Publicado: octubre 27, 2026, 10:00 pm
Casi siempre, las cámaras retratan a Checo Pérez con uniforme de automovilismo. La mayoría de veces con casco y otras con gorra, luciendo todos sus patrocinadores en una industria que genera más de 3,000 millones de dólares anuales en el mundo.
Pero para los ojos del empresario Carlos Slim Domit, hijo del magnate mexicano Carlos Slim Helú, Sergio Michel Pérez Mendoza es algo más: un amigo, un padre de familia, un esposo; simplemente, un ser humano de 36 años al que conoció desde que tenía siete.
“Es increíble. Es un excelente deportista, pero sobre todo como persona es un gran ser humano, con valores muy sólidos”, expresó Slim Domit en entrevista con El Economista en la previa del Gran Premio de la Ciudad de México 2026, donde Checo cumplirá 300 carreras en Fórmula 1.
Origen del vínculo
La familia Slim conoció a Sergio en 1997. Hay fotos de baja resolución en la red que evidencian a un sonriente Checo, que todavía no alcanzaba la altura de los hombros de Slim Domit, dándole un abrazo.
El padre del ahora piloto de Cadillac, Antonio Pérez Garibay, fue el engrane para conocerse en el autódromo de Toluquilla, Jalisco, que cerró en 2023.
Pérez Garibay tenía experiencia en el automovilismo nacional y empezó a probar a su hijo en el kartismo. Por alguna coincidencia, sus volantazos llegaron a los ojos de Slim Helú y Slim Domit, quienes desde 2004 le dieron apoyo absoluto.
Según el perfil de Checo Pérez en el sitio web de Escudería Telmex —una de las empresas de la familia Slim—, se convirtió en piloto de su equipo en 2004.
Después de 22 años, sigue visitando la matriz en la Plaza Carso de la Ciudad de México para ofrecer una conferencia previa a cada participación en el Gran Premio de Fórmula 1 del Autódromo Hermanos Rodríguez. Aprovecha para convivir con quien considera su segundo padre, incluso, con una ‘cascarita’ de futbol.
“Es básicamente mi segundo padre porque realmente ha seguido mi carrera y me ha acompañado en lo personal. Es un amigo muy cercano, sabe todo lo que pasa en mi vida y siempre me ha dado muy buenos consejos”, describió Pérez sobre Slim Domit previo al Gran Premio de Austin 2026.
Slim Domit correspondió con la siguiente declaración: “Al verlo a él y a Carola (esposa de Sergio) construyendo una familia con todos sus hijos, creo que es un extraordinario papá y al mismo tiempo un extraordinario deportista. Es alguien muy completo y con valores muy sólidos”.
Inversión redituada
Checo Pérez no sólo se ha convertido en el piloto más importante de México en la historia de Fórmula 1, sino que ya está en la órbita de todos los tiempos.
Ha sostenido 15 temporadas, fue subcampeón del Mundial de Pilotos 2023 (con Red Bull), registra 39 podios, seis victorias y este fin de semana, si no pasa nada extraordinario, se unirá a un selecto grupo de siete pilotos en toda la historia con 300 o más Grandes Premios iniciados, a la altura de Fernando Alonso, Lewis Hamilton, Kimi Raikkonen, Rubens Barrichello, Michael Schumacher y Jenson Button.
Todo eso hace que, para la familia Slim, Checo sea un miembro invaluable. Además, claro, de la percepción fuera del automovilismo.
_¿Ha valido la pena la inversión y acompañamiento a Checo en todos estos años?
“Yo creo que sí. Están los resultados, que han sido extraordinarios y la oportunidad, gracias a él, de poder tener el Gran Premio (de Fórmula 1) de regreso en México. Es una historia que ha construido durante muchos años y este fin de semana va a tener una ocasión especial para festejar 300 Grandes Premios. Creo que ha sido, como él mismo dice, algo de nunca darse por vencido y que ha valido la pena”, respondió Slim Domit a este diario.
De acuerdo con un reporte de El Míster, hasta 2020, la familia Slim había invertido 96 millones de dólares en Checo mediante patrocinios con sus diferentes escuderías. Había pasado por Sauber, McLaren, Force India y Racing Point. Ahora la lista incluye a Red Bull y Cadillac.
Si bien Pérez tomó una temporada sabática en 2025, siguió siendo embajador de marcas del emporio Slim como Infinitum y Claro.
Esas marcas retomaron fuerza en 2026 con el regreso del tapatío a Fórmula 1 con la naciente escudería Cadillac, demostrando que su ambición en el automovilismo está intacta.
“Lo que ha demostrado es que este es un deporte como cualquier otro, en el que para estar a este nivel, peleando con los mejores del mundo, se requiere muchísimo sacrificio, pero sobre todo no darse por vencido”, enfatizó Slim Domit.
“Lo que Checo ha demostrado es que cuando no te das por vencido se puede llegar muy lejos” y eso tendrá un remate en el Gran Premio de la Ciudad de México 2026.
“Es fantástico que le haya tocado el Gran Premio 300 precisamente en México. Es una oportunidad para recordar todo lo que ha logrado: fue subcampeón del mundo, dos veces campeón del mundo por equipos, los podios y la cantidad de carreras que ha ganado, incluido el Gran Premio de Mónaco. Es una oportunidad para recordar todo y poderlo festejar junto a él y toda su gente”, concluyó el empresario.
