Publicado: junio 23, 2026, 9:30 pm
En su propósito de fusionar el bienestar y la gastronomía en un mismo espacio, Andrea Garte y Abril Cols han puesto en marcha una nueva campaña relacionada con su negocio en Andorra, Balanzen, que, tras hacerse viral, ha generado una oleada de indignación entre quienes las acusan directamente de lanzar un mensaje dañino a su audiencia.
En concreto, las redes sociales han recogido numerosas críticas que señalan que las influencers estarían promoviendo en su publicación un estilo de vida poco saludable e, incluso, advierten de que, en el caso de los perfiles más vulnerables o jóvenes que las siguen, esta podría favorecer el desarrollo de trastornos de la conducta alimentaria (TCA).
Esta interpretación se fundamentaría en la premisa de «priorizarse» a sí mismas a través del deporte y una dieta equilibrada que da origen a la iniciativa detrás del vídeo, donde las tiktokers explican las razones por las que habrían decidido ponerse en manos de un entrenador personal y un nutricionista para cambiar sus hábitos y acercarse al mundo fitness.
«Estas éramos nosotras hace un año», comentaba Garte, acompañando sus palabras con una fotografía de ambas en atuendo deportivo en la que mostraban una aparente tripa abultada junto al mensaje «inflamación mode on» —»inflamación activada», en español—. «No nos priorizábamos, no priorizábamos entrenar y, además, no teníamos una buena alimentación», remataba entonces Cols.
En este punto, ambas empresarias contaron los procesos que siguieron por separado en su objetivo de convertirse en una «chica balanzen»: una de ellas sometiéndose a la rutina de ejercicios que le imponía un entrenador personal y la otra, Andrea, con un nutricionista, quien además se encargaría de ayudarle a gestionar la enfermedad de Crohn.
A través de su testimonio, las influencers pretenden animar a futuras «chicas balanzen» a participar en un reto promocional que, en cuestión de unas horas, se vio salpicado por la polémica al suscitar connotaciones negativas. «Lamentable», «no dais una idea buena» o «no sabía que si se me hincha la barriga después de comer es porque no me priorizo y no por otros factores» fueron algunas de las críticas con más reacciones.
Además, numerosos usuarios especularon con que las imágenes de su etapa «sin priorizarse» podrían ser posteriores y cuestionaron el posado al considerar que intentan exhibir una tripa inexistente por, supuestamente, representar una imagen irreal que puede dar lugar a problemas de salud mental y de autopercepción entre algunas jóvenes que las siguen.
«Este mensaje me parece peligrosísimo», alertaba una usuaria de TikTok. «Da a entender que la inflamación desaparece si te cuidas lo suficiente, cuando cualquiera que conviva con esta enfermedad sabe que no funciona así. Cuidarse ayuda, sí. Curar el Crohn, no. Este tipo de contenido solo genera culpa y desinformación», sentenció.
En medio de toda esta oleada de indignación, que muchos han interpretado como una estrategia para obtener más repercusión, Cols recalcó el enfoque positivo de su post, vinculado al cuidado de la salud física, en respuesta a algunos de los comentarios.
