaje le otorgan una imagen de un hombre que supera los 50. Así, el propio Benito afirmaba haber necesitado «53 años de maquillaje» para lograr este efecto. Más allá de su caracterización, el otro punto que llamó la atención de su estilismo fue el look hecho a medida por Zara para la ocasión. Con chaqueta cruzada, pantalón recto y una blusa con enorme lazada al cuello aportaban un punto diferencial a su imagen. La elección de la marca española no es casual y el artista confirma así su alianza con Zara, consolidando la que parece ser una estable relación. No es la primera vez que Bad Bunny colabora con la firma, y es que el artista ha escogido algunos de los momentos más relevantes de su carrera, como fue su pasada a ctuación en la Super Bowl , para sacar a relucir su alianza con Zara . La Met Gala es además un gran escaparate para posicionar cualquier firma, más aún en una noche, en la que por primera vez en su historia la propia presidenta del buque insignia de Inditex, Marta Ortega , estaba presente. Pequeños pendientes de diamantes de Cartier , un reloj, un anillo y, lo más importante, un bastón, complementaban el inesperado conjunto
